Shirayuki-hime no Kiba—Volumen unico/Capitulo 2
Added 2025-07-29 00:22:06 +0000 UTC
II: Una Dama Venenosa.
「Espejito, espejito ¿Quién es la mas bella de este mundo? 」
Una vez la encontré hablando sola, dirigiéndose a ese espejo gigante en su tocador. Murmurando y conversando con el, como si estuviera hipnotizada por su reflejo.
—— Eso ya es espelúznate.
Ciertamente, ella era hermosa. Incluso fue modelo. Pero, verla mirando ese espejo con la mirada perdida en su reflejo, era aterrador.
Pequeño, esa era la mejor palabra para definir el mundo en el que nací. Crecí en una mansión apartada de la ciudad y me mantuve encerrada allí sin salir al exterior por un tiempo. Todas mis clases eran impartidas por tutores privados que venían a casa. Según, a mi padre en realidad no quería dejarme asistir a una escuela primaria. Pero la insistencia de la junta educativa y el alboroto legal que armaron, no le dejo de otra, así que finalmente asistí ala escuela primaria al pie de la montaña.
Solo entonces, en mi primer día, descubrí que mi casa era conocida como La mansión encantada.
No tenía mama, ella había muerto a los pocos días de darme a luz. Y una de las sirvientas sin tacto ni consideración por un menor me dijo un día.
Si no hubieras nacido, ella no había muerto.
Mi padre se preocupaba mucho por mí, pero su afecto y atención se desviaban un poco de lo que buscaba. Y aunque tenia a una niñera siempre conmigo, ella rara vez me abrazaba.
——¿Mamá?
Era casi tan alta como mi padre. Llevaba un vestido con la falda que se ensanchaba suavemente y su abundante cabello ondulado. Me cautivó desde el primer momento que la vi.
—— ¿Ella será mi mamá?
Creí ciegamente que ella seria la mujer que aceptaría, que me amaría y reconociera como su niña, mi corazón no paro de latir ni un solo segundo mientras me acerque a ella.
「Mamá. 」
Recuerdo la sorpresa o quizás debería decir repulsión en su rostro la primera vez que la llamé así.
「Deja de llamarme así. 」
「Pero, eres mi mamá... 」
「No soy tu madre. 」
Mi esperanza se hizo añicos en un instante.
No mostro interés en mí. Para empezar, nunca tuvo ni una pizca de intención de ser mi Mamá.
Aun así, me esforcé desesperadamente por agradarle. Creí que, si era buena niña, si me portaba bien, ella me mimaría. Pero jamás me elogio, ni cuando le mostré mi calificación en los exámenes ni cuando tocaba el piano en mis recitales.
——No había cometido un error, ¿verdad?
Incluso cuando entré en la escuela media, me esforcé por adaptarme y llevar una vida monótona, hasta casi contener la respiración con tal de pasar mis años como una estudiante discreta.
A mis festivales deportivos, las visitas de clase, las reuniones de padres. Ayumi-san no asistió a ninguna de esas actividades. Incluso cuando los maestros le dijeron directamente que debía presentarse, ella los callaba diciendo que se encontraba enferma o directamente que no le importaba.
Tampoco vino a mi habitación cuando me resfriaba o cuando me daba fiebre por la regla.
Las sirvientas me preparaban gachas y llamaban al médico. Él me decía que me quedara en cama y descansara, con eso mejoraría. Pero los dolores de cabeza eran insoportables, mi cuerpo se sentía pesado y me sentía terriblemente desamparada.
Cuando pasaba por eso, recordaba algo que dijo una de mis compañeros de clase.
Fue solo un resfriado, pero mi mamá se preocupó tanto que llamó una ambulancia y ¡me asusté!
Era una anécdota graciosa. Pero ella, de alguna manera, sonaba orgullosa.
En cambio, yo, acostada en mi gran habitación, sobre la cama adornada con dosel, pasaba las noches sola. Los tapices de las paredes me mareaban, me provocaban claustrofobia. Y sumado con los intensos dolores de cabeza, me costaba respirar, como si tuviera una piedra aplastando mi pecho.
「Mamá... 」
Aunque vivíamos en la misma casa, ella ni siquiera se molestaba en venir a verme.
¿Se supone que una madre es alguien mas amable, no? Alguien que se preocupa cuando caes enferma, que te elogia si sacas buenas notas, que acaricia tu cabeza. ¿Ella debería ser así de cariñosa conmigo, ¿no?
Cuando le decía que había sido la primera de la clase, o le anunciaba con ánimo que gane una carrea, o que mi dibujo había ganado un premio. En cada ocasión ella solo decía, Haa… Ya veo
Nunca me elogio, ni una sola vez me sonrió.
Llegue a pensar que tal vez ser una fanfarrona y presumir no era de su agrado. Pero incluso cuando baje mi calificación, me puse faldas más cortas y me teñí el pelo, ella no dijo nada..
Ni una sola palabra.
Ella era simplemente, y sin dudarlo, indiferente hacia mí.
Cuando entré a la escuela secundaria, mis compañeros empezaron a decir a menudo cuando estaba con Ayumi-san
「¿Son hermanas? ¿Cuántos años se llevan? 」
Cuando les aclaraba que era mi madrastra, invariablemente se sorprendían.
Ayumi-san se acercaba a los treinta por entonces, pero parecía inmune al concepto de envejecimiento, conservaba su juventud. ¿Quizás porque no salía mucho? Su piel era cada vez más blanca, y aunque su expresión casi siempre era de disgusto o repulsión hacia los demás, seguía luciendo hermosa.
Mientras tanto, yo también había crecido. Me había vuelto más alta, mi pecho se había desarrollado y me había acercado mucho más a la imagen de una adulta. Y con ese cambio, también empecé a recibir mas confesiones y pillar a mis compañeros tomándome fotos.
Pero con Ayumi-san tan cerca, me era imposible creer que mi propia apariencia tuviera algún valor.
Sin embargo, me di cuenta de que cuando elogiaban mi apariencia, Ayumi-san reaccionaba.
「Yukina-chan, eres realmente hermosa. 」
Cuando la tía dijo eso, Ayumi-san me miró con irritación. Era una reacción completamente diferente a cuando elogiaban mis calificaciones.
——Aunque saque buenas notas, nunca dice nada.
Por aquel entonces, aún seguía empeñada en llamar su atención, de la manera que sea.
Así que me esforcé por mejorar mi apariencia. Originalmente, tal vez por haber sido criada por mi padre, prefería jugar con los chicos. Inicuos mi pasatiempo preferido era mirar catálogos de armas y leer revistas de caza.
Pero si hacía esas cosas, Ayumi-san me seguiría ignorando
¿Me prestaría más atención si lograba ser tan hermosa como ella? Tras pensar eso. Empecé a pedirle a Ayumi-san que me prestara ropa y cosméticos.
Al principio, me los prestaba por capricho. Incluso, cuando estaba de buen humor, me enseñaba a maquillarme. A ella, a diferencia de mí, le encantaba vestirse y maquillarse.
