Yuukai Sare Sou ni Natte Iru Ko wo Tasuketara, Oshinobi de Asobi—Volumen 1/Capitulo 3
Added 2025-01-08 17:57:44 +0000 UTC
La Persona Esperada Llego
–¡No quiero ir a la escuela...!
Había esperado, aunque fuera con un hilo de esperanza que Luna regresara antes de que terminara el verano. Pero esa pequeña chispa también se había extinguido, dejándome sin ánimos para enfrentar el regreso a clases.
La incertidumbre me carcomía. ¿Cuánto tiempo más tendría que esperar?
Sumido en esa pesadez, me retrasé y salí de casa más tarde de lo habitual. Llegué a la escuela justo a tiempo para evitar un retraso.
Aunque la pérdida me dolía, mi cuerpo reaccionaba casi de manera automática, probablemente para evitar que Rion me reprendiera. Si llegaba tarde el primer día tras las vacaciones, seguramente me arrastraría de vuelta a casa.
Fue ese temor lo que me empujó a seguir adelante.
–Buenos días...
Entré al aula con desgana, saludando sin muchas ganas a mis compañeros que no veía desde hacía semanas.
Sin embargo, el ambiente estaba inusualmente agitado.
–¡Te lo juro, las dos eran increíblemente lindas!
–¿Y de qué clase eran? ¿Primero, dices?
–¡Parecían idols, lo juro!
–Seguro que son celebridades. ¿No será que están grabando algo aquí?
El murmullo en la sala era ensordecedor, y nadie pareció notar mi saludo.
Incluso en los pasillos había notado un alboroto similar. ¿Qué estaba ocurriendo?
–¿Qué pasa?
Me acerqué a un grupo cercano y pregunté.
–¡Oh, Seito! Buenos días. Sucede que...
Pero justo cuando uno de ellos comenzaba a explicarme, el sonido familiar del timbre cortó su respuesta.
Ding dong dang dong♪
Ding dong dang dong♪
–Buenos días a todos. Por favor tomen asiento, aquellos chicos malos que sigan de pie tendré que ponerles falta eh.
La puerta del aula se abrió y entro una señorita de aspecto amable, su cabello estaba teñido de castaño con un peinado permanente, se trataba de Sagami-sensei la profesora a cargo de nuestro grupo, quien hizo su entrada con su habitual aire despreocupado.
Si no me equivoco acaba de cumplir los 28 años, pero a pesar de su edad es una profesora muy popular entre los alumnos en general, pero sobre todo con los hombres.
Y la prueba más grande era que el bullicio que había en la clase se desvaneció tras sus palabras y todos volvieron a sus asientos con rapidez.
Que ahora que lo pienso, Sagami-sensei tenia ese aire similar al de Luna, es amable y muy bonita, además de es tener esa aura de despreocupación y lo más importante, cierta parte característica de una mujer era bastante grande.
Aunque bueno, si lo ponemos en términos de estatura, Sagami-sensei era unos 10 centímetros más alta que Luna y su color de cabello era totalmente diferente.
–Bueno, como siempre, es un placer verlos portándose tan bien tras las vacaciones.
Esa sonrisa suya iluminaba el aula y hacía que todos, chicos y chicas por igual, parecieran un poco más felices.
Sin embargo, no tenía idea de que esa tranquilidad en nuestra clase estaba a punto de romperse.
–Hoy tengo un anuncio muy emocionante. A partir de ahora, tendrán un nuevo compañero.
¿Un nuevo compañero?
–¡Geniiiiiaaaaaaaal!
Un coro de exclamaciones y júbilo estalló entre los chicos, mientras algunos incluso se levantaban emocionados.
–¿Q-qué está pasando...?
Yo era el único que no entendía nada entre los chicos, sintiéndome fuera de lugar.
Incluso las chicas se veían un tanto ansiosas.
¿Acaso soy el único que no entiende que pasa?
–¡Oigan, tranquilos, si no se calman, bajaré las notas de todos!
Sagami-sensei bromeó con suavidad, aunque su advertencia era clara.
Algunas veces me hace pensar que lo dice es de cierta forma lindo, pero se nota que habla muy en serio.
Bueno, no me esforzaré en señalarlo para evitar temas...
Por supuesto que había chicos que no querían que Sagami-sensei los odiara, así que rápidamente, regresaron a sus asientos.
Aunque la mayoría seguían inquietos.
¿Quién podría ser? ¿Se trasfirió una celebridad?
–Muy bien, ahora que hay silencio... Puedes pasar.
Todos los ojos se giraron hacia la puerta.
Y entonces, una figura se presentó.
Una chica con un cabello rubio que resplandecía como el oro puro cruzó el umbral del aula.
–¿Eh...?
Después de ver a la chica que ingreso al salón de clases, quedé sin aliento.
