Kizoku Reijou. Ore ni dake Natsuku—Volumen 5/Epilogo
Added 2025-09-29 23:10:35 +0000 UTC
Epílogo
Paso otro mes. Las flores rosadas florecieron en abundancia, y sus pétalos cayeron bajo sus árboles.
Para los estudiantes de tercer año de la Academia Raybellwarts, hoy era su último día de clase.
Un día para despedirse, para comenzar una nueva vida, con todos los recuerdos, tanto alegres como dolorosos, en sus corazones: la melancolía, la gratitud, la amistad y el amor.
La ceremonia de graduación, que se celebra una vez al año.
En el vasto auditorio, adornado con flores, se sucedieron los discursos del director, las palabras de despedida del representante de los estudiantes en curso, y el discurso de agradecimiento del representante de los graduados.
Y luego...
「No saben lo nervioso que estoy, porque tengo que ser el siguiente antes de Aria-sama.... 」
「Fufufu, lamento que se sienta así. 」
「Tranquilízate. Si te caes, me reiré de ti. 」
「¡E-eso no es gracioso...! 」
Uno a uno, fueron llamados para recibir su diploma.
Al final, la «Diva», Aria, con su voz inigualable, cantó una canción cuyas letras conmovieron a todos hasta las lágrimas. Después de esta maravillosa ceremonia, las actividades continuaron en los terrenos de la academia.
Había quienes bromeaban y conversaban, quienes lloraban desconsoladamente, quienes se sonrojaban al recibir felicitaciones, y quienes lucían un semblante radiante.
Y entonces...
「Oye, te estoy hablando... ¿Hasta cuándo vas a seguir divagando? 」
「Jajaja, entiendo perfectamente sus sentimientos, pero... 」
「¡...! 」
Que susto...
Belet, que estaba perdido en sus pensamientos, con su diploma en el pecho, mirando nostálgicamente el edificio de la academia, volvió en sí al escuchar esas voces familiares.
Se dio la vuelta y vio a dos personas, también con sus diplomas en el pecho: Elena y Aria, cuyos cabellos rojo y rubio platino ondeaban con la brisa.
「Ah, jajaja... Lo siento, lo siento. Solo me puse a pensar en que ya no volveré a esta academia. 」
「Yo, por mi parte, me arrepiento de no haber asistido más a la academia.... 」
「Ay, por favor... No maten el ambiente. Habíamos acordado recibir todo con alegría, ¿no? Además, parece que Shea es la que lo está pasando peor, deberíamos ir a verla pronto. 」
「¿¡Qué!? ¿A qué te refieres? ¿Qué le pasó a Shea? 」
「Deberíamos ir de inmediato. Ele-chan, ¿sabes dónde es? 」
「Lo escuché de otra persona... Por aquí. 」
Aria fue comprensiva y Elena los guio de inmediato.
En el camino, se cruzaron con varios estudiantes e intercambiaron breves saludos.
Creo que he logrado mejorar un poco mi reputación...
La popularidad de Shea había ayudado a que los rumores sobre él disminuyeran. Aunque no tanto como con Aria o Elena, la gente ahora lo saludaba cuando lo veían solo.
Mientras avanzaba con una sensación de felicidad, encontró a Shea y a Luna en el lugar que Elena le había indicado. Shea se secaba las lágrimas con un pañuelo, y Luna la consolaba, acariciándole la cabeza.
「¡¿Qué?! ¿¡Qué te pasa, Shea!? ¿¡Estás bien!? 」
「Be-Be-Belet-sama... Snif, ¡felicidades por su, snif, graduación...! 」
「G-gracias... pero... 」
Se acercó a ella de inmediato y Shea lo felicitó. Pero, sinceramente, la situación era otra. Sacó los dos pañuelos que tenía en los bolsillos, le dio uno a Shea a cambio del que ella tenía empapado y, con el otro, la ayudó a secarse las lágrimas.
Es tan típica de ella...
Belet sonrió inconscientemente.
「Shea-san está así por la felicidad de que se gradúe y la tristeza de que ya no podrán venir juntos a la academia. 」
「Jaja, ya me lo imaginaba. 」
「Snif, uuuu... 」
「Aunque sé que no es el mejor momento, Belet-sama, permitame felicitarlo también por su graduación. 」
「Gracias, Luna. 」
「No es nada, 」
Mientras Belet le agradecía a Luna, noto que ella también tenía los ojos llorosos.