「Ese labial no te queda nada bien. 」
Dijo eso y me frotó los labios con fuerza. Y sobre esos labios limpios, ella me aplicó un labial rosa.
「Ese color te queda mejor. 」
Las manos de Ayumi-san tocaron mi rostro. La suave yema de sus dedos recorrido mi contorno. Sentir sus dedos rozando mi cuerpo, era mi sueño.
「¡Gracias! ¡Me encanta este color! 」
「Ya veo... 」
——Hermoso...
Me quedé fascinada, absorta en mi reflejo y no pude apartar la mirada del espejo hasta altas horas de la noche.
Quería que ella me viera más, así que ahorre mi mesada para comprar el mismo labial. Quería que me volviera a elogiar. Con esa idea en mente, seguí usando ese labial delante de ella.
「¡Cómo vamos a parecernos! 」
Cuando la tía se fue, ella escupió con fastidio:
「Como se atreve a compararme con una niña. 」
Ella estaba en lo cierto, la belleza de Ayumi-san era frágil y refinada, y yo, solo era una niña, no nos parecíamos en nada. Color de piel, el contorno de los ojos, todo era diferente.
Ella era inalcanzable.
「Sí... Ayumi-san es mucho más bonita. 」
En realidad, a mí me gustaba más jugar a videojuegos que maquillarme y arreglarme. Disfrutaba más internarme en la montaña y seguir las huellas de los animales. Por muchas veces que me confesaran su amor, no sentía el deseo de salir con nadie.
Pero solo cuando ella me maquillaba y me arreglaba, Ayumi-san me miraba.
Me preguntaba qué clase de chicos me habían confesado su amor.
Solo cuando alguien más me elogiaba, ella me prestaba atención.
Entonces, ¿Si me elogiaran más y más, si más gente me viera, ella también me miraría más?
「Tú, ¿estás en alguna agencia? }
「¿Quieres trabajar en Tokio? 」
Las voces externas se hacían más y más ruidosas. Mis fotos fueron enviadas a revistas sin mi consentimiento, y me invitaron a debutar. Sin darme cuenta, mis fotos circulaban por las redes sociales.
Sin haber hecho nada, de repente me había vuelto bastante famosa. Pero eso no era malo para mí. Cuanta más atención obtuviera, más interés podría despertar en Ayumi-san. La revista que me invitó, al parecer, era la misma que publicitaba a Ayumi-san en el pasado.
Me esforcé al máximo en mi trabajo como modelo.
Pero sentía que no era lo mío. Era agotador poner una sonrisa forzada. La ropa bonita y los cosméticos tampoco me interesaban mucho.
Aun así, esto era mejor que no recibir ni una sola mirada de Ayumi-san. Aparecí en revistas, sonriendo y posando. Vestía ropa bonita que no me gustaba en absoluto y sonreía con servilismo. Mi nombre se hizo cada vez más conocido.
「Ayumi-san, he salido en esta revista. 」
「He aparecido en este especial y me han elogiado. 」
Ayumi-san revisaba las revistas en las que salía. Y eso que nunca había mirado mis resultados de exámenes. Pero cuantas más apariciones tenía, ella me miraba cada vez más...
——Voy a ser más bella.
——Seré la mujer más hermosa, una que haga que todos se giren hacia ella. Así, no podrá ignorarme más. Me mirará de verdad.
——Por eso, seré más famosa. Seré la chica hermosa, la que todos puedan reconocer a plena vista. La chica número uno del mundo.
— Por eso, mamá.
——Mírame.
El año en que entré a la universidad, Ayumi-san tomó una decision inesperada.
Contrató a alguien por internet para matarme.
Mi padre construyó la mansión en un lugar apartado, fácil para la caza. La mansión, quizás por estar hecha principalmente de paneles de roble oscuro, era tenue y oscura incluso de día. Pero para mí, eso era lo normal. De hecho, los edificios modernos de Tokio eran demasiado brillantes y abrumadores para mi gusto.
La propiedad era inmensa, con un jardín de estilo inglés. De todos ellos, mi favorito era el laberinto verde hecho de setos.
Toda la montaña de detrás era parte de la propiedad de la casa. A mi padre le gustaba ir a la montaña, y compró toda esa montaña, que estaba incluida en una zona de caza permitida. Originalmente, la mansión se construyó por su ubicación.
No era una montaña muy rica, pero al ser propiedad privada, otros cazadores no entraban. Si nos esforzábamos, podíamos cazar ciervos y jabalíes. Mi padre cazaba presas en la temporada, y los sirvientes solían preparar las presar que cazaba para la cena
A mí también me gustaba la montaña. Estar sola en la montaña, sintiendo solo la leve presencia de los animales, me daba una libertad inestimable. Después de que mi padre se fue, a menudo iba sola. Me interesaban más los cuchillos y las escopetas que la ropa bonita o los cosméticos.
En Japón, la caza solo está permitida en temporadas muy limitadas. Además, yo no tengo licencia de caza. No podía obtenerla hasta que cumpliera veinte años. Aun así, me gustaba ir a la montaña.
Contenía la respiración y seguía las huellas de los ciervos. La montaña nunca estaba en completo silencio. En algún lugar, la vida se movía. No había otras personas. Me olvidé por un momento del trabajo, de la escuela, incluso de Ayumi-san, y respiré hondo.
Pero en ese lugar de paz, fui atacada por un hombre. Él blandió un cuchillo contra mí por la espalda.
「...¡Uh! 」
Apenas logré esquivarlo, pero la sangre broto de mi brazo. Nunca imaginé que, en esta montaña, alguna vez, yo sería la presa.
「¡¿Quién eres?! 」
Después de todo, se suponía que nadie más podía entrar. Sabía desde el principio que la señal del teléfono era débil y que gritar a todo pulmón sería inútil.
「¡Oye, ¿por qué haces esto?! 」
Le grité al hombre mientras corría. Llevaba una capucha y sostenía un cuchillo de supervivencia.
Al principio, pensé que era un fan acosador. De vez en cuando recibía llamadas de hombres tratando de acosarme. Además, antes hubo un incidente en el que una modelo veterana fue atacada y casi asesinada.
「¡Basta! ¡¿Cuál es tu objetivo?! ¿Qué te he hecho? 」
Gritaba desesperadamente mientras corría.
「Aunque me vayas a matar, ¡dime algo, explícamelo...! 」
「No es que hayas hecho nada. 」
Increíblemente, el hombre empezó a hablar. Su voz era sorprendentemente joven.
「Solo lo hago porque me han pedido que te mate. 」
Inmediatamente, la persona que me vino a la cabeza fue Ayumi-san.
Con el aumento de mi exposición en revistas y otros medios, a veces mis compañeros de clase me envidiaban. Pero, ¿Alguno de ellos me odiaría tanto como para querer matarme de verdad? ¿Cuánta gente estaría dispuesta a gastar dinero y esfuerzo, incluso a ponerse en riesgo, solo para matarme?
