Yuukai Sare Sou ni Natte Iru Ko wo Tasuketara Oshinobi de Asobi—Capitulo 1
Added 2024-11-25 15:45:07 +0000 UTC
Capítulo 1: El encuentro con la princesa.
En medio de las vacaciones de verano, sofocado por el intenso calor. Mi vida ordinaria como un simple estudiante de preparatoria, yo, Kiriyama Seito, estaba a punto de cambiar.
─ ¡Nooo! ¡Alguien, alguien, ayúdeme!
¿Inglés...?
De camino a casa tras comprar un helado en la tienda de conveniencia, escuché la voz de una chica gritando. Intrigado, eché un vistazo al callejón.
─ ¡Oye, compórtate, por favor...!
─ ¡No se mueva, por favor…!
─ ¡No, suéltenme…!
Dos hombres sospechosos, vestidos de negro y con gafas oscuras, estaban agarrando a una chica que llevaba una gorra de su brazo. Aunque todo lo que hablaban era en inglés y no entendía exactamente lo que decían, la situación se veía mal.
“¿Podría tratarse de un secuestro a plena luz del día? ¿Debería llamar a la policía? ¿Por qué hay extranjeros aquí haciendo esto?”
Mientras intentaba procesar todo, la chica parecía a punto de ser llevada.
─ ¡Ayúdenme…!
Los ojos de la chica se encontraron con los míos, suplicantes y con lágrimas, y pude entender esas palabras.
Sin pensarlo dos veces, abalancé hacia ellos.
─ No hay tiempo para esperar a que llegue la policía…
Aunque no entendía la situación completamente, esa chica estaba pidiendo ayuda desesperadamente. No podía simplemente hacerme el desentendido.
─ ¡Uoooooh!
─ ¿Quién es este mocoso?
─ ¡Maldición, nos ha visto! ¡Llévenselo también!
Corrí hacia ellos con toda mi fuerza, y, para mi sorpresa, uno de esos hombres se giró para abalanzarse sobre mí.
─ ¿Por qué vienen hacia mí?
Pensé que en situaciones así, los secuestradores tratarían de escapar con la chica, sin embargo, mayor fue mi sorpresa al ver que me atacaban.
Sin pensarlo mucho, saqué el helado que había comprado de la bolsa, aún estaba duro como una piedra, sin dudarlo se lo lancé a la cara al tipo que venía por mí.
─ ¡Aaah, rayos! ¡Qué demonios es esto!
—Duele, ¿verdad? ¡Es famoso porque es tan duro que podrías romperte un diente al morderlo! Es tan duro que yo solo lo como cuando está medio derretido.
—¡Maldición, este mocoso...!
El primer tipo, al recibir el golpe del helado en la nariz, se detuvo y se cubrió la cara. En ese momento, el otro hombre que sostenía el brazo de la chica se abalanzo hacia mí. Para bien o para mal, esto significaba que la chica ahora estaba libre.
—¡Corre...!
Le grite a la chica que está detrás de aquel hombre. Pareció entenderme, aunque le hable en japonés, ya que asintió con un leve movimiento y sale corriendo.
—¡Maldita sea...!
—¡No dejaré que la sigas...!
—¡Huu…!
El hombre miro hacia la chica, dejando su espalda totalmente desprotegida, aproveche esa distracción para darle una patada en la entrepierna.
Con eso, el hombre cayó al suelo y se retorció de dolor.
“…Creo que me pase un poco...”
—Lo siento...
Aunque fui yo quien lo hizo, siento que fue un acto inhumano, así que me disculpe mientras pasaba a lado de él.
—¡Espera, maldito mocoso...!
—Ah, debí haber pateado al otro también...
Mientras seguía a la chica, el primer tipo al que ataque con el helado iba tras nosotros con una expresión aterradora.
Debido al golpe con el helado, sus gafas estaban rotas, y su rostro se ve aún más intimidante.
“Esa expresión... Si me atrapa, no tengo idea de qué podría hacerme.”
Tenía una expresión de alguien que no dudaría en quitarme la vida.
—Espe… ¡qué rápido...!
Aunque estaba corriendo a toda velocidad, la distancia entre nosotros se empezó a acortar rápidamente.
—A pesar de tener un cuerpo tan musculoso y robusto... ¿cómo puede ser tan rápido?
—Te atraparé...
—¡A ver qué tal esto...!
Justo antes de que me alcanzara, frene en seco para romper su ritmo y esquivar su mano. Aprovechando el impulso y que su espalda quedo descubierta, le di una patada en la entrepierna.
—¡Gah...! ¡E-este mocoso... ¿acaso no tienes corazón?!
Con un golpe crítico en su punto débil, el hombre cayó al suelo, igual que el anterior.
—Parece que de alguna manera lo conseguí...
“Haa... Pensé que iba a morir...En una pelea justa no podría haber ganado...”
—.......
—Ah...
Mientras me limpiaba el sudor de la frente con el brazo, note que la chica asomaba su cabeza desde una esquina. Pensé que había huido, pero parecía que estar preocupada por la situación.
Así que me acerque rápidamente hacia ella.
—¿Estás bien...?
No puedo hablar inglés, pero parecía que entendía japonés, así que le hable en ese idioma.
Y en ese momento…
—¡Increíble... ¡Fue como en un anime...!
La chica, con las mejillas enrojecidas, me miró fijamente. Sus ojos son grandes y claros de un azul profundo, tan intensos que parecía que podrían absorberme. Su nariz pequeña con un perfil refinado, y sus labios, ni muy delgados ni muy gruesos, son de un tono rosado perfecto.
