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Shirayuki-hime no Kiba—Volumen unico/Capitulo 5

V: El Reflejo de Esa Niña

El pueblo donde nací tenía inviernos largos.

El otoño era prácticamente inexistente. Antes de darme cuenta, ya era invierno, y los días de sol disminuían y la nieve caía sin cesar durante días. Era una nevada tan intensa que parecía querer robar la libertad y encerrar a la gente. Si no quitábamos la nieve, la casa se derrumbaría bajo su peso.

Cuando me mudé a Tokio para trabajar, me sorprendió que apenas nevara. Incluso en pleno invierno, el frío no era insoportable. Era muy conveniente. Ya no tenía que quitar la nieve. No tenía que empapar mi equipaje con la nieve.

Pero, en alguna parte de mí, había una sensación de insuficiencia.

Sentía nostalgia por el frío cortante y doloroso. En invierno, la nieve era algo natural. Era un pueblo pequeño con pocas distracciones, y los rumores circulaban rápidamente.

La nieve, que teñía el pueblo de blanco puro, reflejaba la luz por todas partes. Era como un espejo.

— Espejito, espejito.

En la ciudad, por el contrario, la nieve paralizaba todo de inmediato. Me parecía incómodo.

El lugar donde empecé a vivir después de casarme estaba un poco alejado de la ciudad. Pero, aun así, los días de nieve eran algo extraordinario.

Mi marido murió en una fría tarde febrero.

「No tienes que salir en un día tan frio… 」

「Los días nevados son los mejores para cazar. 」

Dijo él mientras se ataba los cordones de los zapatos.

「Porque las huellas de los animales son visibles. 」

Y, como si fuera lo más natural del mundo, se llevó a Yukina. Ella, envuelta en un abrigo y bufanda, se veía hinchada y, quizás por el frío, su expresión era más pálida.

「Traeré una buena presa. 」

A mí no me gustaban los ciervos y jabalíes que a veces traía. La piel ensangrentada y las entrañas recién extraídas me daban asco. Pero él no dudaba en decir que eran un manjar.

「Ve con cuidado. 」

Regresé a mi habitación y me puse frente al espejo.

Cambiando el ángulo, pude ver la nieve cayendo sin parar fuera de la ventana. La nieve blanca danzaba y caía sobre los negros marcos de la ventana.

No pueden soportar que sea feliz, ¿verdad?

Recordé la conversación que tuvimos, que ahora parecía de un pasado lejano.

— Espejito, espejito.

Me até el pelo, me puse el abrigo más discreto que tenía, me calcé los guantes y saqué las botas para la nieve. Era la misma ropa que usaba cuando llegué a Tokio desde el campo. No la tiré porque pensé que quizás habría días muy fríos en Tokio.

Aunque, al final, nunca llegó un día así.

¿A qué se refería Satsuki con feliz? Todavía lo pensaba.

Para mí, nacida en un aburrido pueblo rural, la apariencia era la única arma que podía pulir. No me gusta ni me disgusta mi aspecto.

La única importancia era si era un arma efectiva contra los demás.

Yukina recién había cumplido doce años.

Mi marido todavía se bañaba con Yukina. Le sugerí que quizás no era buena idea, pero no me hizo caso. Yukina, con el rostro tenso, no dijo que no le gustaba ni nada. Y los inútiles sirvientes no decían nada

Mi marido nunca me invitó a cazar. Pero por alguna razón, siempre invitaba a Yukina a la montaña.

Los cazadores locales iban a cazar juntos. Pero mi marido nunca iba con otros cazadores. Llevaba solo a Yukina. No había otras personas en la montaña. Estaban solos los dos.

Una vez, le dije que quería ir con ellos.

「¿Tú? Imposible. La caza es mejor solo; no entenderías el placer de enfrentarte a la presa por ti mismo. 」

Si decía Solo, eso significaba que Yukina no contaba como persona. Quizás él realmente la veía así.

Mi marido, de hecho, rara vez estaba con Yukina fuera del baño. Por supuesto, sus dormitorios también eran separados. Pero mis sospechas, en ese momento, ya casi se convertían en certeza.

Reflejada en el espejo, sin maquillaje, era la misma mujer discreta que había llegado de un pueblo rural siendo apenas una adolescente.

