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Yuukai Sare Sou ni Natte Iru Ko wo Tasuketara/Volumen 1—cap 4

 

Los dias como recien casados.

–Oye, Alford-san, ¿qué tal si organizamos una fiesta de bienvenida más tarde?

El comentario se hizo después de la ceremonia de apertura y la hora de tutoría. Hoy no había clases, por lo que la escuela termino por la mañana. Al parecer, Luna había recibido una invitación de algunas chicas de la clase.

Todas parecían querer llevarse bien con ella.

Por cierto, el asiento de Luna no estaba preparado en el aula, ya que la profesora Sagami había pensado que algún chico podría traerlo. Al final, fui yo quien lo trajo después de la ceremonia.

Además, la profesora, siempre considerado, añadió.

“Ya que vivirá en un lugar desconocido como Japón, sería bueno que su prometido, Kiriyama-kun, la apoye, ¿no creen?”

Por eso, ahora está sentada a mi lado.

Y así, las conversaciones sobre la fiesta de bienvenida se estaban llevando a cabo justo al lado de mi asiento.

–¡Vaya! Muchas gracias...

Luna juntó sus manos con una sonrisa encantadora al agradecer la invitación. Era evidente que la fiesta sería solo entre las chicas, ya que los chicos del aula, aunque curiosos por la bienvenida, evitaban unirse al grupo y simplemente se preparaban para irse.

Claramente, no sería apropiado que yo me uniera, pues sería incómodo para ellas. Mientras reflexionaba sobre eso, noté cómo Luna me lanzaba una rápida mirada antes de volver su atención a las chicas.

–Aunque lo lamento mucho, no podre asistir hoy, ya que tengo otros planes...

Aunque parecía emocionada al principio, Luna rechazó la invitación.

¿Será que me miró porque estaba considerando mi presencia antes de decidir?

–Luna, no tienes que preocuparte por mí. ¿Por qué no vas a la fiesta?

No quería que mi presencia le impidiera disfrutar, así que intervine en la conversación, lo que hizo que todas las chicas me miraran al mismo tiempo.

Tal vez debí haberlo pensado mejor.

–No, si no es inconveniente, preferiría que la fiesta se celebrara en otro momento...

Luna negó con la cabeza. Tal vez sí tenía otros planes después de todo.

–Entiendo. Perdona por meterme, fue un error mío.

Me disculpé sinceramente al darme cuenta de mi malentendido.

–Por favor, no se disculpe. Me hace feliz saber que se preocupa por mí.

Luna me dedicó una sonrisa gentil. Su calidez seguía siendo la misma de siempre, y al verla, sentí cómo algo dentro de mí se calmaba.

–Gracias y lo siento chicas, ¿podrían organizar la fiesta otro día?

Quería compensar mi torpeza y pedí a las chicas que cambiaran la fecha.

–¡Claro que sí! De hecho, fue un poco precipitado de nuestra parte.

–Sí, deberíamos haber planeado con más tiempo.

–¿Qué tal el fin de semana?

Afortunadamente, no solo no se molestaron, sino que aceptaron reprogramar con amabilidad. Esa actitud reflejaba lo acogedora que era nuestra clase.

–Seito-sama, ¿usted también asistirá?

Mientras guardaba mis cosas, Luna inclinó ligeramente la cabeza y me hizo esa inesperada pregunta.

No esperaba que quisieran incluirme, siendo un espacio casi exclusivo para las chicas.

–Estaría encantada si pudiera acompañarnos, ¿sería posible?

¿Será que no se había dado cuenta de la dinámica entre los chicos y chicas, o simplemente quería que estuviera presente?

Pero antes de que pudiera pensar en una excusa para no asistir...

–Es su prometido, ¿cómo no va a asistir a su fiesta de bienvenida?

–Exacto, ¡no podemos dejarlo fuera!

–Estoy deseando escuchar todo sobre ustedes dos.

Contra todo pronóstico, las chicas me incluyeron con entusiasmo en los planes. Sus miradas llenas de picardía lo decían todo…

“Esto va a ser un rato para divertirse a costa mía.”

–Ehm, bueno... estar solo con chicas puede no ser lo más adecuado...

Intenté escapar, pero otra voz se sumó a la conversación.

–Oh, no hay de qué preocuparse. Tener a su prometido con ella seguro la hará sentir más cómoda. Además, Kiriyama-kun, tú no rechazarías el pedido de una chica que acaba de llegar a Japón, ¿verdad?

Era Sagami-sensei, quien había estado observándonos desde un rincón del aula.

Al instante, las chicas intensificaron su presión.

–Exacto, Kiriyama-kun, no las decepcionarás, ¿verdad?

–No querrás escapar, ¿o sí?

Me habían rodeado y no tenía a donde escapar. Luna, al darse cuenta de la situación, intentó intervenir…

–Seito-sama, si no quiere ir, está bien no hay problema...

No podía decir que no después de algo así.

–No, está bien. También quiero celebrar tu bienvenida. Me encantaría asistir.

No me quedo de otra que contestar eso.

Al confirmar mi asistencia las chicas vitorearon al unísono, y Luna me miró con una sonrisa agradecida.

En verdad la gente de esta clase si que se llevan bien.

–Seito-sama... sólo quería estar contigo... No tenía intención de causarte ningún problema...

Mirando de reojo a las chicas que se divertían, Luna me habló.

Parecía muy apenada, por lo que resulto.

Entiendo perfectamente que esta chica es honesta y natural.

–Está bien, yo también quería darle la bienvenida a Luna. Lo espero con ansias.

–Seito-sama...