Con una sonrisa elegante, caminó con gracia hasta el frente de la clase.
Ese cabello tan brillante era inconfundible.
–Encantada de conocerlos, soy Lunara Alford.
Su voz era dulce y clara mientras se presentaba, y entonces... nuestros ojos se encontraron.
Ella me dedicó una sonrisa radiante.
Era Luna.
Aunque el nombre era diferente, no había duda. Era ella.
Mi corazón y mi pecho se llenaron de calidez mientras mis ojos se humedecían.
Finalmente, Luna había regresado.
Mientras yo intentaba asimilar la situación, Luna desvió la mirada hacia nuestros compañeros de clase y continuó con su presentación.
–Es un honor haber sido enviada como estudiante de intercambio desde mi patria, Arcadia, para dedicarme al estudio y poder compartir este tiempo con todos ustedes. Aunque soy inexperta, les ruego su amable apoyo y consideración.
Al terminar, Luna inclinó profundamente la cabeza, mostrando una elegancia impecable. Inmediatamente, el aula estalló en aplausos y exclamaciones. Por supuesto, yo también me uní al aplauso con todas mis fuerzas.
–¡Encantados de conocerte, esperamos llevarnos bien contigo!
–¿Arcadia? ¿Es esa Arcadia?
–¡Qué honor que hayas venido a Japón!
–¡Por favor, se mi amiga!
Las voces provenientes de toda la clase se entremezclaban, caóticas pero llenas de entusiasmo. No podía distinguir cada comentario, pero había algo claro: todos querían acercarse a Luna. Y no era para menos. Luna no solo era una belleza deslumbrante, sino que además emanaba una gracia y refinamiento que la hacían única.
Ella había cumplido su promesa de regresar, y yo no podía contener la alegría de este inesperado reencuentro. Mientras tanto, Luna respondía a las palabras de bienvenida con una sonrisa deslumbrante, hasta que, de pronto, soltó una declaración explosiva.
–Además, me gustaría informarles que soy la prometida de Kiriyama Seito-sama, quien está sentado ahí.
–¿Eh?
Apenas logré reaccionar, aturdido por sus palabras. Sin darme cuenta deje salir mi voz y yo no era el único que quedo sorprendido. Y no era el único; el bullicio anterior se desvaneció, dejando un aire de incredulidad en el aula. Sin embargo, tras unos segundos de asimilación, el impacto se hizo evidente.
–¿¡Quéééé!?
La reacción fue unánime. Las exclamaciones de sorpresa de chicos y chicas resonaron al unísono. Incluso yo, quien debería ser el principal implicado, seguía en shock.
–Vaya, vaya… Los estudiantes de hoy en día si que avanzan rápido
La profesora Sagami, parpadeo con lentitud mientras se llevaba una mano a la boca.
–Profesora, no creo que este sea el momento para comentarios como ese…
Atónito, dirigí mi mirada a Luna, esperando alguna explicación. Ella me devolvió la mirada, alzó una mano y, con una sonrisa radiante, me saludó como si nada.
–…♪
¿Cómo podía estar tan tranquila? Acaso no se daba cuenta de lo que acababa de hacer
–¿S-S-Seito? ¿¡Qué significa esto!?
Me increpó uno de mis compañeros, interrumpiendo mis pensamientos.
–¡Sí, explícate! ¿Desde te acercaste a una chica tan bonita?
Otros chicos se unieron rápidamente, lanzándome miradas llenas de envidia y no solo los chicos.
–¡Kiriyama-kun! ¿Es cierto que eres el prometido de Alford-san? ¡Qué increíble!
–¡Cuéntanos cómo se conocieron!
Las chicas también se acercaron, sus ojos brillando con curiosidad. Después de todo, había pasado cuatro meses con ellos en la misma clase, así que yo les resultaba más accesible que Luna, a quien acababan de conocer. Sin embargo, las actitudes eran muy diferentes. Los chicos me miraban con resentimiento, como si les hubiera robado algo invaluable, mientras que las chicas irradiaban emoción y simpatía para saber mi relación con Luna.
–¡Yo tampoco entiendo nada!
Respondí desesperado, intentando calmar la situación.
–¡Cómo puedes decir eso…! ¿Acaso no compartimos noches juntos y nos abrazamos apasionadamente?
Después de mi respuesta, Luna, aparentemente sorprendida por mi reacción dijo esas palabras.
Y eso no era mas que pólvora para el problema.
–¡¿Espe…Luna?!
La clase entera quedó atónita ante tremenda declaración y yo sin querer la llame por su nombre. Sus palabras no eran mentira, como ella dijo habíamos dormido juntos cuándo ella se quedó y también nos habíamos abrazado. Y es verdad que sus palabras no eran mentira, pero su declaración no hizo más echarle más leña al malentendido.