Por supuesto, no tenía intención de ser la madre de Yukina. Tampoco sentía compasión por ella. Yukina se parecía a Satsuki. Cuando creciera, sería la viva imagen de ella.

— Espejito, espejito.

Quien de los dos desearía eso mas que nadie.

La nieve amortiguaba los pasos.

Al principio, tenía la intención de esperar una oportunidad y apuntar desde lejos. Si me acercaba demasiado, con lo débil que soy, estaría en desventaja. No sabía qué tipo de contraataque podría venir. El primer disparo bien podría ser el último.

Asegure a mi presa. Pero, fallé ese primer disparo.

「¡¿Quién anda ahí?! 」

La presencia de Yukina también fue un estorbo. El negro cabello de la niña contrastaba con la nieve blanca. Pero la mocosa que yacía sobre la nieve, no se quejaba del frio ni nada

「¿Ayumi? ¿Qué haces aquí? 」

「...Yukina. 」

Nunca antes había sido amable con ella. Y eso que sabía que le tenía miedo a su padre.

Ella no había tenido madre desde que nació. Porque Satsuki murió al darla a luz. Mi marido, por su parte, parecía considerar a Yukina como la reencarnación de Satsuki.

「¿Qué haces con eso? ¿Tú, sabes lo que estás haciendo...? 」

Mi marido grito, al verme con el rifle de caza en ristre. Estaba en una postura ridícula, con los pantalones a medio bajar. No parecía tener intención de negar lo que planeaba hacer.

「Yukina, ven aquí. 」

Cuando lo dije, Yukina tembló.

「Yukina, no escuches a esa mujer. 」

Mandada por dos adultos, Yukina miró alternativamente a mi marido y a mí, con una expresión de desconcierto. A pesar del frío, su ropa estaba desabrochada y su pecho, expuesto. Apenas tenía una ligera hinchazón, su cuerpo joven no transmitía ni un atisbo de sensualidad.

Pero, para mi marido, seguramente era diferente.

「Yukina, ¿vas a escuchar a esa mujer en lugar de a tu padre? 」

Mi marido dijo con voz melosa. Vi cómo su mano tiraba del rifle de caza que tenía a su alcance.

「Yukina. 」

Repetí, manteniendo el rifle en alto.

「Ven aquí. 」

Al mirarla fijamente, Yukina corrió hacia mí como un animalito.

La nieve bailaba. Mi marido chasqueó la lengua y nos maldijo a Yukina y a mí con palabras soeces.

Si fallaba el siguiente disparo, sería el fin. Si tuviéramos que luchar directamente, Yukina y yo, las presas más débiles, no tendríamos ninguna oportunidad. Él ocultaría mi muerte sin problemas. Nadie más que el venía a esta montaña.

— Espejito, espejito.

Aproximadamente medio año después de casarme, mi marido y yo dejamos de tener relaciones sexuales. Él lo evitaba diciendo que estaba agotado.

Nunca lo ame, así que me daba completamente igual.

Me case con él por su fortuna. Porque él era el marido de Satsuki.

— ¿Quién es la más hermosa?

No buscaba su amor. Pero la mente de mi marido seguía obsesionada con Satsuki. A pesar de que me había cortejado diciendo que se había enamorado a primera vista, pero después de casarnos, apenas mostró interés en mí.

— ¿Una niña de doce años, me supero?

「No seas ridícula, Ayumi. ¿Estás celosa de tu hijastra? Los celos femeninos son feos. 」

Balbuceo el hombre, riendo con desprecio.

Mis brazos temblaban. Desde que me mudé a Tokio y empecé a trabajar como modelo, pasé por muchas experiencias desagradables. Quiera o no a Yukina, no había que pensar mucho en qué tenía que hacer.

「Solo obedecerme, y baja el arma. 」

Sentí una pequeña mano posarse suavemente sobre mi brazo tembloroso. Yukina se aferraba a mí, apoyando su cuerpecito en mi brazo.

Todo saldría bien

Al menos ahora, ya no estaba sola.

— Oye, Satsuki. Ya no soy una extraña en tu vida.

El disparo resonó. La nieve blanca se tiño de un color destellante.