「Oye, Luna. Es inevitable que Shea este así, pero, ¿no tienes nada que decirnos a nosotras? ¿Verdad, Aria-sama? 」
「Sí, sí, a mí también me gustaría que me felicitaran. 」
Aria dijo en voz baja, casi inaudible para los demás, animada por Elena. Belet se dio cuenta de que, sin saberlo, todas sus novias conocían la verdadera forma de ser de ella.
Aunque era un buen momento para celebrar, Luna negó con la cabeza, luciendo un poco apenada.
「Lo lamento mucho. Tengo envidia de que ustedes dos se gradúen con él, así que no podre darles una felicitación honesta hoy.. 」
「¿Qué? 」
「Por eso, ¿podría felicitarlas en otra ocasión? Si no puedo darles una felicitación sincera, me detestaré a mí misma. 」
「Fufufu, qué típico de ti, Luna-chan... Lo entiendo. 」
「Ay, de verdad... Parece que Belet solo atrajo a las personas con las personalidades más peculiares, Aria-sama ya es excéntrica, pero Luna es otra cosa. 」
Elena se puso las manos en las caderas y fingió estar exasperada, a lo que le llegó una respuesta muy natural.
「Creo que usted no es quien para juzgar, Elena-sama.」
「Opino lo mismo. 」
「¡¿Qué?! 」
Era una interacción que solo podían tener porque se entendían y confiaban la una en la otra.
A Belet le habría gustado participar en una conversación tan pacífica.
「Sinceramente, también opino lo mismo. 」
「...Ah, ¿sí? Espero recuerdes este día, recuerda que no te pusiste de mi lado. Te arrepentirás, te lo prometo, Belet, tonto. 」
「Oye, ¿¡por qué solo te pones tan dura conmigo!? 」
「Muchísimas gracias, Belet-sama. Gracias a usted, ahora somos mayoría. 」
「Increíble. 」
「Ay.... 」
Al mismo tiempo que Aria le hacía entender por qué había reaccionado así, Elena le puso los ojos en blanco y le dio un toque en la cabeza. Aunque le dijo algo cruel, solo se le arrugó la piel de debajo de los ojos.
Estar en este grupo... de verdad...
De repente.
Tanta emoción y alegría se apoderaron de él que no pudo evitar reir.
「¿Por qué te ríes tanto...? 」
Para que Elena, que tenía el ceño fruncido, no se diera cuenta de sus sentimientos, Belet volteó a ver a Shea.
Shea pareció haber entendido lo que él sentía.
Una lágrima más se deslizó por su mejilla y le dedicó una sonrisa.
Unos quince minutos después, mientras seguían conversando alegremente, sonó la campana de la academia que anunciaba el final de la reunión de padres de los graduados. En ese momento, Aria cambió de expresión y abrió la boca.
「Ejem. Belet-sama, ¿podría concederme un poco de su tiempo para el asunto que habíamos acordado? 」
「Sí, por supuesto. 」
Habían hecho la promesa de que, «Si ella se cuidaba la garganta y lograba terminar la ceremonia, tendrían un momento a solas.» Belet asintió y, al igual que Aria, cambió su expresión.
Se preparó mentalmente, como si reafirmara la decisión que había tomado.
「Entonces… Aria-sama y yo nos retiraremos un momento. 」
「De verdad, permítanme disculparme con todas. Tomare prestado a Belet-kun por un momento. 」
Por supuesto, ya se lo había anunciado a las demás.
Con el consentimiento de Elena, Luna y Shea, se separaron de ellos.
「Belet-sama, de verdad lo siento por tomarle su tiempo por mi culpa".
「No se preocupe por eso, Aria-sama. 」
El destino de Aria y Belet era el interior del edificio principal. Mientras subían lentamente las escaleras, Belet le abrió su corazón.
「Para ser honesto, yo también tengo algo que quiero hablar con usted. 」
「¡...! En ese caso, me siento aliviada... 」
Belet la miró de reojo mientras ella bajaba la cabeza y contenía la respiración. Él, con una sonrisa, le devolvió las palabras.