–¡¿Ya has pasado la noche con ella?!
–¡No tenemos ninguna oportunidad contra ti…!
–Ahaha, Kiriyama-kun, entiendo que estés avergonzado, pero no deberías ocultarlo delante de ella que es tu novia.
–No es su novia, recuerda que ya es su prometida.
–Es cierto, creo que deberías actuar con más seguridad, te verías aún más genial.
Mis compañeros, tanto chicos como chicas, comenzaron a hacer comentarios inesperadamente comprensivos. La situación, aunque surrealista, no se sentía hostil.
En verdad que mis compañeros son buenos, normalmente me podrían como alguien que puso en ridículo a una chica, en especial las chicas, me pondrían como el enemigo de las mujeres.
Y seguro que los chicos no se rendirían con ella. Sentí que en verdad estaba en una buena clase
–Es verdad, lo siento, pero realmente no sabía nada de esto. Ni siquiera sabía que ella vendría a estudiar aquí.
Intenté ser lo más honesto posible, aunque sin desmentir del todo lo que había dicho Luna. Ella, al parecer contenta con mi reacción, sonrió encantadora mientras explicaba, porque sabía mi nombre y mi cara a pesar de que ni siquiera habíamos hablado con ella, y el acto inusual de llamarme su prometido, le dio a las palabras de Luna una extraña credibilidad.
Cabe mencionar que también la llamé por su nombre, así que, si trataba de negarlo a la fuerza, destruiría la atmósfera amistosa y esta vez sí sería criticado.
Así que, si bien evité afirmar explícitamente la afirmación de Luna, hice que pareciera que la afirmaba, pero llevé la conversación un poco a otra parte.
–¿¡Viniste a estudiar al extranjero por sorpresa!?
–¿¡Así que viniste hasta el final para estudiar en el extranjero porque querías estar con tu prometido, Kiriyama-kun!?
Si no lo dejo claro, lo peor que puede pasar es que todos lo malinterpreten por su cuenta, era mi única salida.
–Es verdad que vine para estudiar, pero, también quería estar en la misma escuela que Seito-sama. Se que soy egoísta, pero esa es la verdad.
Luna probablemente estaba feliz de que no negué nada y se les explicó a todos con una sonrisa en su rostro.
Y después de escuchar lo que dijo, las chicas gritaron emocionadas, y yo supe que la clase había decidido aceptarnos como prometidos, independientemente de lo que yo dijera.
–Desde el principio nunca tuvimos una oportunidad, ¿verdad?
–No se puede evitar... para empezar, si Seito no estuviera aquí, Alford-san no habría venido a esta escuela en primer lugar...
–¿Incluso cunado dice su nombre, pareciera que Alford-san lanzara corazones por todos lados hacia él...
El comentario no pasó desapercibido para los chicos que ya estaban al borde de la resignación. Parecía que su moral se había derrumbado por completo.
En cierto sentido, esto era un alivio para mí, ya que significaba que no habría problemas causados por los celos hacia mí. Pero mientras no entendiera las verdaderas intenciones de Luna, no podía bajar la guardia.
Y, por supuesto, había otras preocupaciones en mi mente.
Con tanto alboroto en el salón, era inevitable que los rumores llegaran a otras clases. En otras palabras, era cuestión de tiempo para que Rion se enterara.
Siendo como es, con su aguda intuición, seguramente relacionaría el nombre que mencioné aquel día con Luna.
–Muy bien, chicos, ya hemos terminado de escuchar la presentación de Alford-san y de confirmar su “íntima relación” con Kiriyama-kun. Ahora, es hora de dirigirnos al gimnasio. La ceremonia de apertura comenzará pronto, ¡y no se permite llegar tarde!
La profesora Sagami, fiel a su ritmo relajado, comenzó a guiar a todos después de ver que los chicos habían perdido la moral por completo.
Ah, es verdad. Con la aparición de Luna lo había olvidado, pero, hoy era el primer día después de las vacaciones de verano. Naturalmente, se llevaría a cabo la ceremonia de inicio.
Con el retraso causado por el incidente, todos salimos rápidamente al pasillo y nos alineamos. Fue en ese momento cuando...
–Te he sorprendido, ¿verdad? Lo siento mucho... Por supuesto, más tarde te daré una explicación detallada...
Luna se acercó a mí con una mirada de disculpa y sus ojos alzados. Definitivamente, había algo detrás de todo esto.
Sin embargo, esta chica... aunque se está disculpando, no tiene reparos en entrelazar su brazo con el mío.
“¿Soy yo o tiene una actitud demasiado relajada?”
–Bueno, estar en buenos términos es algo positivo, ¿no?
La profesora Sagami, al notar cómo Luna rompía la formación para colgarse de mi brazo, se llevó un dedo a la barbilla y, tras pensarlo un momento, pareció darnos su aprobación. Qué suerte tener una profesora tan comprensiva.