Luna sonrió como si no le importara y dejó escapar un suspiro de alivio, acariciando su pecho.

Y luego sonrió felizmente.

“…Bueno, también quería hacerle una fiesta de bienvenida a Luna… así que mientras ella pueda disfrutarla, está bien…”

Al ver la sonrisa de Luna, llegué a esa conclusión.

–Entonces, ¿nos vamos a casa?

Una vez finalizados los planes para la fiesta de bienvenida, tomé mi mochila y llamé a Luna.

–Sí ♪ Una vez más, gracias a todos por hoy. Espero que nos llevemos bien.

Después de asentir a lo que dije, Luna sonrió y se inclinó ante sus compañeros de clase.

Ella había alquilado una habitación cerca de donde yo vivía, así que habíamos planeado volver a casa juntos.

Pensé que las chicas que estaban en la misma zona se ofrecerían a ir a casa con ella, pero sorprendentemente, ninguna de ellas lo dijo.

Al parecer estaban siendo consideradas para que Luna y yo pudiéramos irnos a casa a solas.

Salimos del aula y...

–¡Ah, es ella la chica que se transfirió...!

–El que camina a su lado es su prometido eh...

Como era de esperar, Luna pareció llamar la atención de los estudiantes en el pasillo.

Y mientras susurraban, parecían querer decirme algo.

Tal vez la noticia sobre su prometido se difundió durante el descanso.

En ese ambiente algo tenso, al pasar frente al aula del grupo A

–……

Todavía en el salón, Rion cruzaba los brazos mientras observaba fijamente a Luna y a mí, que caminábamos por el pasillo.

Esa mirada estaba claramente llena de enojo.

Sin embargo, tal vez porque había otros compañeros alrededor, no parecía tener intenciones de confrontarnos en ese momento.

Aunque, en su lugar.

“Quiero una explicación cuando llegues a casa”

Un mensaje con esa exigencia había llegado a mi teléfono desde Rion.

Parecía que lo había enviado justo después de enterarse de lo de Luna y yo, durante el descanso tras la ceremonia de apertura.

Intenté pedirle que fuera otro día, pero… como me dejó en visto, no tengo idea de cómo resultará.

–Ah, mira, ahí está Aira-chan

Mientras observaba a Rion, noté también a Aira-chan, quien seguía en el aula.

Estaba rodeada por varios compañeros de clase, así que, al igual que Luna, debía ser el centro de atención.

Aunque tiene un rostro juvenil, Aira-chan es bastante hermosa, así que no es de extrañar.

Claro, a diferencia de Luna, respondía con una expresión distante y de manera algo indiferente.

–Oye, Luna. ¿No deberías irte con Aira-chan?

Tengo entendido que Aira-chan es algo así como la cuidadora y guardaespaldas de Luna.

Por lo tanto, lo lógico sería que regresaran juntas, pero…

–Considero que es mejor que, en la medida de lo posible, ella disfrute de libertad durante su tiempo en la escuela. Aunque sea en otro país, oportunidades como esta de llevar una vida escolar normal no son tan frecuentes.

A mi pregunta, Luna respondió con algo que sonaba misterioso.

“Llevar una vida escolar normal… ¿acaso no había asistido a la escuela antes?”

Cada vez surgen más cosas que me gustaría preguntarle.

–Entonces, ¿vamos a regresar solos tú y yo?

–Sí♪

Cuando lo confirmé, Luna asintió con una expresión de genuina alegría.

Verla tan feliz incluso por algo tan simple como regresar a casa juntos hacía que me diera pena romper el momento con más preguntas.

Seguramente hablará una vez que estemos en casa, así que tendré que ser paciente.

Por cierto… así que vienes de Arcadia eh Luna.

Arcadia es un país que, como su nombre indica, se asemeja a una tierra ideal.

Aunque su territorio no es muy grande, es rico en recursos como petróleo, gas natural, y minas de oro y diamantes.

Gracias a eso, ha acumulado riqueza mediante el comercio y ha atraído a talento destacado de todo el mundo en diversos campos.

Ahora, es líder mundial en áreas como tecnología de la información, medicina y tecnología militar.

Es un país que incluso los niños pequeños conocen.

En comparación, parece que Japón solo le supera en cosas como el anime, el manga y otras formas de entretenimiento en dos dimensiones.

En cuanto a la gastronomía, también he oído que Arcadia es bastante impresionante.

Aunque, claro, nunca he estado ahí, así que lo que sé es solo lo que aprendí en clase.

–……

Mientras pensaba en esas cosas y salíamos de la escuela, Luna comenzó a mirar a su alrededor con curiosidad al llegar a cierta distancia del edificio.

–Luna… ¿pasa algo?

–Por ahora, parece que no hay nadie cerca…

Cuando le hablé, murmuró algo para sí misma.

Y luego.

–¡Ei…!

De repente, se abrazó a mi brazo.

–L-Luna, si haces eso de repente, me asustas…

Intenté mantener la calma mientras ignoraba el fuerte latido de mi corazón y le advertía con una sonrisa.

Aunque ya estaba acostumbrado a que me tomara del brazo de forma casual, esta vez, al ser tan repentina, realmente me puso nervioso.

–L-Lo siento. Como ya no hay nadie alrededor, pensé que estaría bien…

Parece que Luna todavía estaba preocupada por lo que le dije frente al gimnasio.

Es una chica realmente considerada, pero… aquello no lo dije pensando que estuviera bien si no había gente cerca…

Quizá lo malinterpretó porque lo expresé como una preocupación por los demás.

–No, no es que esté mal, pero… Luna, ¿haces esto con frecuencia?