♦♦♦

Mi bisabuelo era cazador y agricultor a tiempo parcial. En primavera y verano, cultivaba la tierra, y en invierno, él y otros cinco a veinte campesinos de la zona se adentraban en la montaña para cazar osos. Cuando eran pocos, también me llamaban a mí.

Las armas de fuego y las pieles eran algo común en la casa de mi bisabuelo. Él estaba orgulloso de su papel como cazador de osos.

En la montaña trasera de la mansión no aparecían osos. Y los patos y ciervos que cazaba mi marido me resultaban bastante insatisfactorios.

El viejo edificio crepitaba mientras ardía.

Yukina y yo lo observábamos desde una colina cercana. Ese taller tenía un olor demasiado fuerte a Yukina. Había varias muñecas idénticas a Yukina. Por alguna razón, era necesario destruirlas hasta que sus rostros fueran irreconocibles.

Así que le prendimos fuego al edificio. Estaba lejos de otras casas. La posibilidad de que se propagara era baja. El olor a quemado de las cosas ardiendo me llegó a la nariz.

Sin poder contemplarlo por mucho tiempo, nosotras dos regresamos a la mansión. La nieve que había empezado a caer se había derretido casi por completo sin acumularse. Pero la temperatura era baja, y hacía mucho frío. A pesar de llevar guantes, las puntas de mis dedos estaban heladas.

「Mamá, 」

Yo seguí caminando en silencio. No quería proteger a Yukina. Pero no había otra opción. Esa enana, Marie, sabía demasiado.

Junto con Yukina, rociamos gasolina por todas partes. Pronto se sabría que fue un incendio provocado.

Hoy, antes de entrar en ese edificio, ya llevaba guantes y el pelo recogido. Yukina también. Pero no sé si logramos eliminar perfectamente todas las pruebas.

Hace seis años, el cuerpo de mi marido fue entregado inmediatamente a un médico local.

Probablemente el médico sabía que no había sido un disparo accidental del arma. Le mostré a Yukina, que estaba en un estado inusual, e insinué que ella, habiendo sido abusada, había disparado a su padre.

Como resultado, él guardó silencio. Si sacaba a relucir lo sucedido entonces, sería fácil hacer que firmara el certificado de defunción de Yukina antes del funeral.

「Oye, Ayumi-san. 」

「¿Qué quieres? 」

Yukina temblaba, quizás por el frío. A pesar de la pasión y la obsesión que me dirigía, Yukina era indiferente y débil ante todo lo demás. Si no hubiera venido, Marie la habría matado. Al igual que no pudo resistirse al abuso de su padre.

「... Pensé que tenía que protegerte, Ayumi-san.」

「Ya veo. 」

Yukina me irritaba a cada momento. Aunque parecía fuerte, solo era una mocosa es frágil y peligrosa.

「Pero, fue al revés, ¿verdad? 」

Ese día, no pude apartar la vista de Satsuki.

Yukina era diferente de Satsuki. Pero tenia muchas caras. Su rostro sereno de modelo, su rostro asustado y suplicante, su rostro malvado cada que tramaba algo, su rostro saludable acorde al de una niña de su edad.

Seguramente Yukina seguirá siendo querida por mucha gente en el futuro. Al igual que fue querida por su padre y por Marie. Y se volverá cada vez más hermosa.

「No, no te estaba protegiendo. 」

Nadie podrá apartar la vista de Yukina.

「Entonces, ¿no te hubiera importado si me hubieran matado? 」

Yukina dijo, como si estuviera enfurruñada.

「Si eso hubiera pasado, no habría tenido a nadie que me ayudara a esparcir la gasolina, y deshacerme de dos cadáveres sería un fastidio. 」

Tal vez, la policía nos inculparía pronto. Aunque, de todos modos, ya somos el centro de atención.

「Ya veo. 」

Murmuro Yukina en voz baja, no se si mi respuesta la había convencido o no.

No sé cuándo llegará ese momento. Si llega, será pronto o mucho más tarde. Pero por ahora, nuestra vida continuaría como si nada.

「Bueno, si algo más pasa, te ayudaré. 」

「No habrá una próxima vez. 」

Mis manos estaban manchadas de sangre.