「¡¿Y por eso me vas a matar de verdad?! Eso es una locura, ¿no crees? 」
Ella tenía dinero para vivir sin hacer nada y también ese ego obsesionado con la belleza.
—— Aun así, ¿enserio me odia hasta ese punto?
Sentí que algo se rompió dentro de mí.
「Me han pagado, eso es más que suficiente. 」
¿Por qué este tipo no me somete y me mata de una vez en lugar de hablar? Cuanto más corre una bestia, peor era la calidad de su carne. Había visto la escena de la caza muchas veces junto a mi padre.
Este tipo no era muy inteligente. Incluso dude que fuera capaz de matarme de verdad. Probablemente solo busca dinero y no había pensado mucho en su plan. Seguramente, ni siquiera tiene experiencia matando a alguien.
「Espera, te pagaré. 」
Mirándolo de nuevo, era un hombre de unos veinte años, que parecía inofensivo.
「Te pagaré mucho más que tu cliente. Juntarte conmigo tiene muchas más ventajas, pronto te darás cuenta. 」
Hasta ahora, no había sido más que una niña ingenua.
Quería captar su interés de alguna manera. Le había suplicado que me amara, como si rezara a Dios. Quería que me aceptara. Por eso me esforcé tanto en mi trabajo de modelo.
Pero el resultado fue que solo fui despreciada.
Ella era envidiosa y débil de corazón. No soportaba que yo siguiera tratando de llamar su atención.
「No, me mates, solo finge que lo hiciste y acepta la recompensa. 」
Mientras hablaba con el hombre, retrocedí poco a poco.
「Se supone que tengo que enviar pruebas. Que envié un corazón. 」
「¿Un corazón? En serio. Algo así... Espera. Está bien. Te ayudaré a conseguirlo. 」
Le dije que bastaba con enviar un órgano y fotografías como prueba de que me había matado, afirmando que era mío.
「¿Cómo? 」
「Eso te lo explicaré después. De todas formas, si me dejas ir, también te pagaré. Podrás cobrar doble, ¿no te conviene? 」
El hombre parecía dudar. Pero no era una cuestión que requiriera tanta reflexión. Matarme no le reportaba ningún beneficio. Al contrario, si no me mataba, podría sacar dinero tanto de mí como de su cliente.
Mientras hablaba, seguí retrocediendo lentamente.
「Es cierto. Pero, ¿qué garantía tengo de que puedo confiar en ti? 」
¿Qué tipo de contrato habría hecho con Ayumi-san? Ayumi-san no era tonta. Seguramente no le había entregado la totalidad de la recompensa desde el principio.
¿Cuántas veces habría venido a esta montaña? De pequeña, con mi padre. Ahora, sola. Pero conocía este lugar como la palma de mi mano.
El cuerpo del hombre se hundió por un instante.
「¡¿Qué?! 」
El hombre tropezó y cayó al suelo, soltando el cuchillo. Recogí el cuchillo. Naturalmente, el hombre extendió la mano, pero no pudo alcanzarlo.
「Si fueras un jabalí, con suerte podrías arrancarte la pata y salir huyendo. 」
Si se trataba de esta montaña, yo lo sabía todo, la conocía como la palma de mi mano
「¡¿Qué... es esto...?! 」
El hombre se retorcía, con la pierna atrapada en una trampa. Era una trampa diseñada para atrapar jabalíes salvajes. Aunque los jabalíes a veces se arrancaban la pata y huían. Pero este hombre, con la cara pálida al ver la sangre fluyendo de su pierna, difícilmente podría hacer algo así.
Con el cuchillo en la mano, miré al hombre desesperado. Había desmembrado jabalíes y ciervos muchas veces. El procedimiento lo tenía perfectamente grabado en la mente.[1]
「Necesitaba un corazón, ¿verdad? 」
♦♦♦
Le rezamos a Dios, oramos a el
Para ser felices, para recuperarnos de una enfermedad, para no pasar hambre... Pero, por mucho que recemos, Dios nos puede ser frio e indiferente. Y otras veces, nos responde, da su ley con desastres y calamidades que solo pueden interpretarse como su tiranía.
Mi padre no era el más creyente, tampoco era un devoto, pero aun así era cristiano. Desde pequeña, me llevaba a la iglesia regularmente. Pero la imagen de Cristo crucificado me aterraba.[2]
Si eres bueno, todo estará bien, no hay nada que temer, decía mi padre. Pero la mirada de Cristo, perdida en el vacío lamento de su dolor, no se me olvidaba.
——Rezar no sirve de nada.
Mi enfoque hasta ahora había sido erróneo. Para que llueva, la danza de la lluvia es inútil. En ese caso, hay que pensar seriamente en cómo generar nubes.
Hasta ahora había sido demasiado ingenua. Pensaba que, si rezaba, algo cambiaría.
Hay un límite para la cantidad de golpes que podía sufrir, una vez alcanzado ese límite. En algún punto, tendría que contraatacar. Perforar sus puntos débiles y acorralarla.
—— Qué idiota.
Conocía sus debilidades mejor que nadie. Su apariencia lo era todo. Ella se veía como la más hermosa de todas. Esa era casi enteramente la única razón por la que me odiaba, me despreciaba por mi aspecto.
A mi tampoco me gustaba mi apariencia.
Solo nacía con este cuerpo. Pero la gente no paraba de elogiarme por ello.
Ayumi-san me despreciaba ni siquiera porque su apariencia fuera inferior a la mía. Lo hacia porque la gente a nuestro alrededor no paraba de elogiarme, mientras que a ella ya no la miraban como antes. Esa era todo.
Ella no se valoraba a si misma, su juicio dependía del criterio de los demás.
Por ende, si quería convertirme en su hija ideal, necesitaba ser aprobada por las masas, por una mayoría absurda, una masa abrumadora que me viera como. La hija perfecta.
—— De verdad, qué idiota.
Si quería involucrarla en mi juego, no tenia otra opción mas que llevarla a mi terreno. Si no la atraía a mi mismo plano, ella no se fijaría en mi.
「Yuki-chan. 」
Para llevar a cabo mi plan, tenía la intención de hacerlo todo sola. Sin embargo, había una amiga cuya ayuda era indispensable.
「¿Qué pasa, te sucede algo...? 」
Marie, aunque de mí misma edad, era menuda y como una cabeza más baja que la mía. Siempre llevaba el pelo recogido en dos trenzas y le gustaba la ropa gótica.
Solíamos ir a la misma escuela. Pero al ser excepcionalmente pequeña y débil, era objeto de burlas de compañeros más brutos. Casualmente me encontré con esa situación y la ayudé una vez. Desde entonces, Marie se había encariñado conmigo.
「Marie, lo que te pedí antes, ¿lo tienes preparado? 」
Marie asintió.
Ella me indicó que entrara a la habitación. Este era su taller. Había reformado una vieja casa, derribando varias paredes. Era espacioso, pero había telas por todas partes y la iluminación indirecta lo hacía bastante tenue.