En algunos países, el contacto físico es mucho más común que en Japón.

Es una diferencia cultural que puedo entender.

Desde que Luna se quedó en mi casa por primera vez, ya había demostrado ser bastante afectuosa físicamente, así que pensé que sería parte de su cultura.

Sin embargo, al preguntárselo

–N-No… yo solo hago este tipo de cosas con Seito-sama… No lo haría con nadie más…

Negó con un leve sonrojo, mirándome tímidamente.

Por lo visto, no se trataba de algo cultural.

–V-Vaya… eres bastante atrevida, entonces…

Sentí cómo el calor subía a mi rostro, y lo único que se me ocurrió decir fue lo que realmente pensaba.

Luna, a su vez, apartó la mirada con timidez.

–Solo porque no hay nadie alrededor puedo hacerlo…

Al parecer, ella insistía en que solo se atrevía porque estábamos a solas.

En otras palabras, si hubiera alguien más, le daría demasiada vergüenza.

“…Aunque, espera un momento. Cuando estábamos en el pasillo, rodeados por compañeros, me tomó del brazo sin problema ¿no?… supongo que será mejor no mencionarlo.”

Dijo que estaba emocionada, así que tal vez normalmente no haría algo así.

Aunque, cuando estamos solos, también ha hecho cosas como aparecer vestida con mi camisa, o con una toalla… Quizás en esas ocasiones también estaba forzándose un poco.

De cualquier forma, espero que pueda explicarlo todo más adelante… Eso es lo que pensé mientras regresábamos juntos.

Cuando dijo cerca, jamás pensé que sería la habitación de a lado.

Tras seguir las indicaciones de Luna para llevarla a casa, terminé frente a mi propio edificio de apartamentos. Aún más sorprendente, su apartamento era justo el que estaba al lado del mío.

No Hania manera de que no estuviese sorprendido.

–Fufu, pude ver la expresión de sorpresa de Seito-sama.

Parecía que había planeado esto desde el principio.

Ahora que lo pensaba, nunca mencionó “un edificio cercano,” sino “una habitación cercana.” Claro, eso era una pista, pero… ¡¿la habitación de al lado?!

–Desde que me mudé aquí, esa habitación siempre estuvo vacía. Jamás pensé que terminarías viviendo ahí…

–En realidad, deseaba vivir contigo Seito-sama, pero… no me lo permitieron.

“¿Perdón? ¿Quería vivir en mi habitación? En otras palabras, si yo le daba permiso, ¿ella estaba planeando vivir en mi habitación...? ¿Y quién fue el que rechazó esa idea? No podía ser mi padre, eso seguro.”

Luna solo hacía que me hiciera más y más preguntas.

–¿Entonces elegiste la habitación de al lado porque estaba disponible?

–Sí. Quería estar lo más cerca posible de usted, Seito-sama.

“Sinceramente es… increíble.”

–Pero entonces, ¿por qué no viniste a verme antes?

–¡E-es que, bueno…! En realidad, es mi primera vez entrando a este apartamento.

Luna pareció percibir que mi insatisfacción, por lo que rápidamente inventó una excusa.

–¿Qué quieres decir?

Intenté sonar relajado, aunque tenía bastante curiosidad.

–Llegué a Japón apenas ayer… Fue un viaje algo justo. Aunque pude haberlo hecho, pensé que, si solo era un día, sería más emocionante reencontrarnos en la escuela por sorpresa…

Entendido. Quizás Luna quería recrear una escena típica de anime o manga romántico, donde la protagonista aparece de repente como una compañera de clase transferida. Quizás también creyó que eso me haría feliz.

–Además… pensé que sería mejor ganarme el apoyo de los compañeros de clase primero, eso fue un consejo de Aira…

Mientras intentaba comprender los sentimientos de Luna, de repente ella miró hacia abajo y comenzó a murmurar para sí misma en inglés.

“¿Me pregunto si piensa que estoy enojado?”

–Entiendo lo que querías hacer, Luna, así que no te preocupes. Pero la próxima vez, me gustaría que vinieras directamente a verme. Aunque, claro, espero que no haya una próxima vez.

No quería pasar por la angustia de separarme de ella de nuevo.

–¿De verdad me perdona…?

Luna preguntó ansiosamente, mirándome.

No quería que ella tuviera esa mirada en su cara así que le devolví la sonrisa.

–No hay nada que perdonar, para empezar, ni siquiera estaba enojado. Y bueno, ya que ahora somos vecinos, ¿te gustaría cenar conmigo?

Luna pareció aliviada y aceptó con una sonrisa radiante.

Ahora que éramos vecinos, podríamos ir y volver de la escuela juntos y también podríamos jugar juntos. La razón por la que invité a cenar fue porque parecía algo deprimida por mis comentarios, así que quería que comiera algo delicioso y se animara.

–Muchas gracias… Aceptaré su amable invitación.

Luna exhaló un suspiro de alivio, al entender que no estaba enojado.

Su gesto llamo mi atención por un momento, pero rápidamente volví mi mirada a la de Luna.

–¿Qué te gustaría comer?

–Si no es mucha molestia… me gustaría probar su cocina cacera, Seito-sama…

No esperaba esa respuesta. Pensé que podríamos salir a comer algo, pero si ella prefería mi comida, no iba a negarme.

–¿Estás segura de que quieres mi comida? Al parecer que ya puedes salir, así que creo que estaría bien salir a comer... ya sabes, hay restaurantes de ramen y sushi cerca.

Cuando la estaba escondiendo, ella no podía salir así que le cocinaba todo el tiempo.