「¿Segura? 」

Hace seis años, Yukina se desmayó al ver de cerca cómo el cerebro de su padre salía volando. Cuando se despertó un poco después, no pudo hablar y había perdido todos los recuerdos de lo que presenció. El shock fue tan fuerte que, probablemente, no habría podido soportarlo si no lo hubiera olvidado.

La guie y le enseñé a testificar que fue un accidente.

「Mamá. 」

Yukina se detuvo y me miró. No llevaba maquillaje. Su ropa estaba desordenada. Tenía un curita en la mejilla, como una niña traviesa. No parecía en absoluto una modelo de primera línea.

De repente, sentí la necesidad de hablar con mi espejo. Pero no había ningún espejo aquí.

「Ayumi-san, te quiero más que a nadie en el mundo, te amo. Haré lo que sea por ti. Si hay alguien a quien quieras matar, te ayudaré a matarlo. 」

Yukina sonrió con una satisfacción genuina. Seguramente, era la única que conocía esa expresión

「No será necesario. 」

— La más hermosa del mundo es...

Se la respuesta.

No necesitaba que nadie mas me dijera lo obvio

Lo supe desde el principio. Lo supe, no había necesidad de que ese hombre lo decidiera. Metí los guantes sucios en mi bolsillo.

「Porque la próxima a la que mate serás tú. 」

Puse mi mano sobre su mejilla herida. Su piel fría era como el hielo. Aunque le había puesto una curita como primeros auxilios, la sangre ya se estaba filtrando de nuevo.

「Entonces, tendremos que repetir mi funeral otra vez, ¿no? 」

Yukina se rio, no sé qué le resultaba divertido. Quizás estaba eufórica por la tensión continua.

「Ayumi-san, tus manos están frías. 」

Las manos de Yukina se posaron sobre las mías. Las manos de Yukina también estaban frías.

「Volvamos a casa. 」

「Sí. 」

Con que yo estuviera manchada con sangre bastaba. Esta niña, criada como una damita, no le sentaba bien estar rodeada de la crudeza de la sangre.

「Mañana llamaremos al médico de inmediato. 」

Nada más llegar a la mansión, curé la herida de Yukina. La mansión estaba en silencio, con los sirvientes ya dormidos.

「No importa, así está bien. 」

Limpié la sangre de la mejilla de Yukina y la desinfecté. Hacía mucho tiempo que no hacía algo así yo misma, y mis movimientos eran torpes. Cuando dejé caer el desinfectante sobre la herida, Yukina murmuró en voz baja: Me duele.

La gasa se tiñó de sangre. Yukina se dejó tratar, como una niña.

「¿Así? Podría quedar una cicatriz. 」

No sé qué tipo de trabajo hará Yukina en el futuro. Pero si le quedaba una cicatriz en la cara, su popularidad seguramente disminuirá. Podría despertar simpatía, pero a largo plazo, sería claramente un inconveniente.

Para empezar, no podría ni imaginarlo. ¿Una cicatriz en la cara de una modelo profesional?

「Someterse a una cirugía facial en tu oficio, no es nada de lo que avergonzarse. 」

「Pero, me siento mal, no quiero olvidar lo que le hicimos a Mnrie... 」

A pesar de que a Yukina le gusta la caza, era cobarde y blanda en los momentos cruciales.

「Deja que te curen. 」

Empecé a impacientarme y lo solté.

「¿Por qué? 」

Puse mi mano en su mejilla.

— Porque sí.

No soporte que ella se saliera con la suya de esa manera. Nunca volvería ver a Satsuki. Pero no le permitiría lo mismo a Yukina.

Yukina, esta hija mía, mi caprichosa y exasperante niña, con la que no compartía lazos de sangre. Solo podía pensar en ella. Aunque no negare que aun quiero matarla, no necesitaba hacerlo ahora mismo. Pero algún día, yo misma me encargaría de enterrar el cadáver inerte de Yukina.

Tal vez nuestra vida juntas dure demasiado tiempo. O quizás, esas noches a solas en el sótano corroyeron mi razón como una luna de miel demasiado dulce. Sea como fuere, ya no podía apartar la mirada de Yukina.

「Si dejo que me curen, ¿me harás un favor? 」

Yukina dijo con tono de niña astuta. Originalmente, lo que le pasara a la cara de Yukina no era asunto mío, así que no debería ser una moneda de cambio convincente.