Marie ya no iba a la escuela y vivía sola en este taller en las afueras de la ciudad.
A medida que avanzaba, vi algo con forma humana tendido sobre una gran mesa.
「Pero, ¿para qué quieres una muñeca idéntica a ti, Yuki-chan? 」
Ella, por afición, había estado haciendo muñecas desde pequeña. Antes, solía hacerlas más pequeñas, pero ahora eran casi de tamaño real. Las muñecas que fabricaba eran muy realistas, parecían de verdad. Eran tan elaboradas que, en la penumbra, era imposible distinguirlas de una persona real.
「Por favor, coopera sin decir nada. 」
El momento de enviar a Ayumi-san la prueba de que Me había matado" sería muy prontos. Para eso, necesitaba mi muñeca.
「Sí... pero, ¿no quieres tomar té? 」
「Lo siento, no tengo tiempo. 」
Allí, una muñeca idéntica a mí estaba tendida. Para tomar fotos o videos, no se notaría que era falsa. Era tan elaborada que parecía que iba a levantarse en cualquier momento.
Al verla, tan parecida a mí, sentía como si yo fuera la falsa.
Toqué su piel fría. ¿Y si yo estuviera muerta, y esta muñeca fuera la verdadera?
「Yuki-chan... ¿Qué vas a hacer? 」
Marie me miró con preocupación.
「No es nada importante, no te preocupes. 」
Le dediqué mi mejor sonrisa.
Puse las fotos de la escena del crimen, tomadas con la muñeca, y el corazón de jabalí en una bolsa de plástico.
Por un instante pensé en enviar el corazón del Cazador, para que todo se viera mas autentico. Pero me contuve de matar a alguien que solo buscaba ganar dinero. De todos modos, ella no sabría si era el real o no.
Filmar mi propia Muerte fue un poco divertido. Busqué en internet cómo mezclar pintura para que pareciera sangre y me esforcé mucho en las fotos. Creo que me quedó bastante convincente.
Usé el móvil del Cazador para contactar a Ayumi-san. Al día siguiente, hice que el Cazador pusiera el corazón de jabalí y las demás cosas en un casillero. Le pagué el doble de lo prometido para que se callara y no dijera nada, y lo dejé ir. Él no parecía tener computadora. Si le quitaba el móvil, no le quedaría ninguna prueba.
En el móvil del Cazador, encontré la conversación con la persona que había encargado el asesinato. El mensaje era muy brusco. Aunque no se identificaba como mi madrastra, yo lo sabía. La persona que había encargado mi muerte no podía ser otra que Ayumi-san.
「Si no reaccionas, podría llorar. 」
Seguí subiendo fotos de palabras garabateadas en un cuaderno de dibujo.
Menos mal que había trabajado mucho para ocasiones como esta. Muchas personas habían visto mi rostro. La gente se interesa más por la desgracia de alguien que ha visto al menos una vez que por la de un desconocido.
Poco después, la respuesta a las publicaciones aumentó drásticamente. Mi desaparición se estaba convirtiendo en tema de conversación, vinculada a esta cuenta.
Que una joven modelo sea secuestrada y atormentada sería un entretenimiento que a todos les encantaría. Mi cuenta fue analizada desde varias perspectivas, por gente que se creía crítica.
Ya está muerta, la violaron, la desmembraron, esto es una maniobra del culpable...
La figura de Ayumi-san también fue tratada de diversas maneras. Una viuda rica y extrañamente joven. Una madre e hija demasiado hermosas. Palabras al azar circulaban libremente. Incluso había sitios que mostraban fotos de Ayumi-san de cuando era modelo.
Pero no hubo ninguna reacción por parte de Ayumi-san.
A pesar de eso, seguí publicando.
Aunque probablemente Ayumi-san fue quien hizo el encargo, también había muchos testimonios que afirmaban: Que ellos eran los responsables de mi muerte.
Algunos sitios, de forma descabellada, escribían: La madrastra es la culpable.
—— Así es, qué inteligentes.
Poco a poco, sentí que la tensión aumentaba, como la presión del agua. Cada una de mis publicaciones se difundía rápidamente entre miles. Había un sinfín de mensajes directos, pero los ignoré todos.
Solo esperaba un mensaje, de una sola persona.
«Esta madre no parece preocuparse por su hija»
«Se dice que estaba a punto de volver a casarse. La fortuna pasaría a la hija, así que ella era un estorbo, ¿no?»
La gente se enganchaba a una historia fácil de entender. Los rumores se extendían y se contaban como si fueran verdad. Se rumoreaba todo tipo de cosas, ciertas y no tan ciertas, como que yo en realidad me la pasaba de fiesta, o que manipulaba a hombres mayores, o que me acostaba con gente de las editoriales para conseguir trabajo.
También había descripciones que decían que mi madrastra me despreciaba o me maltrataba.
—— Qué idiotas
Podría haber dejado el trabajo de modelo en cualquier momento. Lo continué porque así Ayumi-san se interesaba por mí.
Aún ahora, seguí esperando.
Quería que Ayumi-san pensara en mí, que se preocupara más por mí.
—— Más... y más, que me vea solo a mí, que piense en mí. Que me vea más que a su espejo.
♦♦♦
「Oye, Yuki-chan, ¿qué está pasando? 」
Marie preguntó con voz ansiosa. Respondí a la llamada porque no quería ignorarla tanto como para que se descontrolara, pero quizás fue un error. Como no le había contado nada en detalle, era natural que se sorprendiera al enterarse de mi Desaparición.
Marie era una de las pocas personas que sabían que en realidad no había desaparecido.
「Estoy bien. 」
No sabía cuándo Marie podría relacionar esto conmigo. Prefería no continuar la conversación.
「Podrías haber sido secuestrada... ¿Por qué está pasando esto? Yuki-chan, ¿ estás bien? 」
Marie dijo con voz a punto de llorar.
「Sí, así es. 」
「Yuki-chan, por favor, vuelve. Volvamos juntas como antes, tomemos té. 」
Fui a la escuela primaria y secundaria con Marie. Pero no quería volver a esa época. Las clases eran aburridas, y Ayumi-san no se fijaba en mi por muy buenas notas que sacara.
「Sí, claro. 」
——¿Qué hará Ayumi-san? Estará preocupada por los comentarios de la gente.
Aunque no tenga intención de ser mi madre, no permitirá que la condenen como La madre que abandonó a su hija sin hacer nada".
「¿Es tan importante para ti... tu madrastra? Pero es solo tu madrastra, ¿no? ¿Qué más da? 」
Marie dijo con voz a punto de llorar.
—— ¿Qué más da?
Hasta ahora, yo era una niña. Por eso, mi casa era todo mi mundo. Ciertamente, ahora tengo trabajo y universidad. He conocido a mucha gente. Me han invitado a la cama, me han confesado su amor.