「Estoy muy feliz de que haya mantenido su promesa. Al final pudo cuidar su garganta y tuvo esta oportunidad... y sobre todo, porque hubo un momento en que la traté mal. 」
「¡Ahhh, Belet...! Siempre dices cosas maliciosas... 」
「Jaja, lo siento. Pero cuando lleguemos a la azotea, no podré decir esas bromas. 」
「… 」
Él pudo decirlo con tanta seguridad porque ya había decidido lo que hablaría con ella a solas.
「Aunque me da vergüenza decirlo, una persona tan perspicaz como usted tal vez ya lo haya notado... Elena me dice a menudo que soy muy obvio con mis sentimientos. 」
「…… 」
「… 」
De repente, la conversación se detuvo.
La vergüenza lo invadió, pero a pesar de eso, seguían subiendo las escaleras, acercándose cada vez más a la azotea.
Unos segundos después.
「…Si mi intuición no me falla, son sentimientos que no se pueden expresar con meras palabras… ¡Pero! ¿Q-qué estoy diciendo? Ay, de verdad… 」
Aria soltó un quejido débil, se cubrió la cara con ambas manos y aceleró el paso.
Belet se contagió de su nerviosismo y no pudo evitar que su mirada se perdiera.
Cálmate… cálmate…
Mientras se repetía eso, la puerta cerrada de la azotea ya estaba frente a ellos.
「…Aria-sama, permítame. 」
「Mmm... 」
Aria temblaba tanto que no podía meter la llave en la cerradura. Al ver esto, Belet la ayudó a abrir la puerta.
「Adelante, por favor. 」
「S-sí... Gracias... 」
Aria abrió la puerta y caminó lentamente sobre el pavimento de la azotea.
Este era el lugar para hablar de algo importante.
…Uf… Belet respiró profundamente para calmar los latidos de su corazón y, al igual que Aria, salió a la azotea.
Y cuando la deslumbrante luz del cielo azul los iluminó...
「Belet-kun... 」
Frente a la hermosa vista, Aria se volteó con las manos en el pecho.
Belet se encontró con su mirada. El sonrojo de ella llegaba hasta la base de su cuello. Él cerró la puerta en silencio, para que nadie pudiera escuchar lo que iban a decir.
****
Al mismo tiempo, en el lugar donde se habían quedado las tres.
「Probablemente, él madurará aún más como hombre. 」
「Me preocupa que se vuelva aún más maravilloso... Ya es bastante popular.... 」
「Fufufu, como los malos rumores se están disipando, y se ha corrido la voz de que él es quien más se esfuerza por su futuro y es amable incluso con las personas de menor rango, no les quedará más remedio que acostumbrarse. 」
「Creo que Elena-sama tiene razón. 」
Las tres chicas, que habían visto a Belet y Aria irse, continuaban con una conversación muy agradable.
「Shea, pudiste ver una escena hermosa. Tu señor te mostró una escena de la que te sentirás orgullosa como su doncella personal. 」
「¡Sí, sí! ¡Hoy es un día realmente feliz! 」
Shea tenía los ojos hinchados por haber llorado tanto, pero ahora se veía más tranquila. Hablaba con ánimo y su rostro reflejaba la felicidad de la que hablaba.
「Sinceramente, me siento aliviada... Ahora que él es tan popular, me alegro de haber empezado una relación con él tan pronto. 」
「Qué raro, estás siendo un poco cobarde. 」
「Es-es que no puedo evitarlo... Ahora soy así de feliz... 」
「¡Yo también puedo decir con seguridad que no me quedo atrás! 」
「Yo también opino lo mismo. 」
Todas se sentían valoradas por Belet, y por eso podían hablar tan abiertamente.
「…Por cierto, lo que acabo de decir, no se lo cuenten a Belet. Especialmente tú, Shea. 」
「P-pero, Belet-sama... 」
Sería algo que lo haría muy feliz, y hoy era un día especial. Shea lo miró con ojos suplicantes, pero Luna la tranquilizó.

「No te preocupes, Shea. Elena-sama se lo dirá directamente. Y yo no seré la excepción. 」
「¡No me delaten...! 」
「Elena-sama, Luna-sama, muchas gracias... 」
Shea sonrió tímidamente, imaginando la felicidad de Belet.