Pero, si ya podía ir a la escuela, comer fuera no debería representar un problema.

Estoy seguro de que a papá y Rion no tendrían problema en que comiera fuera al menos hoy.

Sin embargo.

–Nunca he probado ramen ni sushi. Me interesan, pero… realmente deseo disfrutar de su cocina, si no es mucho problema. Aunque, si está cansado, podemos salir a comer.

¿Qué tan encantadora puede ser? Era difícil resistirse a una petición tan sincera.

Me llamo la atención que ella nunca haya probado el ramen o el sushi, a pesar de que vive en Arcadia, un lugar con una cultura gastronómica desarrollada, pero si dice que quiere comer mi comida, no hay manera de que no la invite.

–En ese caso, me cambiaré y saldré a comprar los ingredientes.

Desafortunadamente, no tenía nada en el refrigerador porque últimamente no había cocinado.

Para ser honesto, si Rion no hubiese venido nuevamente a verme checar, estaría peor.

–¿Puedo acompañarle?

La expresión de Luna se iluminó cuando se dio cuenta de que iba a cocinar.

Para comprar los ingredientes para la comida de dos personas era suficiente si iba yo solo, pero, si quería venir conmigo era algo que me hacía bastante feliz. La idea de que fuéramos juntos la verdad me entusiasmaba bastante.

–Muy bien, en ese caso te espero afuera una vez termines de cambiarte.

Despues de eso, inmediatamente nos separamos cada quien a su habitación para cambiarnos el uniforme y prepararnos para salir.

Más tarde, mientras comprábamos, Luna me pidió tímidamente…

–Me gustaría intentar cocinar también…

Aunque antes había insistido en que no lo hiciera, ya que era mi “invitada,” ahora que éramos vecinos, decidí dejarle ayudar con las tareas más sencillas.

–¡Llamaste mucho la atención, eh!

De regreso al apartamento tras terminar las compras, me encogí de hombros y le sonreí a Luna.

A diferencia de aquella vez que fuimos a comprar ropa interior, esta vez Luna había salido sin ningún disfraz, mostrándose tal cual era. Además, de su atuendo, elegante y a la moda, resaltaba aún más su atractivo natural. Durante el camino y en el supermercado, no faltaron las miradas que se dirigían inevitablemente hacia ella.

–Lo siento mucho... ¿te causé molestias?

Luna parecía preocupada, como si creyera que mis palabras fueran un reproche.

No es que quisiera criticarle ni nada, solo quería compartirle lo que pensaba y hacerle saber que seguramente había sido difícil para ella...

–No tienes por qué disculparte, no es tu culpa que te miren. Si llaman la atención, es porque eres increíblemente atractiva. Deberías estar más confiada, algo como:

“¡Miren lo hermosa que soy!”, ¿ven?

Tratando de disipar su tristeza, le hablé en tono de broma, aunque mi comentario era sincero hasta cierto punto. Si alguien la miraba era porque realmente era hermosa, no por algo negativo, así que no había motivo para preocuparse.

–¿A-atractiva...? Eh... eh-he-he...

En lugar de rechazar mi broma con una sonrisa y un comentario como:

“¡No diga esas cosas!”

Luna bajó la cabeza visiblemente ruborizada.

–¿Luna?

–¡No, no es nada!

Cuando la llamé, levantó la vista de inmediato con una expresión adorable y una leve sonrisa. Aunque... ¿su boca no parecía estar un poco floja, como si estuviera demasiado feliz?

Al parecer, simplemente se había alegrado mucho con mi comentario.

–Bueno, ¿empezamos a preparar la cena?

Volví mi atención a las bolsas de compras, sacando los ingredientes de la bolsa reutilizable. Me lavé las manos en la cocina y luego miré nuevamente a Luna.

–Solo vamos a cocinar para dos, ¿verdad?

–Sí. A partir de mañana, Aira también se unirá a las comidas, pero hoy solo somos nosotros dos.

Respondió ella con una sonrisa encantadora.

Por lo visto, Aira, quien viviría con Luna en el apartamento contiguo, compartiría las comidas a partir del día siguiente. Sin embargo, durante las compras, Luna dejó claro que no era necesario cocinar para ella hoy. Aunque me preguntaba por qué no cenaríamos todos juntos, decidí no insistir. En su lugar, centré mi atención en otro detalle, sería la primera vez que Luna cocinaría, y no quería que se lastimara con algún accidente.

–¿Alguna vez has usado un cuchillo?

–No, será mi primera vez.

En ese caso, probablemente lo mejor sería empezar enseñándole cómo sostenerlo correctamente. Aunque, siendo honesto, me daba algo de miedo que lo usara sin experiencia.

–¿Quieres evitar usar el cuchillo esta vez?

–No... quiero intentarlo.

Como esperaba, parecía decidida a intentarlo. Sería necesario vigilarla con cuidado.

–Entonces, ¿qué te parece si empezamos con algo clásico como el tamagoyaki?

–¿Tamagoyaki...? Me parece algo bastante complicado para empezar.

–¿Complicado? ¿De verdad?

Para mí, el tamagoyaki, que solo requería batir huevos y cocinarlos en una sartén, era bastante sencillo. Bueno, quizás enrollar los huevos podía ser algo complicado al principio, pero nada del otro mundo.

–¿Crees que podré romper los huevos correctamente...?

Luna me miró con una mezcla de incertidumbre y timidez. Ah, claro, esa era su preocupación.

Si nunca había cocinado, era lógico que tampoco hubiera roto un huevo antes. Y acostumbrarse a romperlos bien tomaba algo de tiempo, si no se hace de manera correcta, la cáscara se mezcla con el huevo.