「Deja a tu familia, Yuki-chan no los necesita. 」
La madre de Marie había fallecido. Se rumoreaba que ella era hija de… todo un personaje. Decían que su madre había sido una prostituta. Se susurraba que Marie había cortado lazos con la familia de su padre, obteniendo un taller y suficiente dinero para vivir humildemente el resto de su vida.
Eran rumores. No sé hasta qué punto eran ciertos, pero lo que sí era seguro es que Marie odiaba hablar de su familia.
「Ayumi-san es quien trato de matarme. 」
「Yuki-chan. 」
「Estoy ocupada, tengo que colgar. 」
Quizás la relación entre Ayumi-san y yo era algo que nadie más podía entender. Pero eso no importaba.
Ayumi-san y yo éramos diferentes. La opinión del público es lo que menos me importa en este mundo.
Miraba las publicaciones en redes sociales relacionadas con mi desaparición. Un artículo en particular parecía estar causando revuelo. Era el sitio web de una revista en la que también había aparecido. En el momento en que lo abrí, me quedé sin aliento.
「Mamá... 」
Al abrir la página, una foto grande de la mujer apareció. Era la sala de estar que me resultaba familiar. Ayumi-san estaba sentada allí, dando una entrevista.
¿Serían necesarias esas fotos? Seguramente la gente de la revista había enviado un fotógrafo a la mansión. Mi corazón empezó a latir con fuerza.
Llevábamos casi diez años juntas. Pero ella no debería saber nada de mí: ni mis gustos, ni mi ropa favorita, ni mi comida preferida.
Solamente vivíamos en la misma casa
Esa era toda nuestra relación, como si fuéramos extrañas.
Y, aun así, ella estaba dando una entrevista sobre mí. No era gran cosa. No era un artículo que ofreciera nueva información. Pero a mí me pareció incluso una Bendición.[3]
「Todos los días espero que ella regrese. 」
Ella tenía un espacio para mi reservado en su mente. Ella estaba dedicando algo de su tiempo para mí. Solo descubrir que ella si sabía de mi, me lleno de una alegría eufórica.
— Mas… más… más, quiero llenarla más de mí. Quiero que me desee, necesito que mama me anhele con todas tus fuerzas.
—— Porque soy tu hija.
Pase la punta de mis dedos sobre la foto. Ella lleva un vestido beige y tiene el cabello recogido. Maquillaje sutil, expresión melancólica. Incluso pude notar las ligeras ojeras en sus ojos.
「Luces hermosa... 」
Como siempre, estaba perfecta. La miré fijamente, devorando cada rincón de su cuerpo con mis ojos.
Ella seguía siendo hermosa. ¿Por qué no puedo estar a tu lado ahora? La diminuta pantalla de mi móvil era inútil, no me dejaba gozar de toda la esencia que ella transmitía. Quería estar con ella de inmediato, oler su perfume, su champú. Y de ser posible, quería tocarla.
「Como es una hija adolescente, a veces discutíamos. Pero si cometí un error me arrepiento. Acepto a Yukina tal como es. Porque la amo. 」
——Oh que cebo más maravilloso.
Todo mi cuerpo se estremeció. Ella estaba convencida de que vería esta entrevista. Por eso, deliberadamente, usó esas palabras.
¿Cuántas personas habrán visto este artículo? Pero la única persona a la que ella mira realmente soy yo. Solo así, distanciadas, podemos mirarnos la una a la otra. Solo con un público observándonos, podíamos ser madre e hija.
Si volviera a casa ahora, las cosas solo se repetirían. Ella intentaría matarme de otra manera.
——¿Por qué llegaste a ese extremo Ayumi-san?
Quizás fue porque arruine la poca tranquilidad que quedaba en su vida. Todo porque le confese mis sentimientos a Ayumi-san. Le dije lo mucho que la amaba. Le dije que no estaba conforme con nuestra relación de madre e hija, sino que ansiaba algo más, quería que mis fantasías con ella se hicieran realidad. Deseaba estar con ella, que ni una sola vez me había reconocido como su hija.
Ayumi-san por supuesto se enfadó mucho y me ignoro. Incluso su rostro palideció.
Podría decirse que me rechazo. Pero nunca tuve intención de rendirme.
Solo tenía que cambiar mis métodos, porque hasta ahora mi forma de acercarme había sido la equivocada. Le seguía rogando por amor, como una doncella que perdía su tiempo danzándole a la lluvia.
Si quería cazar a mi presa, tenía que tomar todas las precauciones.
El aire se estaba volviendo cada día más frio. Con eso supe que el final del otoño se acercaba. Y pronto empezaría la temporada de caza.
Cuando mi padre vivía, me llevaba a la montaña como si fuera lo más normal del mundo. Mi padre no le gustaba la asociación local de cazadores y prefería ir solo a la montaña. Incluso me llevó de repente a un país extranjero donde no hablaba el idioma y me puso un arma en las manos.
¿Lo entiendes? Recuerda, memoriza en tu cuerpo la sensación de esta arma, con solo apretar su gatillo, puedes matar incluso a una persona.
En principio, era ilegal que un niño pequeño empuñara algo así. Solo me concederían la licencia para portar armas cuando cumpliera veinte años. Pero mi padre insistió que apretar el gatillo.
Tenía miedo.
Ahora estoy acostumbrada a manejar una escopeta de caza, pero en ese entonces no entendía nada. Cada que mi padre sostenía las orejas de un conejo muerto, sentía lástima.
Toca desangrarlo, ¿vale?
Mi padre dijo eso y clavó el cuchillo en el conejo. La sangre goteó y se empapó en la tierra. Del interior de sus entrañas, brotaba vapor.
Mi padre dejó muchas cosas.
Primero, la mansión de estilo occidental, numerosas acciones y depósitos, escopetas de caza no registradas y, por último, la cabaña de caza.
Prefería pasar el rato en sus pasatiempos que en el trabajo. Por eso, la cabaña de caza tenía todo el equipamiento necesario.
La policía no me estaba buscando activamente. Parecían dudar sobre si mi desaparición era un caso criminal. Ciertamente, la desaparición de una hija de dieciocho años no se podía descartar como una simple fuga. Ayumi-san y los sirvientes sabían que yo solía ir a la montaña detrás de la mansión, pero no había señales de que la policía hubiera venido aquí.
Mi padre había construido una habitación secreta bajo tierra en la cabaña de caza. La entrada estaba hábilmente oculta. Parecía haber sido construida originalmente como un refugio y estaba equipada con todo lo necesario para vivir.
No sé si era para prepararse para un ataque nuclear, pero las paredes del refugio eran gruesas y las voces no llegaban en absoluto a la superficie. Era el lugar perfecto para encerrar a alguien o para que yo me escondiera.
Ella no tenía ningún interés en el pasatiempo de caza de mi padre. Pero, buscando, se encontrarían los planos que él dejó. Por su puesto los dejé a propósito en mi habitación.
Si ella los encuentra, ¿contactara a la policía?
Era una apuesta, pero ella realmente odiaba mi confesión. Si trajera a la policía o a los medios, les mencionaría la confesión allí mismo, y todo se sabría.