Pero Yukina lo sabía y aun así lo dijo.

Tengo que observar el futuro de Yukina más de cerca que nadie. Tengo que ver cómo esta hermosa niña seguirá creciendo.

「¿Qué quieres que haga por ti?」

Mi respuesta y el momento en que Yukina me empujó a la cama fueron casi simultáneos.

Ya había sentido esto mismo cuando me forzó en la cabaña, pero las caricias y toqueteos de Yukina eran demasiado pegajosos y persistentes para mi gusto.

¿Tal vez así es el sexo entre mujeres? Era un placer sin un final claro. Como si la carne fuera asada a fuego lento, uno muy lento, con un calor que no cedia y que quemaba la carne poco a poco.

"...¡Uhg.. Ah.,.. Ah!"

Los labios de Yukina recorrían varias partes de mi cuerpo.

Desde la muerte de mi marido, no había tenido relaciones sexuales con nadie. Kamijo, no despertaba esas ganas. Pero a diferencia de la última vez, que fue algo desesperado, Yukina era extrañamente cuidadosa.

「Ayumi-san. 」

Acarició mi mejilla y bajó sus labios hasta mi pecho. Después de repetir besos ligeros como plumas una y otra vez, de repente, la punta de mi pezón fue succionada en su boca.

「...¡Ahhh! 」

Una lengua húmeda estimulaba la punta de mi pecho. Mientras mi otro pecho era estimulado por la mano de Yukina. Alli, con sus dedos ella pellizcaba y jalaba mi pezón con fuerza, y el calor de mi cuerpo poco a poco fue aumentando.

「...Ah. 」

Envió una descarga cálida hasta mi parte inferior. Ella jugaba con las puntas de mis pezones endurecidos, lamiéndolas y chupándolas una y otra vez con su lengua y apretando la base con sus dedos. El placer de sus caricias se extendió lentamente.

Yukina levantó la cabeza y me besó. Con la cabeza aturdida, lo acepté. La lengua de Yukina entró en mi boca, invadiéndola como si quisiera profanar cada rincón.

「Mmm... ¡Ugh! 」

Mi lengua fue succionada, y mi paladar fue acariciado. La mano de Yukina, de nuevo, estimulaba mi pecho al mismo tiempo. Me besó una y otra vez, cambiando el ángulo.

「...¡Ugh!, mmm. 」

La mano de Yukina entró directamente bajo mi ropa interior. Un dedo fue insertado en ese lugar ya humedecido, y mi cuerpo se estremeció.

Su otra mano mientras siguió jugueteando con mis pechos. Se sentía bien, el placer tanto de mis pechos como sus embestidas en la parte inferior de mi cuerpo, estaban nublando mi cabeza.

Su dedo se introdujo hasta la base, rozando las paredes internas. Y un placer desconocido broto desde lo mas profundo de mi cuerpo. Comparado con esto, el sexo con mi marido parecía algo muy básico y apagado.

「Ayumi-san, 」

Susurro Yukina con voz febril. Su rostro también parecía enrojecido.

「¿Se siente bien? 」

Aparté la cara. Pero Yukina, sin piedad, siguió estimulando mis pezones y las paredes de mi cuerpo al mismo tiempo. Sus dedos enredados y completamente humedecidos por los jugos de mi cuerpo, hacían un ruido pegajoso cada vez que ella los movía.

「No... 」

Yukina me dijo varias veces que Le habría gustado ser mi hijo, pero si ella no fuera mi hijastra, sino un hijastra, nunca habría hecho esto con ella en mi vida.

Si hubiera sido un niño, creo que lo habría querido y mimado como una madre normal haría.

Extendí la mano y toqué su cabello negro. Tiré de esos cabellos finos y suaves con fuerza.

「¡Ay...! 」

Era hermosa, era un fastidio que ella fuera mi hija. Seguí mirando fijamente el rostro de Yukina, que se había acercado más a mí. Mientras los dedos de Yukina seguían estimulando mis puntos mas sensibles, y mi respiración se aceleraba.

Pero es porque Yukina era Yukina que no paraba de sufrir. Como si ella fuera el remplazo de un amor que nunca se haría realidad.