Su piel, de una blancura pura, no parecía japonesa. Y.… aunque no me había dado cuenta por el sombrero, esta chica es increíblemente hermosa...
Lo que más destaca es una parte de su anatomía femenina, bien dotada.
—Gracias por salvarme de una situación tan peligrosa.
Mientras me quede embelesado mirándola, ella me agradeció en japonés.
—Mi nombre es Luna Sweet Christina Heart Arcadia. Puedes llamarme Luna, si gustas.
Se presento mientras su cabello rubio y brillante ondea con el viento, regalándome una sonrisa encantadora.
—¿Lu... ¿Luna? ¿Sweet? ¿Chris...?
El nombre es tan largo que no conseguía recordarlo todo, así que dije lo que pude mientras la miraba.
—¿Los extranjeros siempre tienen nombres tan largos? ¿No es complicado de recordar en una sola vez?
—Jeje... Solo Luna está bien.
Viendo mi confusión, esta chica llamada Luna, me sonrió con ternura.
Después de haber pasado por algo tan aterrador, está muy tranquila...
—Ah, este... Mi nombre es Kiriyama Seito. Mucho gusto...
Por lo menos, también debía presentarme.
—Seito-sama...
Mientras me observaba fijamente, ella pronuncio mi nombre, como si lo saboreara. Sus ojos, algo vidriosos, parecían cálidos y cargados de cierta intensidad.
—No es necesario que me digas “sama”.
¿Será que es una señorita de alta sociedad o algo así? Su tono era formal, y su comportamiento demostraba una evidente elegancia. Quizás por eso esos tipos extraños intentaron secuestrarla...
—No, por favor permítame llamarlo Seito-sama.
—Muy bien...
Parecía que no aceptaría mi sugerencia. Parece ser algo terca en ese aspecto. Bueno, si quiere llamarme así, supongo que no puedo hacer nada al respecto...
—Hablemos mientras nos movemos a otro lugar. Deberíamos avisarle a la policía, ¿no crees?
Los tipos podrían recuperarse en cualquier momento, así que señale el camino más seguro mientras continuamos con la conversación.
Pero en ese momento...
—No... No podemos... No podemos recurrir a la policía...
Luna mostró de inmediato una gran incomodidad ante la idea. Parecía que había algo raro en todo esto.
—Pero, intentaron secuestrarte...
—No, no podemos recurrir a la policía...
“¿La policía está fuera de discusión...? ¿Será que esos tipos están relacionados con algún tipo de organización criminal que tiene control sobre la policía...?”
Esa loca idea me pasó por la mente, pero…
“Creo que he visto demasiado anime”
Rápidamente me reprendí a mí mismo por ver demasiado anime e imaginar semejante situación. Es absurdo pensar en algo así... Aunque, si bien el secuestro ya es algo improbable, lo de la policía tal vez no es tan descabellado...
—Entonces, ¿qué sugieres que hagamos?
Por ahora, si la propia víctima dice que no, no hay mucho que pueda hacer, así que le cedi la palabra para escuchar su opinión.
—.........
Luna se llevó la mano a la boca y comenzó a pensar seriamente. Y entonces...
—¿Podría... darme refugio?
Termino pidiendo algo increíble.
—¿Eh?
—La verdad es que... estoy escapando de esas personas desde hace un tiempo. Si me atrapan, me obligarán a hacer algo que no deseo hacer... Solo serán unos días, así que... ¿podría ocultarme por favor?
“¿Podrían ser cobradores de deudas? Quizás la están persiguiendo para obligarla a venderse, y por eso está huyendo desesperadamente...”
Ciertamente, esos tipos tenían pinta de ser peligrosos, de los que cualquiera podría pensar que están relacionados con la mafia.
Sinceramente, no quiero involucrarme más con personas así...
Mientras trataba de ordenar mis pensamientos, le eche un vistazo a la cara de Luna.
—........
Luna se quedó mirándome fijamente, con ojos suplicantes.
“No puedo abandonar a una chica tan frágil… Además, ahora que ya me he involucrado, probablemente esos hombres también me tengan en la mira…Lo mejor será convencerla para que acuda a la policía.”
—Muy bien, si solo son unos días, creo que no habrá problema...
Afortunadamente, estamos en vacaciones de verano, así que tengo más libertad de lo normal. Si solo es por unos días, probablemente pueda evitar que esos hombres nos encuentren.
—¿De verdad...!?
—Cuando estamos en problemas, hay que ayudarse mutuamente. Solo que...
Le mencione que vivo solo y que, mientras este oculta, tendrá que evitar salir de casa.
Y en ese momento dijo...
—¡Eso es muy conveniente!
Por alguna razón, parece encantada.
Espera... ¿no debería estar más preocupada? Al fin y al cabo, soy un hombre... ¿No siente el peligro?
Parece un poco ingenua, o tal vez no lo ha pensado bien.
—Entonces, vayamos a mi casa de inmediato. Está cerca de aquí.
Como conozco bien la zona, así que elegí un camino alternativo para evitar toparnos con esos hombres.
Luna me sigue sin quejarse, pero en el trayecto...
—Ah... la ropa interior...
Luna murmuró algo en voz baja.
—¿Dijiste algo?
—Bueno, eh...
Cuando le pregunto, Luna comienza a moverse incómoda, con las mejillas ligeramente sonrojadas... ¿Qué sucede?
—¿Pasa algo?
—Bueno... aunque podría pedir prestada la ropa, me acabo de dar cuenta de que... no tengo ropa interior de recambio...
—Ah...