En ese momento, alguien se les acercó a las tres.
「Un gusto verlas a todas. Elena-sama, felicidades por su graduación. 」
「Agradezco sus felicitaciones. 」
La persona que se había acercado era Sanya, la doncella personal de Aria, quien sostenía un pañuelo en la mano derecha. Ella se percató de inmediato de la apariencia de Shea.
「…La graduación de su amo es algo que le llega al corazón, ¿verdad? 」
「Ah, jeje... No podía dejar de llorar. 」
「Coincido contigo, a pesar de mi edad. Como saben, hoy es un día en que mi ama, la señorita Aria, está abriendo un nuevo camino en su vida. 」
Sanya se secó los ojos con el pañuelo y miró hacia el edificio donde habían entrado los dos.
「Me pregunto si ya habrán llegado. 」
「Se fueron hace un momento, así que ya deben de estar en la azotea. 」
「Gracias. Si todo va según lo planeado, habrá valido la pena pedir el permiso. 」
La razón por la que había pedido permiso para ir a la azotea era que muchos graduados caminaban por la academia hoy, y querían verla una última vez. Era difícil encontrar un lugar solo para ellos, y la azotea era uno de los pocos lugares donde no se les podía molestar.
「Hmm… Sanya-san, sé que es un poco atrevido preguntar, pero ¿qué planes tiene usted para el futuro? 」
「...Bueno, no es algo que pueda decidir por mi cuenta, así que lo diré como un monólogo... Si me lo permiten, me encantaría seguir apoyando la felicidad y los sueños de Aria-sama.」
Cuando reveló sus sentimientos, Luna y Shea la tomaron de la ropa. Era como si supieran todas las dificultades por las que había pasado.
「...Jaja, me siento muy a gusto. Este grupo de verdad es muy especial. 」
En respuesta a la sonrisa de Sanya, la campana de la academia volvió a sonar.
「Bueno, espero la puedan escuchar. 」
Y en el momento en que Sanya pronunció esas palabras...
...Una voz clara como una campana de plata resonó por toda la academia.
Las conversaciones a los alrededores se detuvieron.
Los graduados, los estudiantes y los padres todos al unisonó callaron.
Todos, cautivados, dirigieron su mirada y sus oídos hacia el edificio de donde provenía la voz.
Con solo escucharla, se podía saber quién cantaba esa hermosa melodía.
Era una voz impresionante, que solo la «Diva » podía poseer.
「Ay... Qué envidia, Belet, está escuchando esa canción desde un asiento privilegiado... 」
「No hay duda. 」
「Sanya-san, ¿segura esto esta bien...? 」
「Creo que lo pasarán por alto. Después de todo, lo hicimos con el pretexto de darles una hermosa despedida a los graduados. 」
Por favor, escucha estos sentimientos que he guardado en mi corazón.
Una canción de amor comenzó...
Los días que he podido compartir contigo son un tesoro.
Me alegro de haberte conocido, porque eres mi mayor amor.
La canción, llena de los sentimientos de Aria...
Encendio la chispa en el corazón de los graduados que no se habían atrevido a expresar su amor.
Y se convirtió en una historia que sería contada en la Academia Raybellwarts durante mucho tiempo.
—Y daba por hecho de que la persona que cantaba también había logrado expresar sus sentimientos.
****
Después de que la canción en la azotea terminara y los aplausos se desvanecieran, Belet y Aria, de la mano, caminaron hacia las cuatro jóvenes, atrayendo la atención de todos.
Belet caminaba con confianza, mientras que Aria, con el rostro completamente rojo, se escondía detrás de su estola, luciendo frágil y muy diferente de su habitual actitud de Diva.
El significado de esa canción de amor era obvio.
Y la respuesta también lo era.
Las cuatro jóvenes felicitaron a Belet, que había decidido hacerla feliz, y a Aria, que no podía contener la emoción de ver sus sentimientos correspondidos.
En ese momento, el sol, que había estado escondido tras las nubes, apareció, iluminándolos con una luz cálida y brillante.
Era una señal de que su futuro, de ahora en adelante, sería prometedor.