Sus ojos negros, como la oscuridad más profunda, solo me miraban a mí. Esa sensación me provocó un escalofrío de placer por la espalda.

「¡Ah... Ah, ah! 」

Los dedos de Yukina estimularon en lo profundo. Mi cuerpo, como si respondiera, se enredó y transmitió placer.

「¡Ah...! 」

Cuando me di cuenta, había llegado al clímax sin más. Pero Yukina no se satisfizo con eso.

Nuestra ropa ya estaba desabrochada, y nuestras pieles se tocaban directamente. La piel de Yukina era blanca. Tan blanca como la nieve, tal como Satsuki había deseado.

Con timidez, toqué sus pechos, sus hombros, su cabello. Era una niña perfecta y hermosa, como una muñeca muy bien hecha, cada rincón de su cuerpo era esplendido.

Después de un coito interminable, como dos animales en celo revolcándose en el barro, nos quedamos tendida, sin aliento

Cuando me di cuenta, tenía sangre en los dedos. Creí que me había cortado en alguna parte de su cuerpo.

「¿Sangre...?」

Enseguida supe de dónde venía la sangre. Parecía que la herida en la cara de Yukina se había vuelto a abrir.

「Está bien. 」

Apresuradamente, intenté alcanzar el botiquín, pero Yukina me detuvo, tomo mi mano y acerco mis dedos a sus labios trazándolos lentamente con su lengua, tomando su propia sangre en el proceso.

Quizás esta relación podrida tener un buen final. Me imagine siendo encontrada por la policía y metida en la cárcel. De nuevo, setiamos vilipendiadas como una malvada madre e hija, o algo así. Podrían decir que eramos brujas, o que nos bañábamos en la sangre de chicas jóvenes.

Eso tampoco estaría tan mal.

「Oye, Ayumi-san, ¿en qué piensas? 」

Sonreí levemente.

「En nada. 」

♦♦♦

El reloj de pie anunció la mañana. Pero aún tenía sueño.

Abrí los ojos ligeramente y vi a Yukina acostada a mi lado. Desde aquel día de nieve, Yukina se había instalado en mi cama. Como la cama es bastante grande, no la sentía estrecha. Sin embargo, no lograba conciliar el sueño del todo.

「Oye, Ayumi-san. 」

「¿Qué quieres...? 」

Para mí, el simple hecho de compartir la cama con alguien era una novedad después de mucho tiempo, pero Yukina, haciendo gala de toda su juventud, me dejaba exhausta cada noche. Me contaminaba con el ardor de su juventud hasta el hartazgo.

「Es de día. 」

Dijo Yukina, que ya parecía completamente despierta. Pero seguía semidesnuda y no parecía tener intención de levantarse de la cama de inmediato.

「Eso ya lo sé, solo tengo que mirar el reloj.」

Originalmente, no me gustaba mucho salir. El mundo seguía haciendo alboroto por nosotras, madre e hija. Por eso, me recluía aún más en lo profundo de la mansión.

El incendio del taller de Marie, al parecer, fue investigado tanto como incidente como accidente. Se dice que el fuego se propagó mucho, y el edificio quedó completamente destruido, por lo que el cuerpo estaba horriblemente desfigurado. Aun así, debieron haber sabido que su causa de muerte no fue por quemaduras.

Pero, por ahora, no había más noticias.

「Marie... la razón por la que vivía sola allí es que su situación familiar era complicada. 」

Murmuro Yukina con una expresión de dolor.

「Su padre es una persona importante... y la existencia de Marie en sí, no era reconocida, por así decirlo... 」

No pregunté los detalles, pero supongo que era hija de una amante o algo así.

El incendio no fue ampliamente cubierto por las noticias. Fue tratado casi como un incidente menor, y la policía ha guardado silencio.

Yukina, recientemente, había vuelto a la universidad. Se cortó un poco el pelo y, como su imagen cambió, dijo que sorprendentemente no la reconocían. Probablemente, no es que realmente no la reconozcan, sino que la gente de su alrededor está siendo considerada. Yukina era alguien con una falta evidente de tacto.

Pero, con el tiempo, la atención pública probablemente se desvanecerá.

「Qué enérgica estás desde la mañana, ¿eh? 」

Yukina me cepilló el pelo y besó las puntas.