No lo había pensado hasta que lo mencionó Luna. En mi casa, en la que vivo solo, no hay ropa interior femenina.
Supongo que podría pedir prestado en casa de mis padres, ya que allí vive mi hermana... pero preferiría evitar esa opción. Si le pido que me traiga algo, podría mirarme con desprecio.
—Entonces, parece que tendremos que salir a comprar...
—Volvamos primero a casa, me cambiaré para disfrazarme y luego saldremos
Salir como estaba sería peligroso, así que tendría que prestarle mi ropa para que se disfrazara.
De todas formas, no tenía el valor de comprar ropa interior femenina solo, así que tendría que ser ella quien la comprara.
—Entendido. Entonces, dejemos todo en sus manos.
Parecía que Luna lo comprendió, así que, según lo planeado, nos dirigimos a mi apartamento.
—...Agradezco profundamente este encuentro predestinado... Dios mío...
◆
—Bueno, ahora podremos relajarnos un poco.
Después de haber comprado con éxito la ropa interior, ambos suspiramos aliviados en mi habitación.
Por suerte, no nos topamos con ningún tipo extraño.
—Por ahora, tu usa el dormitorio. Yo dormiré en la sala
Creí que lo mejor era cederle la cama a ella, ya que es una chica.
—¿En la sala...? ¿Tienes un futón ahí?
Parecía que la idea de que yo durmiera en la sala le inquietaba.
—Descuida, dormiré en el sofá
Respondí con una sonrisa para calmarla.
Dormir en el sofá tal vez sería incómodo, pero si es solo por unos días podría soportarlo. Después de todo, eso sería mejor que dejar a una chica durmiendo ahí.
...O eso pensaba.
—Eso no puede ser
Me detuvo de repente. Tomó mis manos entre las suyas, y me quedé congelado por la sorpresa.
—Eso no sería bueno para su salud...
—Pe-pero solo hay una cama...
No tenía dinero para comprar un futón nuevo solo por esto.
—Durmamos juntos. No me molesta.
—¿¡Eh!?
“¿Qué está diciendo esta chica? ¿Dormir juntos...? ¡Eso es imposible!”
—Le estoy causando muchas molestias, así que estaré bien.
Luna me dirigió una sonrisa amable y adorable. Estoy seguro de que esta chica es naturalmente despreocupada. Porque, ¿quién en su sano juicio sugeriría dormir con un chico con el que no tiene ninguna relación?
—¡Eso no es posible! ¡Soy un hombre, ¿sabes? podría ser peligroso!
—¿Peligroso?
Repitió con una expresión inocente, ladeando la cabeza. Parecía no haber entendido lo que insinué al omitir ciertas palabras.
“Esto se está complicando más de lo que esperaba.”
—Eh, es decir... ¡ya sabes, es por eso!
—No creo que usted sea alguien que me haría daño, Seito-sama.
—No, claro que no lo haría intencionadamente, pero... siempre puede haber algún accidente...
No tenía confianza en mantener la compostura si se mostraba tan desprevenida. En verdad era tan hermosa que parecía venir de otro mundo.
—Entonces, yo dormiré en el sofá
Respondió con firmeza, como si estuviera solucionando el problema.
—Eso no puedo permitirlo, Luna, tú eres una chica.
—Pero soy yo quien le está causando molestias. Si no es posible dormir juntos, entonces permítame usar el sofá.
—Uhh...
Luna era claramente una chica seria y amable.
Pero en momentos como este, ¿no podría simplemente aceptar que el chico duerma en el sofá?
—Dejar a una chica en el sofá mientras yo uso la cama es...
—Entonces, ¿dormimos juntos?
—¡...!
Me miró directamente a los ojos de improviso, dejándome sin palabras.
Aunque parecía una dama refinada, tenía una forma de actuar inesperadamente audaz.
—No tengo ningún problema con eso.
“¿Habrá algún hombre que pueda rechazar tal propuesta de una chica tan increíblemente hermosa?”
Al menos, yo ya no podía. Con tan poca experiencia con las mujeres, no había forma de que pueda seguir negándome a algo así.
—De acuerdo...
—Entonces, está decidido
Dijo Luna con una sonrisa adorable.
No parecía que le preocupara en absoluto la idea de dormir conmigo.
—Aunque, todavía es un poco temprano para dormir, ¿verdad?
Eran apenas las cuatro de la tarde.
Ni siquiera habíamos cenado o tomado un baño. Evidentemente, era muy pronto para ir a la cama.
—Puedes relajarte aquí en la habitación o descansar en la sala, como prefieras.
—¿Qué hace normalmente para pasar el tiempo, Seito-sama?
Preguntó Luna con una sonrisa llena de curiosidad.
—¿Yo? Bueno, si no tengo tarea, suelo ver anime o leer manga…
—¿¡Anime!? ¿¡Manga!?
—¿¡Mmm!?
Luna reaccionó como un cachorro que acaba de encontrar su juguete favorito, acercándose con entusiasmo.
Retrocedí instintivamente un paso, pero, ella cerró la distancia de inmediato y se inclinó hacia mi rostro.
—¿Le gustan los animes y mangas, Seito-sama?
Por alguna razón, Luna parecía emocionada, con sus ojos brillando intensamente mientras esperaba mi respuesta.
Su energía era algo abrumadora.
—S-sí, me gustan...
En Japón, no hay muchos que no disfruten del anime o manga.
Es algo común en la mayoría de los jóvenes.
—¡Tenemos los mismos gustos! ¡Esto definitivamente es el destino!
Luna lucia muy emocionada, tomo mis manos y empezó a hablar rápidamente en inglés que no lograba entender del todo lo que me decía.