El amor no correspondido de una hija por su madrastra, un engaño nacional resultado de un amor prohibido…. Si los medios extendieran la verdad así, sería una historia divertida a la vista de las masas.
Si Ayumi-san quería evitar sacar a la luz mi confesión, dejarlo como algo que jamás existió…. o si realmente aun guardaba algún deseo de matarme, vendría sola.
「Soy un conejo, un conejito solitario. 」
Ayer, garabateé eso en mi cuaderno de bocetos y subí la foto.
La escopeta de caza, en mis manos después de mucho tiempo, se sentía pesada. En realidad, las armas que poseía mi padre debían ser desechadas adecuadamente en el momento de su muerte. Pero como mi padre no las había comprado por canales legales, su existencia ni siquiera era conocida.
Dirigí el cañón hacia la entrada del subterráneo.
Simplemente esperé. Lo que se necesita para cazar una presa es paciencia. Esperar el momento adecuado, sin importar cuánto tiempo tome. Eso era lo que mi padre me había enseñado.
Ese momento llegó más rápido de lo que imagine.
「¿Yukina? 」
Escuche pasos. La escalera de mano desde la superficie parecía llegar del cielo. Y desde la cima de esa escalera, Ayumi-san, inusualmente, llevaba pantalones. Tenía el cabello recogido en una cola de caballo.
También era posible que trajera a la policía. Por eso, no evite moverme de inmediato.
Me quedé acostada en el humilde futón, esperando que se acercara. Por si traía a alguien, había dejado una cuerda cerca para poder excusarme diciendo que me habían tenido atada hasta hace un momento.
「Yukina. 」
Ayumi, que había bajado al sótano, se acercó a mí rápidamente. Parecía que estaba sola.
De ella emanaba un ligero aroma floral, dulce y refrescante. Un olor inapropiado para un sótano. Su rostro blanco no tenía color y un mechón de pelo le caía sobre la mejilla.
Ayumi puso su mano en mi muñeca, comprobando mi pulso.
—— ¿Querías que estuviera muerta, ¿verdad?
「Mamá. 」
Abrí los ojos lentamente.
「Yukina, estaba preocupada por ti. 」
—— Tú no harías eso…
Lo que Ayumi-san tenía en la mano era el collar que había puesto en el casillero junto con el corazón de jabalí. Lo había comprado después de usarlo en una sesión de fotos. Estaba hecho de una fina cadena de oro y, no lo había lavado, aún estaba manchado de sangre.
No se sentía la presencia de nadie más. La puerta que conducía a la escalera desde la superficie estaba cerrada. No había señales de que alguien más viniera detrás.
「¿Qué pasó? 」
Ayumi-san, vista de cerca, estaba demacrada. ¿Habrá perdido algunos kilos? Aunque ya era de piel clara, sus mejillas se veían pálidas, casi azuladas. ¿Habrá dejado de comer para disimular que se preocupaba por mí? El pensamiento de que yo la había llevado a esa situación me resultó un poco divertido.
「No... no lo sé... 」
Dije con voz atónita.
「Volvamos a casa. Yukina, mira, aquí tienes tu collar. 」
La punta de los dedos de Ayumi-san tocaron mi cuello. Estaba intentando ponerme el collar. ¿Qué era esto? ¿Una farsa? Y al instante siguiente, me apretó el cuello con el collar con todas sus fuerzas.
「...¡Ug! 」
Fue en un instante. Mi garganta ardía y me dolía. Golpee desesperadamente los brazos de Ayumi-san.
¿Cómo es posible que los delgados brazos de Ayumi-san tengan tanta fuerza? Me apretaba el cuello con firmeza. Y a medida que la fina cadena de oro se aferraba más a mi garganta. Empecé a perder el conocimiento.
Pero más rápido que eso, el collar se rompió. No perdí la oportunidad, y en cambio, me abalancé sobre Ayumi-san, empujándola contra el suelo.
「¡... Ah.! 」
Tomé la escopeta de caza que había escondido bajo el futón y le puse la punta encima. Era sencillo. Si apretaba este gatillo, todo terminaría.
「¿Hubieras preferido encontrarme muerta? Así, podrías volver a dar entrevistas, llorando como la madre trágica, ¿no? Ayumi-san. 」
Fui feliz cuando supe que tendría una madre. No solo eso, la apreciaba desde el fondo de mi corazón. Y desde algún momento, ese aprecio se mezcló con amor y se convirtió en deseo.
Pero ella quería verme muerta. Me buscó para matarme. Me puso el collar para estrangularme.
「¿No responderás mi confesión? 」
Por su puesto, ella nunca me aceptaría. jamás me brindaría el placer aceptar mis sentimientos.
「Eso, ni siquiera necesito responderlo. 」
——Entonces, ¿cómo podría dominar tu vida?
——No necesito ser amada.
——Mientras pueda amarte a mi manera, con eso me basta.
——Pero ya no serás mi diosa. Ya no le rogare a ningún dios. Ahora te dominare, te someteré a mi voluntad.
A pesar de que debería estar asustada, me miraba directamente.
「Me voy a volver a casar. Y cortaré completamente los lazos contigo. 」
「Mientes. 」
Con su hija desaparecida, no hay forma de que pudiera hacer eso. Ella odiaría la mirada del público que la vería como una mala madre.
「Me daré de baja del registro familiar, y ya no serás mi hija. 」
A pesar de haberlo calculado todo, mi corazón vacilo.
——Dejare de ser tu hija.
Ayumi-san era astuta. Sabía que me hacía feliz y con que podía herirme. Al final, era una muñeca bailando en la palma de su mano.
Ella lo entendía perfectamente. Que ansiaba, anhelaba desesperadamente ser amada por ella. Con la escopeta aún presionada, la agarré bruscamente del pecho con una mano.
「¡Detente! 」
El elástico con el que se había atado el pelo durante nuestro forcejeo debió de romperse, porque el cabello de Ayumi-san quedo revuelto.
「¿Qué más da? Nunca me viste como tu hija, ¿verdad? 」
Mis manos buscaron sus sorprendentemente opulentos pechos. ¿Mi padre y sus otras parejas habrían deseado este cuerpo de la misma manera? No era como ellos. A mi me gustaba más, la amaba mucho, mucho más. La anhelaba, deseaba cada centímetro de su cuerpo más que esos hombres.
「Ah…Ah… Ayumi-san, si fuera un chico, te violaría, lo haría la noche entera contigo, te llenaría de mi hasta dejarte embarazada, suena maravilloso, ¿no? Ayumi-san… Ayumi-san. 」
Ayumi se retorció con fuerza, y la escopeta salió disparada de mi mano.
Pero ya no la necesitaba. Con la euforia que me invadió, le arranque la ropa y clave mis dientes en la punta de su pecho desnudo.