–Mira, te mostraré cómo se hace.

Decidí que sería mejor demostrarle en lugar de explicárselo. Tomé un huevo y lo golpeé suavemente contra una superficie plana de la encimera, haciéndole una pequeña grieta. Luego introduje los pulgares en la hendidura, separando la cáscara en dos mitades para que el contenido cayera en el bol.

–¡Oh, no entró ni un pedacito de cáscara...!

Luna, que se había inclinado para observar, murmuró impresionada.

–Estoy seguro de que tú también puedes hacerlo.

Aunque romper huevos sin que se mezclaran pedazos de cáscara requería algo de práctica, traté de no presionarla con esa idea. Lo importante era que lo intentara.

–Pero si lo hago, seguro que se mezclará cáscara...

–Si pasa, no te preocupes, lo solucionamos después. Lo importante es intentarlo para aprender.

Con una sonrisa, le entregué un huevo. Sacar un poco de cáscara del bol no era nada complicado, y yo me encargaría de eso si sucedía.

–Solo golpéalo con suavidad contra una superficie plana, ¿vale?

Al oírme, Luna levantó la mirada con curiosidad y preguntó:

–Seito-sama, antes también lo golpeaste contra una superficie plana. ¿Por qué no usar una esquina?

Parecía genuinamente interesada, sin ninguna intención de dudar de mí. Su pregunta era lógica: golpearlo contra una esquina podría parecer más eficaz para romperlo.

–Bueno, sí lo haces en una esquina, es más probable que los pedacitos de cáscara se mezclen con el huevo. Al usar una superficie plana, se reduce ese riesgo. Por eso lo hago así.

No soy un chef profesional, pero es algo que he aprendido con la experiencia. De hecho, fue algo que Rion me enseñó cuando yo también estaba aprendiendo.

–Así que no puedo decirle nada a Luna como si fuese alguien profesional.

–Ya veo, lamento mucho haber hecho una pregunta tan impertinente...

–Luna enderezó su postura y, con un gesto lleno de formalidad, inclinó profundamente la cabeza.

Una vez más, su educación y buenos modales quedaban evidentes.

–No, no te preocupes. Cuando estés aprendiendo algo, es mejor que preguntes cualquier duda que tengas en el momento. De hecho, tratar de hacerlo sin preguntar cuando no entiendes algo puede ser peor, ¿no crees?

En Japón tenemos un proverbio: “Preguntar es una vergüenza momentánea; no preguntar es una vergüenza para toda la vida”. Significa que, aunque tal vez te sientas un poco avergonzada al preguntar, es mejor que quedarte sin saber algo para siempre y seguir equivocándote. Es mucho más beneficioso para uno mismo aclarar las dudas, así que, por favor, no dudes en preguntar.

Aunque no parecía que Luna se sintiera avergonzada de preguntar, tal vez pensaba que podría molestarme. Y si eso la llevaba a no hacerme preguntas en el futuro, sería un problema. Por eso decidí explicárselo usando el proverbio.

En realidad, cuando alguien busca aprender, preguntar es lo más lógico.

Tener conocimientos erróneos puede hacer que uno cometa errores hasta que alguien más los corrija, lo cual a veces toma mucho tiempo. Aunque hay quienes prefieren resolver las cosas por sí mismos en lugar de preguntar, en este caso particular, estaba seguro de que era mejor que Luna me consultara cualquier duda que tuviera.

–Muchas gracias... Me tranquiliza saber que es usted tan amable, Seito-sama...

–Jajaja, si me molestara algo tan simple como eso, no estaría capacitado para enseñar nada, ¿no crees? Pero bueno, intenta hacerlo ahora.

Sonreí, animándola a continuar.

Luna tomó el huevo en sus manos con una expresión decidida y lo golpeó suavemente contra la superficie plana.

–... No se rompió...

Murmuró con tristeza, observando el lugar donde había intentado romperlo.

–No te preocupes, así está bien. Solo necesitas un poco más de fuerza. Intenta golpearlo de nuevo, suavemente, pero con un poco más de fuerza. Hazlo las veces que sea necesario hasta que salga una grieta.

Siguiendo mis instrucciones, Luna repitió el proceso varias veces, golpeando el huevo con delicadeza, pero firmeza contra la encimera. Finalmente, apareció una pequeña grieta, y ella levantó la vista hacia mí con una expresión de alegría.

Le devolví la sonrisa, animándola a continuar. Luna cerró los ojos por un instante, como recordando mis movimientos, y luego, con calma, comenzó a abrir el huevo.

–¡Lo logré!

Cuando miró dentro del tazón y vio el contenido limpio, sin restos de cáscara, su rostro se iluminó por completo. Luna volvió su mirada hacia mí, irradiando felicidad.

Se veía adorable.

–……♪

Actualmente, Luna está mezclando las claras y yemas en un bol con los palillos, tarareando una canción.

Cuando añadimos los condimentos, se sorprendió cuando le puse azúcar en el bol, pero al explicarle que el dulzor mejora el sabor y que así es más fácil que el tamagoyaki quede esponjoso, pareció convencerse.

–¿Así está bien?

Después de terminar de mezclar, Luna me mostró el contenido del bol.

–Sí, es suficiente. Entonces, vamos a colar la mezcla con esto.

Con los condimentos ya bien mezclados y disueltos, saqué el colador y se lo mostré a Luna.

–¿No se cocina directamente así?

–Podría hacerse, pero este paso adicional hará que quede más suave y esponjoso.

Queriendo que Luna lo disfrute lo más posible, preferí hacerlo bien. Si fuera por mí, me saltaría este paso por la pereza, pero con ella es distinto.