—Lu-Luna... me haces cosquillas
—¿Qué tipo de anime suele ver?
—Eh, pues... No tengo un género favorito en particular. Veo de todo, por ejemplo, isekai, deportes, guerra de intelectos… Básicamente lo que esté disponible en el momento. Incluso veo comedias románticas…
Mientras respondía, me dejé llevar por la presión que Luna ejercía con su intensa mirada.
Viviendo solo, suelo tener tiempo de sobra, y sin actividades adicionales como algún club de la escuela, trabajo a medio tiempo o alguna academia de estudio, básicamente el tiempo que me sobra lo empleo viendo anime y leyendo manga.
Aunque mi estilo de vida puede parecer envidiable para algunos, también suele ser objeto de burlas.
Pero Luna dijo...
—¡Eso es maravilloso!
Exclamó con genuina admiración.
¿De verdad estaba aprobando algo tan simple? Parecía ser una chica que no menospreciaba a nadie, lo que era encantador. Su reacción hizo que me sintiera bien, incluso feliz.
—¿A ti también te gustan los animes y mangas, Luna?
—¡Sí, me encantan! ¡Se podría decir que vine a Japón por ellos!
Bueno, tal vez exageraba un poco, pero parecía genuinamente emocionada. Ahora entendía por qué había reaccionado de esa forma.
—En ese caso, ¿te gustaría que viéramos algo juntos? Estoy suscrito a una plataforma de streaming, así que podemos elegir algo que esté disponible ahí.
—¿De verdad? ¡Hagámoslo!
Parecía muy entusiasmada con la idea.
Fuimos juntos hasta la sala, donde tenía conectada mi computadora a la televisión.
—¿Qué te gustaría ver?
—Lo que me recomiende estará bien.
—Hmm, así que algo que recomiende...
Esta es una decisión más difícil de lo que parecía.
Si conociera sus preferencias sería más fácil, pero apenas empezaba a conocerla.
Quería que disfrutara y se sintiera feliz con lo que eligiéramos.
Me detuve a pensar detenidamente qué podría mostrarle a Luna para que lo disfrutara.
Si ella era tan fanática del anime, seguramente estaba al día con las series más recientes.
En ese caso, tal vez sería mejor algo de mi infancia, un clásico que pudiera disfrutar sin problema.
Con esa idea en mente, elegí una de esas series antiguas y muy populares entre las chicas.
Al sentarme junto a Luna en el sofá para empezar a ver la serie, de repente...
—…♪
—¿¡Eh!?
Luna se aferró inesperadamente a mi brazo, apoyando además su cabeza sobre mi hombro.
El roce de su cabello suave y sedoso contra mi cuello y rostro me hizo cosquillas, provocándome un leve escalofrío.
Nunca había experimentado algo así con una chica, y mi cuerpo se tensó como una tabla.
Con mi atención completamente desviada, el anime pasó a un segundo plano.
“Sí... esta chica definitivamente es demasiado directa...”
◆
—Es hora de preparar la cena.
Después de pasar varias horas viendo anime mientras Luna me desarmaba con su actitud, el hambre empezó a apretar. Por lo que me levanté para preparar la comida. Por supuesto, ya había preparado la arrocera para cocinar.
—¿De verdad cocina usted mismo?
—Jaja, ¿parece que no soy bueno cocinando?
Le respondí con una sonrisa mientras inclinaba un poco la cabeza. Mientras Luna me observaba con genuino asombro.
—No es eso... Solo que no es común que los estudiantes de preparatoria en Japón cocinen, ¿verdad? Y, además, vivir solo tampoco lo es.
No sabía cuánto tiempo llevaba Luna en Japón, pero parecía tener un conocimiento general sobre cómo funcionaban las cosas aquí.
A sus ojos, probablemente yo debía parecer algo fuera de lo común.
—Bueno, salvo casos como quienes salen a otras prefecturas por actividades escolares, no es algo que pase mucho.
—¿Y por qué vive solo, Seito-sama?
Luna me miró fijamente, mostrando un interés genuino.
Su forma de acercarse a la gente, sin reservas ni temores, era realmente admirable. Aunque también parecía algo despreocupada, como si no le diera demasiadas vueltas a las cosas.
—No es una historia entretenida, ¿sabes?
—Pero quiero saberlo porque se trata de usted, Seito-sama.
—…………
No podía ocultar su interés, lo que era algo sorprendente.
Al parecer, haberla ayudado había dejado una gran impresión en ella.
Aunque su atención era halagadora, todavía no lograba acostumbrarme a la cercanía que parecía querer establecer.
—Bueno... Mi padre se volvió a casar el año pasado. Y su pareja era nada menos que nuestra vecina de toda la vida.
Decidí abrirme un poco y contarle algo personal.
—¿Una vecina? ¿Eso significa que había contacto entre ambas familias?
Luna, con su intuición aguda, se acercaba al centro del asunto.
Tenía razón; nuestras familias habían tenido una relación cercana desde hace años.
Pero no era solo la cercanía de los vecinos lo que complicaba todo.
—Sí, de hecho, ella tenía una hija… y esa hija era mi amiga de la infancia.
—…………
Al escuchar “amiga de la infancia”, Luna frunció el ceño ligeramente.
Era evidente que había captado la complejidad del tema.
—¿Se llevaban bien?
—¿Quién sabe? Ahora ya no estoy tan seguro.
Hace unos años, probablemente habría respondido afirmativamente. Pero hoy en día…
A veces me pregunto si todo era solo una ilusión de mi parte.