「¡Ah...! 」
Ella nunca había traído hombres a la mansión desde que papa murió. Pero, me costaba creer que, desde el fallecimiento de mi padre, no se hubiera revolcado con nadie.[4]
Ella me pateo, intentando liberase de mi agarre. Pero no se lo iba a permitir, así que la sujeté y mordí con más fuerza.
「Nee... Ayumi-san. 」
Seguramente, ella y mi padre se habrían entregado el uno al otro, uniendo sus cuerpos una y otra vez hasta el cansancio.
Lamentablemente, yo no podía penetrarla, no tenía como incrustarme tan profundamente en ella. No tenía manera de inseminarla hasta someterla.
「Dime, mama. ¿Esta es la primera vez que sientes que el sexo es un infierno?」
Aprete y mordí cada centímetro de su pecho con brusquedad.
「¡Ah...! 」
Hice cualquier que estuvo a mi alcance. Mis estudios, el trabajo. Incluso mis posturas y sonrisas. Me esforcé hasta el punto en que todos a mi alrededor empezaron a elogiarme.
Pero ella seguía ignorándome
「¿Qué tengo que hacer para que seas mía? 」
¿Cuándo fue eso? Fue hace unos años, cuando iba a la escuela primaria.
Hay muchísima gente que no se lleva bien con su madre, ¿sabes? ¿Por qué te empeñas tanto?
Marie me lo preguntó, Una pregunta ingenua, pero supongo que ella también estaba harta de que mis temas de conversación siempre giraran entorno a Ayumi-san.
Marie, tú también haces muñecas, ¿no? Con forma humana, no de cerdo o de vaca.
Si ¿Por qué?
Parecía que mi explicación no le llegaba, quizás por mi falta de habilidad para comunicarme.
Tanto Marie como yo éramos unos marginados en la escuela. Marie, desde entonces, se dedicaba con entusiasmo a hacer muñecas, aunque no les diera ningún uso. Eran muñecas tan realistas que daban escalofríos.
¿No haces muñecas porque quieres explorar al ser humano?
Le dije que incluso podrían venderse, pero Marie me respondió que no las hacía para que la gente las viera.
Los humanos no me importan.
Entonces, ¿por qué no haces perros o gatos, sino muñecas?
Marie se llevó las pequeñas manos a la boca y se quedó pensativa.
Quizás... porque estoy insatisfecha con los humanos, quiero crear algo superior a ellos.
Eso significa que estás obsesionada con los humanos.
Yuki-chan, esa no es una respuesta.
Marie suspiró con una expresión madura.
Si quieres que te quiera una mujer adulta, ¿por qué no buscas a alguien así? Creo que encontrarías a muchísimas, Yuki-chan. Y si de verdad quieres que sea tu Madre, podrías buscar una adopción. Dicen que las personas homosexuales a veces recurren a eso.
No quiero cualquier madrastra, la quiero a ella como madrastra.
No me moría de ganas de tener una relación romántica con una mujer mayor. Pero Marie quizás lo veía de esa manera. Que era una cara bonita y que me gustaban las mujeres mayores.
Pero ella que no te quiere, Yuki-chan.
Las palabras francas de Marie me dolieron en el pecho.
Es cierto. Ella no me reconocía como su hija. En ese caso, buscar a otra persona sería lógico.
Para bien o para mal, no estábamos unidas por la sangre. Dicen que la sangre es más densa que el agua. Entonces, quizás ella y yo éramos tan finas como el agua.
Pero...
Cuando empecé a pensarlo, no lo entendí.
¿Por qué tiene que ser Ayumi-san? ¿Puedo explicar la razón por la que tiene que ser ella y nadie más?
Probablemente, aunque una persona amable se convirtiera en mi madrastra y me dijera que me quiere mucho, no me sentiría satisfecha.
¿Por qué no lo intentas? Estás diciendo demasiadas cosas al azar.
Marie no tenía piedad. Pero a mí me gustaba ese rasgo de ella.
Es ella a quien quiero.
Me rendí de intentar razonar y hice un mohín típico de una niña.
Quizás, en algún lugar, solo tenía un complejo de Edipo. Quizás veía a Ayumi-san, la mujer que mi padre eligió, como la indicada. La hipótesis que se me ocurrió, no la mencioné en voz alta.
Me gustaba ir a la montaña con mi padre, olvidarme de todo el mundo y sentir el suelo bajo mi vientre. Mi padre intentó enseñarme todo lo que sabía.
Y justo ahora tenia a mi presa. Tenía a Ayumi-san.
Para empezar, ¿por qué estas convencida de que Ayumi-san no me aceptara? Soy la hija de Ayumi-san. No importa cuánto lo odie, la haré que me acepte, eso es lo que estoy diciendo.
Marie suspiró. Quizás pensó que era inútil seguir hablando. Porque a pesar de estar tranquila, Marie seguramente quería decirme.
Solo un loco se enamoraría de su propia madre.
Pero no se puede cazar sin estar tranquila.
Calcular correctamente la diferencia de fuerza entre la presa y uno mismo, y disparar la bala en el momento adecuado. Que lo que yo dispare atraviese su corazón.
Levanté su blusa y vi su delicada lencería negra de encaje. Había oído que le gustaban las marcas extranjeras. ¿Algún hombre habrá visto esta lencería? Le arranqué el sujetador con fuerza.
Acerqué mi cara a la punta de su pecho descubierto y pasé la lengua.
「¡Ah...! 」
Mientras repetía el movimiento, su respiración se hizo más pesada. Mientras sus dulces gemidos resonaban en mis oídos. Pero eso no era suficiente para mí.
Intentó escapar de mi agarre cada vez que veía una oportunidad, pero no se lo permití.
「¡Ah, ah! 」
La sujeté con mi peso. No soy un hombre, pero soy más joven y tengo más fuerza que ella. La piel de Ayumi-san era suave y olía bien. ¿Se habría arreglado a propósito para venir a matarme?
「¡Detente...! 」
Si intentaba algo, aún tenía la escopeta. Eso me daba confianza.
Aquí, no importaba lo que hiciera, nadie vendría. Ayumi-san no le habría dicho a nadie sobre este lugar.
——Podríamos quedarnos así, nosotras dos, por siempre.
「¡Ah...! 」
Había querido saborearla desde hacía mucho tiempo. ¿Desde cuándo? Al principio, solo quería una madre. Como ese sentimiento no se satisfacía, seguí pensando en ella, y en algún momento, empecé a querer poseerla por completo.
「¿Se siente bien? 」
「¡Claro que no...! 」
El cabello de Ayumi-san estaba revuelto, extendido por el suelo. Era un cabello hermoso, como hilos finos de seda.
Ayumi-san era hermosa, cada parte de su cuerpo era preciosa. Pero eso era todo resultado de su esfuerzo. Ella no descuida el cuidado de su cabello y su piel. En realidad, yo preferiría estar siempre en la montaña y me daba pereza incluso ponerme protector solar; éramos polos opuestos.
Algunos decían que nos parecíamos. Pero solo soltaban esas frases vacías porque no se fijaban en nosotras en absoluto. No nos parecíamos en nada.