「Soy joven, 」

Le había quedado una cicatriz en la mejilla. A pesar de que la había presionado para que se operara, Yukina se negaba. Era increíblemente cobarde. Pero con el tiempo, yo también me había acostumbrado a su cicatriz.

Quizás me había equivocado. Tener una cicatriz no la dañaba en absoluto.

— Incluso si su rostro se hubiera quemado con ácido sulfúrico.

Ahora podía entender el significado de las locas palabras que Yukina había pronunciado.

「De verdad que ya me voy a levantar, suéltame. 」

Me levanté y tomé un vestido que tenía colgado en el armario. Me quité el camisón, me puse la ropa interior y me cubrí la cabeza con el vestido.

Me puse frente al tocador. Lo había comprado yo misma cuando trabajaba como modelo. Casi todo lo que había en esta habitación ya estaba en la mansión antes de que yo llegara. Pero el tocador, lo había traído yo.

Mis cosméticos favoritos estaban alineados, y en el gran espejo se reflejaban mi imagen y la de Yukina, aún semidesnuda en la cama detrás de mí.

「¿Cena con la tía? 」

「Sí. 」

Con cuidado, me puse la pre base y comencé a maquillarme. No me apetecía mucho salir, pero mi cuñada, como era de esperar, parecía entenderlo y reservaba un cuarto privado. Si pedía un coche, probablemente nadie nos reconocería.

Al no tener amigos, la comida con ella me servía un poco de distracción. Solo un poco.

「Ese color de labial te queda precioso. 」

Con su aspecto descuidado, Yukina se acercó a mí y me besó como si quisiera robarme el color. El pecho de Yukina, todavía desnudo, tocó mi ropa.

「Mmm... 」

Miré de reojo el espejo. Es una sensación extraña vernos los labios unidos desde fuera.

— Espejito, espejito.

「Este labial sabe bien. 」

「Eres una salvaje en celo, ¿sabes? 」

Yukina me había lamido el labial, y al final se había quitado por completo. No tenía sentido haberlo aplicado.

「Prueba este. 」

Tomé un labial rojo de tono oscuro que estaba cerca. Y se lo apliqué en los labios a Yukina. Labios rojos como la sangre. Extendí un poco ese color también en sus mejillas, usándolo como rubor.

「¿Me queda bien? 」

A mi lado, Yukina se asomó al espejo.

Al final, cualquier maquillaje le quedaba bien. Tenía buen material. Pero no iba a admitirlo en voz alta.

「¡Ah, es verdad! Ayumi-san, ¿todavía tienes tiempo? 」

No sé a qué hora podremos salir de casa con todo esto. Pero como la cena con mi cuñada era un fastidio, termino cediendo a Yukina.

「No mucho. 」

「Tengo un regalo de cumpleaños. 」

Dicho esto, Yukina se vistió a toda prisa. Con un suspiro, seguí maquillándome pacientemente, esperando a que Yukina regresara.

Al cabo de un rato, Yukina trajo una caja.

En esta casa, los cumpleaños apenas se celebraban. Ni siquiera cuando mi marido vivía, recuerdo que hubiéramos hecho alguna celebración especial. Para mí, que me dedicaba a un negocio donde la apariencia era mi arma, envejecer era más bien una maldición. Nunca lo consideré un día feliz.

「¿Qué te parece? Quiero que salgamos juntas a algún lado... Pensé que te quedarían preciosos y los elegí para ti, Ayumi-san. 」

Animada, abrí la caja y dentro había un par de zapatos.

Eran unos tacones de aguja de color rojo, como brasas. Eran de marca. Pero, ¿cómo demonios sabía Yukina mi talla de zapato?

「No sé si te quedarán bien. 」

Rece para que no me quedaran de ninguna manera, pero cuando me los puse, me calzaron perfectamente, como si estuvieran hechos a medida.

「Qué bonitos, 」

Yukina miro mis pies con los tacones puestos, con una expresión embelesada. Me quedaba tan bien que me costaba quitármelos.

「¿Bailamos, Ayumi-san? 」

Dicho esto, Yukina tomó mis manos con fuerza.

「Espera. 」

Con unos zapatos a los que no estaba acostumbrada y las manos tomadas, me esforzaba por mantener el equilibrio. Apenas había bailado un par de veces en mi vida.