—¿Hubo algún problema entre ustedes?
Luna seguía preguntando, sin dar tregua.
No era un tema fácil de abordar, pero después de contarle tanto, callar ahora no parecía correcto.
—Bueno… le confesé mis sentimientos, pero me rechazó.
Tratando de aligerar el ambiente, sonreí mientras lo decía.
—Eso… debió de ser doloroso
Dijo Luna, bajando la mirada con tristeza, tras tomarse unos segundos para procesarlo.
A decir verdad, estaba preparado para el rechazo. Aunque era mi amiga de la infancia, sabía que no había garantías de que me aceptara.
Por eso, aunque dolió, pude mantener cierta calma.
El problema fue lo que vino después.
—Fue poco después de eso cuando mi padre nos informó que iba a casarse con su madre.
Aquel momento fue un verdadero infierno.
De repente, tendría que convivir bajo el mismo techo con la chica que me había rechazado.
—Qué mal momento para ello...
—Sí… Aunque mis padres no sabían nada de mi confesión. Probablemente pensaron que solo éramos buenos amigos. Así que no tenía derecho a quejarme. Pero la incomodidad fue tanta que, cuando entré a preparatoria, les pedí que me permitieran vivir solo. Por eso ahora estoy aquí, en un apartamento cerca de la escuela. Aunque mi nueva “hermana” también asiste a la misma escuela, estamos en clases diferentes, así que rara vez nos cruzamos.
Aunque aquella vez me afectó bastante, al menos ahora no me afecta tanto.
—La realidad no siempre se parece a los animes o mangas, ¿verdad?
Luna, con una expresión amable, me envolvió en un suave abrazo, como si quisiera consolarme.
Era difícil mantener la compostura cuando una chica tan linda hacía algo así.
Sentí cómo mi corazón latía con fuerza, pero hice todo lo posible por mantener una sonrisa tranquila.
—Es cosa del pasado, ahora ya no me preocupa tanto.
No quería que alguien ajeno a la situación, como ella, se preocupara más de lo necesario.
“—...No hay forma de que no te importe cuando te saliste de casa para poder sentirte más tranquilo...”
Luna escuchó mis palabras y murmuró algo en voz baja, en inglés, que no alcancé a entender del todo.
—¿Qué dijiste?
No pude evitar preguntar, intrigado.
—No es nada. Si de verdad ya no le preocupa, entonces me alegra escucharlo, Seito-sama.
Luna me dedicó una sonrisa adorable mientras se separaba de mí.
Aunque no parecía “nada”, parecía claro que no quería contármelo.
—¿Puedo hacerle una pregunta?
—¿Eh? Claro, adelante...
—¿Tiene novia actualmente, Seito-sama?
—¿¡!?
La pregunta, tan directa y repentina, me dejó sin aliento.
—N-no, no tengo...
—Entendido.
Ante mi respuesta, Luna asintió satisfecha mientras sonreía ampliamente.
¿Qué era exactamente lo que había entendido?
Definitivamente, no lograba descifrar la distancia adecuada entre nosotros.
—Los amigos de la infancia son un problema, pero, una vez que se rompe la relación, no debería haber inconveniente. No tiene novia... así que tengo que esforzarme mucho...
—¿Luna...?
Parecía que Luna estaba murmurando algo otra vez, así que le hablé.
Ella giró rápidamente y me dedicó otra de sus radiantes sonrisas.
—Si hay algo en lo que pueda ayudarle, no dude en decírmelo, ¿sí?
—…¿?
Aunque sentí que estaba evitando algo, su sonrisa era tan encantadora que decidí no insistir.
◆
—¡Haa...! ¡Estaba delicioso!
Tras terminar de cenar, Luna mostró una sonrisa de satisfacción.
Parecía haber disfrutado mucho, y eso me alegraba después de haber cocinado.
—Me alegra que te haya gustado.
—Seito-sama, además de cocinar, es usted realmente increíble.
—¿Eso crees…?
Me sentía algo avergonzado por los cumplidos de Luna mientras llevaba los platos al fregadero.
Ella se acercó con un tazón y un plato en las manos, y me miró algo inquieta.
—¿Ocurre algo?
—Es la primera vez que lavo platos.
Al parecer, estaba nerviosa porque quería intentarlo.
—No te preocupes, yo puedo lavarlos. Tú puedes descansar.
Considerando que era mi invitada, no me parecía correcto dejarle hacer tareas.
—Pero quiero hacerlo…
Luna bajó la mirada, luciendo ligeramente triste, mientras sujetaba mi manga con delicadeza.
Era como si temiera que rechazara su propuesta.
Parecía realmente interesada en intentarlo, especialmente considerando su expresión emocionada al decir que sería “su primera vez”.
—De acuerdo, entonces yo los lavaré y tú puede secarlos con un paño, ¿te parece?
Al respetar su deseo, Luna pareció más animada, sonriendo mientras tomaba un paño de la cocina.
“—Respeta lo que quiero sin dejarlo de lado... como pensé, es una persona muy amable...”
Tras murmurar algo en voz baja, comenzó a secar con cuidado los platos que yo le pasaba mientras sonreía.
Era evidente que Luna era una chica realmente encantadora.
Además de su belleza, su comportamiento elegante y su naturaleza amable y honesta la hacían aún más especial.
Pensé en lo afortunado que era de poder pasar un tiempo con alguien como ella, aunque sabía que sería por unos pocos días.
—He preparado el baño. Puedes usarlo primero.
Tras terminar de lavar los platos, invité a Luna a bañarse antes de mí.