–Así que esas pequeñas atenciones son las que hacen que la comida de Seito-sama siempre sea tan deliciosa.

Luna me miró con ojos brillantes, como si realmente me admirara. Me hizo sentir algo culpable.

–Ja, ja… Bueno, sigamos.

Después de colar la mezcla unas cuantas veces, calenté una sartén especial para tamagoyaki.

–¿Esto también es otro de esos pasos?

Luna observó cómo calentaba el sartén vacío, asintiendo lentamente mientras se tocaba la barbilla con un dedo. Su concentración y disposición para aprender hacían que progresara rápidamente.

–Esto es parte del truco para que quede esponjoso. Se llama precalentamiento. Si calientas el sartén primero, el huevo se cocina rápido y la textura queda perfecta.

–Hay tantas cosas que no sabía…

Para alguien que no suele cocinar, es natural desconocer detalles como este. Solo con práctica, fallos o aprendiendo de alguien se pueden adquirir. Viendo su dedicación, Luna seguro mejorará rápidamente.

–Muy bien, ya está caliente. Ahora echaremos un poco de aceite vegetal.

Decidí dejar que Luna intentara el siguiente paso, explicándole todo mientras lo hacía.

–¿No se vierte toda la mezcla de una vez?

Cuando intentó echar todo el huevo de golpe, la detuve, y su expresión se entristeció un poco.

–No, es mejor dividirlo en tres partes. Aproximadamente un tercio primero, lo cocinas y luego lo doblas hasta cubrir un tercio de la sartén. Después, añades otro tercio, y así sucesivamente.

Tras escucharme, Luna vertió cuidadosamente un tercio de la mezcla en la sartén. Una vez cocida, siguió mis instrucciones y dobló el huevo con habilidad. Lo hizo sorprendentemente bien; parecía tener buena mano para esto.

Luna continuó preparando el tamagoyaki hasta que…

–¡Está listo…!

El tamagoyaki, de un amarillo brillante y aparentemente esponjoso, quedó perfecto. Luna lo levantó y me lo mostró con entusiasmo, como diciendo

“¡Mira lo que hice!”

–Sí, quedó muy bien. Luna, tienes talento para la cocina.

No era un cumplido vacío; realmente había quedado excelente. Al escucharme, su rostro normalmente sereno se iluminó con una sonrisa infantil y adorable.

–Ehehe… ¿De verdad? Creo que fue gracias a que Seito-sama me enseñó…

Pude sentir lo feliz que estaba por el cumplido, y no pude evitar sonreír también. Era realmente adorable.

–Solo te lo expliqué con palabras, pero lo hiciste perfectamente. Eso es increíble.

Aunque hubiera sido mejor mostrarle un ejemplo, eso habría significado hacer demasiada cantidad. Así que me limité a explicar, y aun así lo logró con éxito. Definitivamente tiene talento.

–Entonces, ¿cortamos el tamagoyaki ahora?

Pensé que sería una buena oportunidad para que Luna practicara con el cuchillo, así que lo saqué. Al verlo, Luna contuvo un poco el aliento.

–¿Te da miedo?

Es normal tener miedo si no estás acostumbrado a usar cuchillos. Sin embargo, Luna tomó aire y, aunque algo nerviosa, aceptó el cuchillo que le ofrecí.

–E-Estoy bien…

–No te fuerces. Mira, la forma correcta de sostenerlo es así.

Le mostré cómo sujetar el cuchillo y cómo colocar la mano izquierda en forma de “patita de gato”. Luna imitó mis movimientos, colocando su mano izquierda sobre el tamagoyaki, pero…

–Este… ¿Podría pedirle un favor…?

Cuando estaba a punto de empezar a cortar, Luna alzó la vista para mirarme, con una expresión un poco insegura.

–¿Qué pasa?

–Bueno… ¿Podría sostener mi mano… y enseñarme a cortar, como en las películas?

–¿Eh?

No entendí de inmediato a qué se refería, pero pronto lo capté. ¿Quería que me pusiera detrás de ella y le guiara las manos como si fuéramos un dúo de cocina?

Eso es realmente aterrador...

No hay problema si soy yo quien lo corta, pero me da miedo pedirle a alguien sin experiencia en la cocina que use la mano izquierda para cortar.

En ese caso preferiría cortarlo yo mismo.

Sin embargo, parece que esa fue sólo una conclusión apresurada...

–Quiero que tomes mis manos por detrás y me enseñes a cortar como lo hacen en el anime...

Parecía que Luna quería que le ayudara a cortar con mis manos desde atrás.

–…Eso es un poco…

Pensando en la proximidad física que eso implicaba, dudé un momento antes de rechazar su petición. La razón era bastante simple, implicaría que tendríamos mucho contacto físico.

–¿No cree que ya es algo tarde para eso…?

Luna inclinó ligeramente la cabeza, mirándome con ojos inocentes pero inquisitivos. Era cierto que, después de todo lo que habíamos vivido juntos, quizás estaba exagerando.

Recordé los momentos en que la protegí, incluso cuando llevaba puesta solo mi camisa y estábamos peligrosamente cerca. Sí, en comparación, esto era casi inofensivo.

–Bueno… tal vez tienes razón.

Me di por vencido. Después de todo, lo pedía con sinceridad, y decir que no ahora parecía inútil.

–¿Te da miedo y por eso quieres hacerlo así?

Intenté desviar un poco el tema, pero Luna negó suavemente con la cabeza.