–...♪
Luna, abrazada a mi brazo, parecía absolutamente feliz, descansando la cabeza en mi hombro. Y si la profesora lo permitió, no habría problema.
A pesar de mi desconcierto por su repentina aparición y por las palabras “prometida”, no podía negar lo feliz que me sentía al haberme reencontrado con alguien a quien había estado esperando.
–Luna, debemos soltarnos, ya casi entramos al gimnasio
Le pedí mientras nos acercábamos al gimnasio. Saber que teníamos la misma edad me permitió hablarle con más confianza.
Luna, al escuchar mi petición, me miró con unos ojos vidriosos, como un cachorro abandonado, claramente sin querer separarse.
–Ugh...
Esa expresión me llenó de culpa, pero no podía permitir que continuáramos así. Llamaría la atención de los otros estudiantes, y probablemente también disgustaría a los profesores.
Lo más importante, no quería causar problemas a Rion, quien ya era conocida como mi hermana en esta escuela.
–Lo siento, pero podríamos molestar a los demás si seguimos así...
Intenté persuadirla de nuevo.
–Ah... Lo siento muchísimo. La emoción de reencontrarme con Seito-sama me hizo perder el control...
Al parecer, Luna era una chica razonable. Con un gesto de disculpa, finalmente se soltó y caminó a mi lado con la cabeza baja.
No quería verla tan apenada.
–Nadie está molesto, así que no tienes que preocuparte. Yo también estoy muy feliz de verte de nuevo, Luna.
Sonreí, tratando de animarla, lo que pareció reconfortarla. Luna suspiró aliviada y me devolvió la sonrisa.
–Muchas gracias... La verdad, tenía miedo de que mis acciones impulsivas hicieran que Seito-sama me odiara.
Aunque era consciente de sus actos, parecía temer las consecuencias. Y aunque tenía ganas de hacerle varias preguntas, ella había prometido explicarlo todo más tarde, así que decidí esperar.
En ese momento tenía miedo de terminar teniendo una mala conversación.
Especialmente porque estábamos a punto de ingresar al gimnasio.
–Hablaremos con calma en casa, ¿de acuerdo? No tienes nada que temer, jamás te odiaría.
Le expliqué de manera breve a Luna lo que haríamos para que no pensara en ello de manera extraña.
–Como de costumbre, Seito-sama es muy amable.
Eso pareció ser suficiente para Luna y la sombra que estaba en su rostro desapareció sin más.
Por ahora eso debería ser suficiente.
–Are… acaso ella es…
Cuando entramos al gimnasio, noté a una chica al final de la fila del A-clase, dos filas más allá de la nuestra.
Su cabello plateado era inusual en Japón, y su pequeña estatura me resultaba familiar.
–¿Esa es... Aira-chan? ¿También es de nuestra edad?
Aunque parecía mucho más joven, no cabía duda de que era ella.
Por lo que le pregunté a Luna con curiosidad.
–Sobre eso también, le daré una explicación más tarde.
Luna respondió de manera ambigua, a juzgar por su respuesta, supongo que Aira-chan no tiene nuestra misma edad.
“¿Acaso es tan fácil falsificar tu edad real en el extranjero?”
–Entendido. Gracias.
Agradecí su respuesta y me concentré nuevamente en lo que tenía enfrente.
“Si Aira-chan esta en la clase A, quiere decir que esta en la clase de Rion, es una coincidencia, ¿verdad? No creo que la hayan puesto en esa clase de manera intencionada... ¿o sí? Estoy seguro de que no saben nada sobre Rion...”
Cuando estaba pensando en eso...
Pero entonces escuché los murmullos de los demás estudiantes en el gimnasio.
–¡Esa chica es increíblemente linda!
–¡Maldición, ella también es de primer año! Ojalá estuviera en nuestra clase...
–Tiene una atmósfera tan refinada... ¿Será una princesa?
–¡Tonto! Las princesas no vendrían a una escuela así. Debe ser por su personalidad...
Todos hablaban de Luna. Desde primer año hasta tercer año, parecía que nadie podía apartar la mirada de ella.
Como era de esperarse, Luna parecía ser una presencia que llamaba mucho la atención.
Mientras tanto, Luna, quien hasta hace poco era una chica dulce y juguetona, ahora proyectaba una presencia digna y elegante, como si fuese otra persona.
De repente pensé.
Después de los pocos días que pasamos juntas, mi impresión de Luna fue que era una chica mimada, pero cuando fueron a recogerla, actuó de una manera digna justo como ahora.
Lo que me hizo preguntarme…
¿Cuál es su verdadera naturaleza?
Todavía había mucho que no sabía sobre ella, pero estaba dispuesto a descubrirlo poco a poco.