—Oh, la ropa... ¿Podría revisar su armario para tomar algo prestado, Seito-sama?
—Claro, no hay problema.
Aunque ya le había comprado ropa interior, no habíamos comprado ropa para que se cambiara. Luna insistió en que no era necesario por el riesgo que implicaba estar fuera.
En cuanto a la ropa, quedamos en que yo le prestaría algo, por supuesto que no le queda, pero es solo un poco mas grande de la que usaba, por lo que no había problema.
—Muchas gracias.
Con una sonrisa, se dirigió hacia la habitación.
No me preocupaba mucho dejarla sola, ya que Luna parecía alguien confiable a pesar de sus momentos de distracción.
Esperé en la sala, pero poco después escuché una voz débil.
—Este, Seito-sama...
—¿Sí? ¿¡!?
Cuando volteé, vi a Luna cubierta únicamente con una toalla de baño, que envolvía su cuerpo.
Mi mente se quedó en blanco mientras mis ojos, inevitablemente, se veían atraídos por su figura.
La ropa que Luna llevaba originalmente era elegante, diseñada para cubrir la mayor cantidad de piel posible a pesar del calor del verano. Pero ahora... ahora apenas tenía algo que ocultara su piel entre el pecho y los muslos. Ese contraste era deslumbrante, casi peligroso.
Las partes que siempre habían permanecido escondidas bajo su ropa habitual se mostraban ahora de forma inesperada, despertando una sensación que era difícil de contener.
Siempre había pensado que su cuerpo era delgado y frágil, pero ahora, viéndola de esta manera, me daba cuenta de que su figura tenía la cantidad justa de curvas. Cada rincón de su piel parecía suave, delicado, casi invitándome a imaginar cómo sería al tacto.
Sin embargo, lo que realmente me estaba destrozando no era solo eso. Era la imagen en sí. Luna, apretando con todas sus fuerzas una toalla de baño contra su cuerpo, como si su vida dependiera de ello. Ese simple gesto la hacía ver más vulnerable, más cautivadora.
A pesar de sus esfuerzos, no lograba sujetar la parte inferior de la toalla, y un pequeño hueco traicionero dejaba entrever algo que no debería estar al alcance de mi vista, su entrepierna, mostrándose fugazmente, como un espejismo imposible de ignorar.
—No estaba.
—¡¿Q-Q-qué estás haciendo?!
—No sé cómo lavarme el cuerpo…
La respuesta de Luna a mi pregunta, formulada con evidente desconcierto, fue algo que jamás habría creído escuchar.
—¡Eso no puede ser cierto! ¿Me estás tomando el pelo?
Era imposible imaginar que Luna, con lo impecable que lucía siempre, no supiera cómo lavarse. Si realmente era así, ¿cómo se había arreglado hasta ahora?
—¡N-no es eso! ¡De verdad no lo sé!
Protestó, negando con vehemencia mientras movía la cabeza de un lado a otro.
El problema era que, con cada movimiento, su pecho se balanceaba de forma sorprendente y la toalla que lo cubría parecía estar a punto de deslizarse, dejando entrever más de lo que debería. Para alguien como yo, aquello era demasiado.
“¿Acaso lo hacía a propósito? ¿Todo esto era una fachada para seducirme?”
La posibilidad me hizo dudar, aunque parecía completamente ingenua.
—Entonces… ¿cómo te bañabas hasta ahora?
—Siempre había alguien que me ayudaba… Por eso, no sé hacerlo sola.
—¿Alguien te ayudaba? ¿De verdad no sabes?
—No… ¿Podrías enseñarme, por favor?
Pidió, desviando la mirada con un rubor que encendía sus mejillas mientras se colocaba un mechón de cabello tras la oreja.
No parecía estar mintiendo.
Aunque me costara creerlo, realmente no sabía cómo lavarse el cuerpo.
“¿Qué clase de vida había llevado hasta ahora?”
—De acuerdo, sígueme.
La acompañe tratando de no ver su cuerpo.
En el baño, le expliqué cómo usar la ducha, el champú, el acondicionador y, por supuesto, el jabón. Ella escuchaba con atención, asintiendo de vez en cuando.
—Ya entiendo. Muchas gracias
Dijo con una sonrisa encantadora, mostrando que había captado todo a la primera.
Sin embargo, no podía dejar de preocuparme. Parecía carecer por completo de sentido de peligro. Al presentarse frente a un hombre con solo una toalla… era algo que podía meterla en serios problemas con alguien menos confiable.
Me sentí aliviado de que no hubiera terminado bajo la protección de un hombre que pudiera aprovecharse de su ingenuidad.
—Bueno, tómate tu tiempo
Dije, cerrando la puerta del baño y regresando a la sala.
Aun así, la imagen de Luna en esa toalla no se borraba de mi mente. No podía permitirme pensar demasiado en ello; la noche sería complicada si no conseguía controlar mis pensamientos. Después de todo, íbamos a dormir juntos… en la misma habitación.
Me senté a esperar. Pero cuando Luna salió del baño…
—Perdón por la espera.
—¿…?
Luna apareció con el cabello ligeramente húmedo y vistiendo nada más que una camisa blanca, una de las que yo usaba para la escuela. Aunque llevaba ropa interior debajo, eso no disminuía el impacto visual.
—Había más ropa, ¿verdad?
—Me puse esto que llaman “la playera de tu novio”. Siempre quise probarme una, así que aproveché la oportunidad.
Parecía estar algo avergonzada, pero el gesto era demasiado audaz. ¿Realmente entendía el significado de aquello?
—Te vas a resfriar. Ponte algo más apropiado.