–No, no es eso… Solo que siempre soñé con algo así…

Por supuesto, ella siempre había anhelado experiencias normales y pequeñas cosas románticas, como lo de “la camisa de novio” que tanto le emocionó.

Suspiré y acepté.

–Está bien, vamos a hacerlo.

–Sí…

Luna asintió tímidamente, con las mejillas teñidas de un ligero rubor. Al parecer, incluso ella estaba un poco nerviosa.

Con cuidado, me posicioné detrás de ella y coloqué mis manos sobre las suyas, tratando de no sobresaltarla. Mientras tanto, me aseguré de que mis manos tocaran más el mango del cuchillo que las suyas directamente.

Pero cuando intenté observar la tabla para cortar…

–N-No puedo ver…

El volumen del pecho de Luna bloqueaba mi vista completamente.

–¿Eh?

Luna giró la cabeza con una expresión confundida, aparentemente sin comprender el problema.

–No, no es nada…

Desvié la mirada rápidamente, intentando no ponerme más nervioso.

Los pechos de Luna son tan grandes que no se puede ver el tamagoyaki.

No puedo cortarlo en esta situación donde no puedo ver.

Y no había forma en la que cometiera un error y debido a eso cortara a Luna, por algo como esto.

¿Qué puedo que hacer...?

¿Cómo se supone que haga esto sin cometer un error?

Dadas las circunstancias, me puse a pensar desesperadamente.

–¿Seito-sama…?

Seguramente porque no hice ningún movimiento, Luna me miró nuevamente con curiosidad.

–Perdón, Luna. ¿Podrías retroceder un poco y agacharte ligeramente hacia adelante?

Forzándome a responder de alguna manera, le pedí a Luna que inclinara la parte superior de su cuerpo hacia adelante.

Le pedí que se alejara un poco porque, si solo se inclinaba, el tamagoyaki y ella quedarían en la misma línea de visión.

Con esto, era obvio qué estaba causando mi problema, pero dado lo despistada que es Luna, probablemente no se daría cuenta.

–De acuerdo… ¿así está bien?

Luna hizo lo que le pedí, retrocedió y luego inclinó ligeramente su cuerpo hacia adelante.

Sin embargo, lo hizo tan poco que aún no podía ver el tamagoyaki.

–Lo siento, ¿podrías inclinarte un poco más?

Como no había logrado nada, le pedí que se inclinara un poco más.

–Entendido, ahora mismo.

Con su habitual obediencia, Luna se inclinó aún más sin cuestionarlo.

Gracias a eso, finalmente pude ver el tamagoyaki.

Por supuesto, para poder verla, tuve que mirar por encima de Luna.

–...Ah… Seito-sama está encima de mi espalda… y puedo sentir su calor…

Aunque no parecía una posición difícil para ella, Luna murmuró algo en inglés.

“¿Acaba de mencionar mi nombre?”

–¿Te estoy incomodando?

–No, estoy demasiado… feliz…

–¿Eh?

“¿Feliz? ¿Por qué?”

La respuesta de Luna era diferente a lo que esperaba, y me dejó perplejo.

–Ah… no, no es nada. Pero, ¿no deberíamos cortar eso ya?

Luna, como si hubiera notado algo, me apuró rápidamente antes de que pudiera reflexionar más sobre su respuesta.

¿Por qué estaba tan nerviosa?

–Si Seito-sama no es consciente, está bien… pero si se da cuenta, no podré alejarme de él…

Luna comenzó a murmurar de nuevo en inglés, esta vez en voz más baja, lo suficiente para que no pudiera entenderlo.

Cuando intenté preguntarle de nuevo, ella me interrumpió alegremente.

–Yo no ejerceré presión, así que siéntase libre de moverse como desee, Seito-sama.

Al escuchar el entusiasmo en su voz, decidí que quizá era mejor no preocuparme demasiado. Si seguía preguntando, podría parecer insistente.

–De acuerdo, entonces voy a moverme. Si algo te incomoda, dímelo sin dudar.

–Con Seito-sama aquí conmigo, no hay nada que me pueda dar miedo.

Aunque solo lo decía por cortesía, Luna respondió con palabras tan reconfortantes que no pude evitar sentirme feliz.

A pesar de que apenas nos conocemos, parece depositar una confianza inmensa en mí. Y, siendo honesto, no es algo desagradable; de hecho, me hace feliz.

Luna es realmente una chica encantadora.

Comparado con Rion, con quien he pasado casi toda mi vida, estar con una chica como Luna se siente completamente nuevo.

Después, Luna y yo cortamos el tamagoyaki juntos, y cociné el resto de los platillos solo para evitar que el tamagoyaki se enfriara. Luna, por supuesto, permaneció cerca, observándome cocinar todo el tiempo.

–¡Aquí tienes!

Exclamó con una sonrisa mientras, en lugar de sentarse frente a mí, lo hizo a mi lado.

Inmediatamente se pegó a mí, haciendo que mi corazón latiera rápidamente.

La forma en que Luna actúa, sin tratar de ocultar su afecto, casi me hace sentir que ya somos pareja.

–Siempre he soñado con este tipo de vida desde que era niña…

Dijo con una voz cargada de emoción, mirando hacia mí como si tratara de grabar este momento en su memoria.

Sus ojos brillaban de una forma que mezclaba dulzura y una vulnerabilidad que despertaba mi instinto de protegerla. La verdad se veía hermosa.

–¿Cómo fue que creciste, Luna?

Pregunté, incapaz de contener más mi curiosidad.

Sin embargo…

–Si lo cuento ahora, nuestra comida se enfriará. Cuando regrese Aira, me gustaría compartirlo con usted…

Parecía que Luna no tiene intención de revelarlo. Al revelar que la comida se enfriaría, dejaba en claro que sería una charla larga.

