Sekai de mottomo kimyōna seihin katarogu—Volumen 1/Prologo
Added 2025-01-25 00:14:00 +0000 UTC
Prologo
「¡Eso es! ¡Voy a fugarme y desaparecer! 」
Esa fue la brillante idea que tuvo Mashiro hace treinta minutos
Ahora treinta minutos después de haber salido de casa con su mochila a la espalda, Mahiro estaba observando la ciudad donde vivía desde un mirador en una pequeña colina a la que rara vez alguien iba.
El descampado era tan remoto que no tenía restaurantes cerca, ni siquiera había máquinas expendedoras o electricidad. Prácticamente estaba en una isla desierta un lugar tan desolado donde fácilmente podría morir de hambre si se lesionara y quedase atrapada sin comida o agua.
──Este lugar es perfecto para esconderse
──Si me escondo aquí y desaparezco durante dos o tres días, mamá y papá seguramente se preocuparán mucho. Y estarán tan desesperados por encontrarme que, sin duda, el recuerdo de “Esa prueba” se borrará por completo de sus mentes.[1]
「¡Ahhh, dejarlo todo guardado en el cajón del escritorio fue un error...!」
Mashiro reflexiono profundamente al recordar los eventos de hace unos días. Finalmente le habían entregado los resultados de su prueba de admisión a la preparatoria, pero los círculos y la desastrosa puntuación total cercana a cero marcados con bolígrafo rojo en su hoja blanca de examen fueron abrumadores.
Sus padres se quedaron hay de pie observando fijamente sin palabras el papel que anunciaba como su hija había sido brutalmente rechazado por la escuela a la que aspiraba. Después de haber presenciado esa desgarradora escena, donde fue apartada casi como una sombra, Mashiro considero la única opción que le quedaba
「Me escapé de casa antes de que pudieran regañarme」.
Mashiro suspiró pesadamente.
Luego se acercó rápidamente hacia el borde del mirador.
Allí había un telescopio.
Era un viejo telescopio fijo montado sobre un pedestal de piedra, casi como si hubiera creció del suelo. Aunque estaba bastante descolorido y lleno de rasguños, afortunadamente aun funcionaba y para su sorpresa se podía usar sin necesidad de insertar monedas.
「Hee, esto es conveniente. Será una buena manera de matar el tiempo」
Mashiro comenzó a apunar el telescopio a diferentes lugares a su alrededor.
Su casa.
La casa de sus amigos.
La escuela.
El supermercado cercano.
No solo el paisaje, la ciudad, incluso los lugares familiares que había visto muchas veces antes parecían cobrar una nueva y extraña perspectiva al observarlos desde los lentes del telescopio
Al ser una colina relativamente pequeña, la distancia con respecto a la ciudad no era tan grande. De hecho, estaban bastante cerca. Y dependiendo de la dirección en que mirase, no solo podía ver las siluetad, sino también lo que las personas estaban haciendo con más claridad de la que esperaba.
Con eso Mashiro quedo absorta ante la vista que le brindaba el telescopio, sin prestarle atención a nada más a su alrededor.
Y así después de un tiempo de pronto un "color" particular llamo su atención.
Un rosa intenso, tan llamativo eh inusual, como si una pequeña perla hubiese caído solitaria sobre un pozo de arena.
Ese color tan particular provenía de la ropa de una chica que estaba de pie en un callejón en medio de dos edificios.
「 ¿Qué estará haciendo en ese lugar? 」
Mirándola más detenidamente Mashiro noto que la chica cargaba una gran maleta cuadrada, casi tan grande como un viejo baúl
Y por alguna razón uno de los lados de la maleta tenía una puerta.

Mientras Mashiro observaba la maleta de diseño peculiar, la chica de pronto se agachó frente a ella y abrió la pequeña puerta.
Y entonces...
── ¡Salto dentro!
Su figura desapareció de la vista y la puerta se cerró.
Y en ese mismo instante, el enorme bolso se desvaneció sin dejar rastro.
「¿Qué... qué ha sido eso? 」,
Murmuro Mahiro completamente atónita.
Tras unos momentos de desconcierto, miro una última vez el callejón entre los dos edificios con el telescopio.
Y sin poder contenerse más decidió bajar la colina.
Al llegar allí. Noto algo tirado en el lugar donde había estado la chica,
Mashiro se acercó cautelosa a el sospechoso objeto en el suelo y descubrió que se trataba de un libro completamente negó y una pequeña caja
Mahiro aunque algo indecisa, recogió el libro y la caja
Luego, cuidadosamente puso su mano sobre la portada negra del libro y lo abrió.
[1] Niños no hagan esto en casa mejor que les den con la chancla