—¡No quiero! Me gusta esto.
Protestó, negando con la cabeza como una niña caprichosa. La firmeza de su negativa me desarmó. Para empezar si le levantara la playera prácticamente podría ver su ropa interior, aunque obviamente no haría eso solo me quedo pensar si ¿debería pasárselo solo por hoy?
—Está bien… pero solo por esta noche, ¿de acuerdo?
—¡Sí!
Su felicidad era desconcertante y contagiosa. Aunque sabía que su comportamiento era un problema, no podía evitar encontrarla adorable. Me dieron ganas de abrazarla.
—Por ahora, vamos a secarte el cabello.
Su cabello aún estaba húmedo, probablemente porque solo lo había secado con una toalla. Considerando que ni siquiera sabía cómo lavarse, tal vez tampoco sabía usar una secadora.
—¿Podrías secármelo tú?
Preguntó, mirándome con una mezcla de esperanza y timidez.
—No sé si lo haré bien… no estoy muy acostumbrado.
—No importa, si eres tú quien lo hace.
Su respuesta me dejó sin palabras. Al final, tomé el secador y comencé a secarle el cabello con cuidado.
◆
—………
—Seito-sama, ¿tienes sueño?
Salí del baño y estuve viendo anime con Luna, pero antes de darme cuenta, estaba perdiendo la conciencia debido al cansancio.
—Lo siento, pero, creo que estoy cansado por todo lo que sucedió el día de hoy…
Estaba agotado, tanto física como mentalmente. Había tenido que pelear con hombres extraños, huir a toda prisa y lidiar con las provocativas actitudes y acciones de Luna durante todo el día.
—De acuerdo, cepillémonos los dientes y vayamos a dormir.
—Luna, si quieres, puedes seguir viendo anime.
Eran alrededor de las diez de la noche. Ella parecía disfrutar mucho del anime, y no quería obligarla a detenerse.
—Está bien, puedo verlo mañana también.
Parecía que Luna tenía intención de dormir conmigo. Todavía llevaba mi camisa puesta como pijama, lo cual no ayudaba en absoluto a calmar mi mente. Pero, al final, ella no cedió, y tras cepillarnos los dientes, nos dirigimos al dormitorio.
—Por favor, entra primero
Me pidió al llegar a la cama.
Siguiendo sus palabras, me metí en la cama y levanté la colcha. Fue entonces cuando.
—Ehehe…
Río suavemente, mientras se metía en la cama con una expresión de felicidad.
Era tan adorable que me vi obligado a darle la espalda para evitar cualquier impulso.
—…¿Por qué está mirando hacia la pared?
Preguntó con un tono ligeramente molesto.
—Es que… no estoy acostumbrado a esto.
La última vez que dormí junto a una chica fue en la primaria, con una amiga de la infancia. No había manera de que no estuviera nervioso.
—…Por favor, míreme.
—¡¿Eh?!
De pronto, sentí que Luna se pegaba a mi espalda. Mi corazón comenzó a latir tan rápido que sentí que iba a salir de mi pecho.
“Como pensé, esta chica, no entiende de espacios personales.”
—¿Por qué…?
Al preguntar la razón, ella no respondió, pero empezó a trazar líneas con su dedo en mi espalda, como si intentara escribir algo, aunque no parecía tener ningún significado.
—Eso hace cosquillas…
—Por favor, míreme…
Al parecer, no iba a detenerse hasta que cumpliera su petición. Esta insistencia, en lugar de molestarme, solo la hacía más encantadora. Finalmente, vencido por su ternura, me giré para mirarla.
—¿Así está bien?
—...♪
Luna, satisfecha, se pegó aún más a mí, presionando su cuerpo contra mi pecho.
—¡Oye! ¡Esto ya es demasiado!
Exclamé, sin saber cómo reaccionar. Me alegraba, sí, pero también me ponía en una situación bastante complicada. ¿No se daba cuenta de cuánto me afectaba todo esto?
Quería que entendiera mi posición
—Es que… tuve mucho miedo…
Su sonrisa había desaparecido, y su expresión se volvió sombría mientras hablaba. Claro, con todas sus actitudes despreocupadas, había olvidado que ella estaba viviendo una situación muy complicada.
Tal vez solo había estado esforzándose por aparentar normalidad todo este tiempo.
Decidí no interrumpirla ni intentar apartarla. En su lugar, opté por escucharla.
—¿Es por vivir conmigo?
—No…claro que no, huir fue una apuesta muy grande para mí. Si me atrapaban, todo habría terminado…
Hasta ahora, había evitado preguntarle sobre su situación. No quería tocar un tema que pudiera herirla, esperando que ella misma me lo contara cuando se sintiera lista. Sabía que había algo oscuro en su pasado, algo que probablemente prefería no recordar.
—Solo escapar no era suficiente… Eso solo habría sido una solución temporal…
—Por la forma en que lo dices… ¿quieres decir que aun no se ha solucionado el problema de raíz?
Luna me había dicho antes que solo necesitaría unos días en mi casa. ¿Significaba esto que el problema ya se estaba resolviendo?
El porque de eso aun no me lo decía.
—Sí… y fue gracias a usted. De verdad, muchas gracias…
Dicho esto, Luna comenzó a frotar su rostro contra mi pecho, como si buscara consuelo. Ese gesto solo reforzaba la sensación de que estaba confiando en mí.
—Solo te ayudé a escapar de esos tipos… ¿Cómo pudo eso resolverlo todo?
Con la información que tenía, solo sabía que había escapado, no la solución como tal.