Si espera a que Aira regrese, probablemente se trate de algo que no puede contar sin ella.

–Lo siento por preguntar.

–No, al contrario. Me sorprende que Seito-sama no haya preguntado más hasta ahora. Cualquier otra persona ya habría bombardeado con preguntas.

Cuando me disculpé, Luna negó con la cabeza y me miró con una expresión de remordimiento.

Parecía sentir culpa por no poder compartirlo.

–No te preocupes. Solo quiero que me lo cuentes cuando te sientas preparada.

–Seito-sama es tan amable… es demasiado bueno…

Mientras expresaba lo que sentía, Luna entrelazó sus dedos con los míos, haciendo un “nudo de amor”. Luego apoyó su cabeza en mi hombro y apretó suavemente mi mano como si buscara consuelo.

“¿Qué es esta adorable criatura…?”

–No me sobrestimes, ¿sí? Solo soy un estudiante japonés normal.

Aunque apreciaba sus halagos, temía que algún día se decepcionara. Porque en verdad tengo nada de especial. Puede decirse que soy bueno con los estudios y lo mismo con los deportes, pero nada destacable en especial.

–Ser amable es algo maravilloso. Además, sin ningún entrenamiento, usted derrotó a los dos guardaespaldas que habían recibido un entrenamiento riguroso. Eso es increíble…

Luna parecía realmente impresionada, pero sus palabras me dejaron helado.

–¿Dijiste “guardaespaldas”?

Pregunté instintivamente.

–Se lo explicaré en su momento.

Luna respondió con una sonrisa, sin negar mi sospecha.

“Are? Esto significa que, efectivamente, hice algo grave…”

Recordé a las dos personas que vinieron a buscar a Luna.

No entiendo muy bien a Aira-chan, pero mostró movimientos fuera de lo común y, además, llevaba un arma que no está permitida en Japón.

Y más que nada... la otra mujer que estaba con ella tenía un aire de superioridad que irradiaba elegancia.

Era justo como esas sirvientas de los mangas o animes, que constantemente regañan a las jóvenes señoritas. Por eso... tal vez Luna realmente sea una noble que vive en Arcadia.

Además, su nombre era absurdamente largo...

–No se preocupe, Seito-sama, no le pasará nada malo.

Mientras yo sudaba copiosamente, Luna, con una dulce sonrisa, me secó el sudor con su pañuelo.

Quizás esta reacción también estaba dentro de sus planes.

–¿De verdad... todo estará bien?

Aunque Luna había regresado y estaba a mi lado, y esas personas que vinieron por ella no habían dicho nada al respecto, aún me costaba despejar las malas ideas en esta situación incierta.

–Todo está arreglado, no tiene de qué preocuparse.

Bueno, sí Luna lo decía, no me quedaba otra opción más que confiar en ella...

No quería que desconfiar tanto la incomodara, así que decidí creer en sus palabras.

–Si tú lo dices, te creo. Bueno, voy a comer, ¿puedes soltarme la mano?

Como soy diestro, si estamos tomados de la mano derecha no puedo comer.

Podría intentar comer con la izquierda, pero no quiero que Luna me vea haciendo un desastre con los acompañamientos cayendo por todos lados.

Mientras pensaba en eso, Luna, que tenía la mano derecha libre, tomó los palillos y me sonrió con una expresión radiante.

–Yo le daré de comer, así que no se preocupe ♪.

Su voz sonaba tan animada que parecía haber estado esperando este momento. Al parecer, Luna quería alimentarme ella misma.

... Pero, ¿cómo se supone que me tranquilice con eso?

–E-eso sería un poco vergonzoso...

Ni siquiera había hecho algo así con Rion, mi amiga de la infancia. Que una chica me alimentara me resultaba demasiado embarazoso. Por eso, rechacé de forma instintiva, pero...

–…

Luna me miró con los ojos húmedos, como si fuera un cachorro abandonado, claramente mostrando que quería hacerlo.

Realmente parecía que anhela tener momentos como los de una pareja.

–D-de acuerdo, entendido. Entonces... ¿me darás de comer?

No pude resistirme a esa mirada de Luna y terminé cediendo.

Esa expresión suya es realmente injusta.

–¡M-muchas gracias...!

Y para colmo, cuando le di mi aprobación, su rostro se iluminó de felicidad.

Es imposible negarse a algo cuando una chica muestra tanta alegría.

–Entonces, aquí va, diga “ahm” ♪.

Luna, con una radiante y feliz sonrisa, tomó con los palillos un trozo de tortilla japonesa que ella misma había preparado y lo acercó a mi boca.

Aguantando la vergüenza, abrí la boca, y ella, con cuidado, introdujo el trozo en mi boca.

–¿Está rico?

Mientras masticaba, Luna, visiblemente inquieta, me preguntó con un leve movimiento de su cuerpo.

Parece que, al haberlo preparado ella misma, estaba nerviosa por el resultado.

–Sí, está esponjosa y con un dulzor perfecto, está deliciosa. Luna, definitivamente tienes talento para la cocina.

–Ehehe... me alegra que esté rico...

Cuando volví a elogiarla, las mejillas de Luna se relajaron visiblemente.

Era tan linda que casi no podía soportarlo.

Sentí el impulso de abrazarla, pero me contuve para no asustarla.

Después de eso, continuamos la comida mientras Luna también comía y me alimentaba.

Aunque usábamos los mismos palillos, lo que resultaba en un beso indirecto... parece que a Luna no le importaba en absoluto.


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