「Nee, Ayumi-san. 」
Mis dedos recorrieron su cintura, trazaron sus muslos y bajaron hasta la parte inferior, la más privada de su cuerpo. De verdad, era una lástima, si hubiera sido un hombre, la encerraría aquí y no detendría mis embestidas hasta dejarla embarazada de mi hijo.
「Mamá, mamá. 」
Acaricié su vientre.
Si hubiera sido posible, hubiera deseado nacer como su hija.
Su piel era suave, y su temperatura corporal, baja. Su cuerpo, ligeramente carnoso, era blando, y al tocarlo, sentía que mis dedos se hundían.
Por más que la tocaba, aún no me satisfacía. La quería, quería saborear cada tramo de su cuerpo, hasta las partes más profundas de su ser, ansiaba todo de ella.
Me empeñe, de veras me esmere en colmarla de placer. Cada que tocaba la punta de sus pechos y genitales, gozaba con los leves y dulces gemidos que dejaba escapar. Pero eso era todo.
「Nee… Nee, Ayumi-san, te amo. 」
Murmure mientras aprisionaba más su cuerpo contra el suelo, como si mi corazón exprimiera esas palabras de mi garganta. Y eso que me había jurado que nunca volvería a rogarle su amor como si fuera mi diosa.
Pero, con ella así, me convertí una vez mas en esa niña pequeña. La escopetera de caza que yacía en el suelo, aún seguía a mi alcance. Y con solo extender mi mano y apretar el gatillo, todo acabaría.
Pero no podía hacerlo. No quería destruirla, jamás podría matar a esta hermosa mujer.
「Te amo... 」
Las lágrimas cayeron, goteando sobre su cuerpo.
Aun así, ella solo me miró con aburrimiento.
「¿Por qué me odias...? 」
—— Eres la única a quien amo.
Por mucho que planeara, por mucho que decidiera, al final, no era más que una niña. Quería ser aceptada. Quería que me mirara más. Quería que correspondiera mi amor. Sin embargo, por mucho que tocara su cuerpo, Ayumi-san seguía sin cumplir mi deseo.
El suave cabello de Ayumi ondeaba sobre su pecho desnudo.
Era hermosa.
「Porque mataste a Satsuki... 」
Ayumi-san murmuró y logro liberarse de mi agarre. Y rápidamente se cubrió su pecho con la manta.
「¿...Eh? 」
Era la primera vez que ese nombre salía de su boca. Mi corazón latió con un ritmo desagradable.
No sabía cómo referirme a Ella. Nunca la conocí. Apenas sabía quién era.
「¿Conocías a Satsuki-san? 」
Una vez, una de las sirvientas de la casa me dijo algo similar.
— Por mi culpa, ella había muerto.
「Solo la vi un par de veces por trabajo. 」
Ayumi-san lo dijo con incomodidad, a pesar de que ella misma lo había mencionado. Por eso, me di cuenta de que debía ser un nombre que realmente no quería pronunciar.
Yo también había visto fotos de ella. Era una mujer menuda, de cabello negro abundante y ojos grandes y redondos. Mi padre se había enamorado perdidamente de ella y, tras mucho insistir, finalmente se casaron. Luego quedó embarazada... y ella murió el día que nací.
「Dijo que iba a dejar su trabajo porque estaba embarazada y se despidió. Decía que su bebé sería una niña hermosa con piel blanca como la nieve. 」
¿Realmente solo se vieron un par de veces? Su tono de voz revelaba una obsesión mayor.
—— Porque no puedes verme a mí, con esa misma obsesión..
Si mi rostro le recordaba al de Satsuki, entonces, en verdad, ella no me estaba mirando a mí en absoluto.
「¿Eso es todo...? 」
「Era una mujer hermosa. 」
Fue impactante. Era la primera vez que escuchaba a Ayumi-san elogiar a alguien. Probablemente ni, aunque pasaran cien años, ella llegaría a elogiarme de la misma manera.
「¿Me parezco a ella...? 」
Me lanzó una mirada fugaz, pero Ayumi-san no respondió nada. Me sentí como si me hubieran arrojado a un agujero oscuro.
¿De qué sirvió todo mi esfuerzo? Al final, nunca me quisieron desde el principio. Si no hubiera nacido, ella no habría muerto.
「Te pareces mucho a Satsuki. 」
Mi padre solía decirlo a menudo. Aunque no pedí parecerme a ella.
No importaba a dónde fuera, la sombra de Satsuki me perseguiría. Porque somos madre e hija.
「Quien soy. 」
Incluso yo pensé que mis palabras carecían de fuerza.
「... 」
——No tengo nada, no soy nada. Me halagan un poco y me dan trabajo, pero con todo este alboroto, no sé qué pasará. Quizás en el futuro no tenga trabajo.
「Ayumi-san. 」
Ya no tenía vuelta atrás. Elegí. No me importaba quien había sido mi madre biológica, eso me daba totalmente igual. No quería a Satsuki. Solo quería con todo mi corazón a quien tenía delante de mí, solo quería a Ayumi-san.
「Dijiste que me amas, ¿verdad? 」
Murmuro con voz muy tranquila. Luego, acercó la ropa que le había quitado y sacó una pequeña botella de su bolsillo.
「Entonces, bebe esto. 」
Era un frasco pequeño y bonito, de color verde pálido. Parecía incluso un frasco de perfume.
「¿Qué es eso...? 」
「Veneno. 」
No se alteró ni un poco al decir eso. Sus ojos fríos me miraron fijamente. Me costo mucho creer. que esa era la misma mujer que hasta hace un momento se había retorcido y gemido debajo de mi.
「Yukina. 」
Ella pronunció mi nombre. Y su voz se enterró en mi corazón hambriento.
El frasco que me ofrecía era pequeño, parecía un juguete. Aunque dijera que era veneno, no parecía real. Pero si me lo ofrecía aquí, supongo que no sería falso.
「Si bebes esto... te enterraré con todos los honores, como mi única hija. En tu funeral, lloraré y gritare que te amo. 」
「Tu única hija. 」
Ayumi-san era astuta. Sabia que aquello era lo que mas quería oír, ansiaba su reconocimiento, que la he anhelado una y otra vez. Lo sabía, y por eso lo aprovecho para ofrecerme ese veneno.
Ayumi-san continuo, sin cambiar el tono frio y mordaz de sus palabras, como si de esto fuera solo un acuerdo de negocios.
「Pero si no lo bebes, de ahora en adelante seremos extrañas. No importa cómo regreses, me volveré a casar y cortaré todo lazo contigo. ...Vamos, elige. 」
[1] Joder, tremenda Blanca nieves, esa si son cosas que valen la pena ver en cines jaja.
[2] Mira que en Japón si hay Católicos, pero son minoría, y ver una novela que no sea de misterio o fantasia hablando de eso, es curioso.
[3] Hijoles, ambas tipas están bien locas.
[4] Esta Blancanieves me da miedo.