—Pronto lo entenderá. Pero por ahora, por favor, discúlpeme por no poder explicárselo…
Al parecer, todavía no podía decirme toda la verdad. No tenía idea de qué estaba esperando, pero si ella prefería no hablar del tema, no tenía sentido presionarla.
Ya que ella es una buena chica y aun no me lo quería decir, supuse que habrá un tema fuerte detrás.
—De acuerdo, esperaré hasta que esté lista para contármelo.
—…Realmente es usted una persona muy amable.
Murmuró en inglés, mientras volvía a frotar su rostro contra mi pecho.
Sus acciones me daban ganas de acariciar su cabello y consentirla, pero me contuve. Aprendí que no debía tocar el cabello de una chica sin su permiso.
—Seito-sama…
—¿Sí?
—¿Podría abrazarme…?
—¿Eh?
Justo cuando creía estar dominando mis emociones, Luna me sorprendió una vez más con esa inesperada petición.
A pesar de que en el extranjero suelen ser más abiertos en este tipo de cosas comparado con Japón, ¿es normal que alguien sea tan directo como ella?
—Si me abraza, creo que podré dormir tranquila…
—Ah…
Entonces, es por eso.
Después de todo lo que ha pasado, es natural que quiera un poco de paz. Tal vez esa sea la razón por la que se aferra tanto, buscando seguridad.
—¿E-está bien así?
—Sí… ♪
Cuando la abracé suavemente, la voz de Luna dejó escapar un destello de alegría.
Ella también rodeó mis brazos con los suyos.
Jamás imaginé que llegaría el día en que dormiría abrazado a una chica con la que ni siquiera estoy saliendo.
Por supuesto, después de eso, no pude dormir en absoluto debido a la emoción que me invadía.
Esto es demasiado para alguien sin experiencia con mujeres…
◆
A la mañana siguiente, al abrir los ojos, me encontré con una escena que me dejó sin palabras.
Frente a mí estaba Luna, la impresionante belleza que llevaba mi camisa de la escuela, durmiendo despreocupadamente con una postura demasiado reveladora.
Debe haber estado moviéndose mientras dormía. Una de sus blancas y delicadas clavículas asomaba por el cuello de la camisa, mientras que la parte inferior de la prenda se había subido hasta dejar expuesto su abdomen.
—Ah, cierto… dormimos juntos anoche.
Era una visión que resultaba demasiado para un adolescente en plena pubertad, así que intenté cubrirla mientras recordaba lo ocurrido la noche anterior.
A decir verdad, no me habría sorprendido si todo hubiera sido un sueño. Más bien, algo como esto solo parece posible en sueños. Pero los hechos eran reales. Luna, dormida frente a mí, lo confirmaba.
—¿Qué hora será…?
Busqué mi teléfono y vi que ya era lo suficientemente tarde prácticamente mediodía.
Debió ser porque no logré dormir hasta tarde debido a que Luna se había pegado a mí toda la noche.
—¿Será que a Luna le cuesta levantarse por las mañanas?
Aunque se había dormido temprano, seguía descansando profundamente.
Probablemente estuviera agotada después de todo lo que había pasado.
—Es tan linda…
Su rostro relajado mientras dormía parecía el de una niña inocente, y resultaba entrañable.
Verla dormir con tanta tranquilidad hacía que mi pecho se llenara de calidez.
No sé cuánto tiempo más podré mantenerla escondida, pero, si es posible, me gustaría que tuviera una vida tranquila y segura por un buen rato.
Con ese pensamiento, estiré la mano hacia su mejilla casi sin darme cuenta.
—¿Mmm…?
—¡Ah!
El ligero roce de mi mano en su mejilla pareció despertarla, y sus ojos somnolientos comenzaron a buscar los míos.
—Perdón, ¿te desperté?
Me disculpé sinceramente, ya que había interrumpido su descanso.
Pero por alguna razón, los ojos de Luna se abrieron completamente de golpe.
—¡Seito-sama…!
—¿Eh?
De repente, Luna hundió su rostro contra mi pecho, haciendo que mi corazón empezara a latir a toda velocidad.
Sin embargo, ella no pareció darse cuenta de mi estado, y en cambio murmuró algo para sí misma.
—Qué alivio… no fue un sueño…
Al decirlo en inglés, entendí que no lo decía para mí, sino que era un pensamiento en voz alta.
“¿Habrá tenido una pesadilla?”
—Tranquila, no hay nada que temer.
Aunque su reacción me tomó por sorpresa, deduje que había pasado miedo, así que comencé a frotar suavemente su espalda para tranquilizarla.
Si eso lograba calmarla, estaría bien, mientras pensaba en eso.
—Seito-sama… gracias…
Pareció que mi gesto había funcionado, pues Luna relajó sus mejillas y cerró los ojos de nuevo.
Entonces, como si buscara consuelo, comenzó a restregar suavemente su rostro contra mi pecho.
Para alguien sin experiencia como yo, ese tipo de acción era demasiado estimulante, y mi corazón empezó a latir aún más rápido.
Sin embargo, más allá de esa sensación, ver cómo se refugiaba en mí buscando seguridad me provocaba una sensación de opresión en el pecho.
¿Cómo podía una chica tan dulce haber pasado por tanto sufrimiento? Era imposible no sentirse dolido por ello.
—Quédate así todo el tiempo que necesites para calmarte, ¿de acuerdo?
—Sí… aceptaré gustosamente su ofrecimiento…
Y así, Luna permaneció pegada a mi pecho por varios minutos más.
—Conocer a Seito-sama… realmente fue lo mejor que me pudo pasar…