「No sé bailar. 」

「Pero yo sí. 」

Los tacones resonaban con un clac-clac. Yukina se mecía mientras tarareaba una melodía.

「Detente, me voy a caer. 」

Los zapatos no se me quitaban. Intenté soltar sus manos, pero Yukina esquivaba mi fuerza y seguía bailando con fluidez. No tuve más remedio que seguir sus movimientos torpemente, como una muñeca.

「Yukina. 」

Yukina estaba descalza, y su pecho casi estaba descubierto. Tenía una expresión inocente y vivaz, como una niña. Al verla, se me quitó la energía para enfadarme.

Finalmente, resbalé y estuve a punto de caer. Pero Yukina me sostuvo. Con una fuerza que no parecía propia de una adolescente, me abrazó y dijo:

「Mamá, me gustas, te amo.」

Yukina tomó mi mano derecha y la besó con reverencia.

「Solo tú, mamá, tú eres la única a quien amare toda mi vida. 」

Cuando tenía la edad de ella, en mi adolescencia, soñaba viendo dramas y mangas. Que algún día encontraría el amor predestinado y viviría feliz.

Perseguida por los asuntos mundanos, trabajando solo con la idea de terminar el trabajo que tenía delante, abandoné esas fantasías. El matrimonio fue simplemente el resultado de un cálculo premeditado.

Y ahora, la persona delante de mí me besaba mientras me juraba su eterna devoción.

Pero era muy diferente de lo que había imaginado. Recuerdo las palabras de Satsuki. La forma en que ella, sin reservas, dijo Feliz

「No te dejaré escapar, bajo ninguna circunstancia. 」

Yukina me miró y sonrió felizmente. La herida aún permanecía en su rostro. Seguramente le sería un impedimento para su trabajo. Pero, ahora mismo, disfrutaba ver su rostro mucho más que antes

「Con esta cara, ¿ya no podré salir en las revistas? 」

Era una cicatriz fea. Lo sé, y aun así, incluso eso me resultaba hermoso.

「¿Por qué no le preguntas a Origuchi? 」

「Sí, ¡vamos a una cita tú y yo! Y luego, le pedimos a Origuchi que escriba un artículo. Un café, un museo... ¿No sería genial? 」

「De ninguna manera. 」

Si le preguntara a cualquiera, si le preguntara al espejo, la respuesta sería: Es mejor sin cicatrices. Por supuesto. Todos dirían que una mujer con un rostro hermoso no necesitaba cicatrices.

Y aun así, no puedo evitar amar esta cicatriz. Seguro me estaba volviendo loca. Quizás la toxina de Yukina me había afectado, y ya no puedo tomar decisiones racionales.

「Si quisiera, podría matarte en cualquier momento. 」

La chica más hermosa del mundo me desea solo a mí.

「Está bien, si llega el momento, mátame. Si es por ti mama, podría morir cuando lo desees. 」

「No digas tonterías. 」

Nuestras palabras eran como arrullos. Le devolví la sonrisa. Y como un espejo, Yukina, frente a mí, también sonrió.

— Espejito, espejito.

Toqué la piel de Yukina. Ninguna otra chica podría compararse con ella. Ella era mi hija, mi mujer, la jovencita mas hermosa de este mundo. Mi única e irremplazable presa.

Los tacones altos volvieron resonar. Nuestro baile solo para dos no terminaría pronto, seguramente seria una danza que continuaría para siempre. Volví a mirar el espejo, mas concretamente a las dos mujeres que se reflejaban en el.

Los tacones altos resonaron. Nuestro baile de dos no terminará, y seguramente continuará para siempre. Miré de reojo a las dos mujeres reflejadas en el espejo.

—Espejito, espejito. Tu respuesta ya no la necesito.

Comments

UmU

Nagi Julies Caelum

Gracias a ti por el comentario, nos alegra que te haya gustado la historia

宮殿 Kyūden Translation

Me lo leí todo durante la chamba. Me maravilló el giro de trama, no me esperaba tal hecho del padre; amé qué al final de todo, de forma retorcida, empezarán a amarse la una y la otra. Fue como un caramelo agridulce. 9/10. Muchas gracias por la traducción. Pronto podré apoyarlos.

Hermes Krios


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