
Capitulo 1 Herejía
Medianoche. Una hora en la que incluso las plantas duermen.
Mientras contemplaba el estrecho cielo nocturno, en un desolado almacén abandonado a las afueras donde ni siquiera crecía la maleza,
"Sum, Sum, Sum, vuela la abeja".
Tararee la letra de una canción que me vino a la mente. Aunque mi aguda voz sonaba extraña, , sin que nadie le prestara atención. El tarareo de mi canción fue rápidamente ahogado por los sonidos a mi alrededor
Si me preguntaran ¿Qué tipo de sonidos eran?, solo puedo decir que era un masticar.
Mmm algo así como, crujidos, arañazos y, chasquidos, Sonidos que, para algunos, valdrían lo suficiente para perder el apetito
"¿Por qué tarareas una canción folclórica bohemia?"
"Creo que es una canción japonesa, ¿no?"
"Summ, summ, summ... En realidad, es una canción folclórica que se cantaba en la región de Bohemia en Chequia, a la que el poeta Hoffmann le puso letra."
"Ah…Ya veo,"
Solo le di una respuesta vaga con un tono indiferente para salir del paso. Porque en verdad no me podría importar menos la canción.
Mi compañero, y autoproclamada mascota una araña saltarina del tamaño de un puño que se posaba sobre mi brazo izquierdo, me pregunto mientras me miraba con sus ojos obsidiana sin mostrar ningún interés particular.
"¿No crees que la escena es un poco inquietante para una canción tan alegre?"
"Pero…… Las abejas están trabajando duro."
Con sus característicos colores amarillo y negro de advertencia. Un total de 20 avispones del tamaño de humano, revoloteaban ajetreadamente a mi alrededor. Utilizando diligentemente sus mandíbulas y patas con increíble destreza, para hacer albóndigas sin parar.
El material, bueno eran los restos de un demonio obsceno, comúnmente conocidos como goblins
Esos demonios que habían llegado a nuestro mundo a través de un portal a otro mundo, eran enemigos de la humanidad y de las mujeres en especial.
Asquerosas bolsas de carne que solo pensaban con su mitad inferior, pero aun así eran unos expertos en crear estrategias para desgastar a su objetivo.
Y ahora. En menos de cinco minutos, ochenta de esas "bolsas de carne" se habían convertido en 20 albóndigas.
En comparación, yo, que incito a los insectos y
“Una bruja normal, sin duda estaría tan asqueada ante este espectáculo repugnante que lo evitaría ¿verdad?”
Es obvio que lo haría. A diferencia de mí, que estoy acostumbrada, una persona normal se desmayaría al ver esto.
Las brujas normales usan ropas extravagantes llenas de volantes y esas cosas, mientras brillan y pelean con varitas mágicas o espadas de forma elegante.
Como dirían los mundanos, son Chicas magicas.
En comparación con ellas, yo, que controlo a los insectos para crear este espectáculo de sangre, soy...
"No es algo normal la verdad".
"Mmm... Lo siento por ser tan incompetente".
Aunque no podía leer su expresión, pero el tono de su voz me dejaba claro que se sentía culpable.
Parece que todavía le preocupa que las otras mascotas de su generación le dijeran que no era apta para el puesto de mascota y la llamaran “Fracasada”.
Sin poder evitarlo, dejé escapar un suspiro involuntariamente y acaricié suavemente la cabeza del ciempiés gigante que me servía de asiento.
"No pasa nada".
En este punto ya he aprendido que la ropa brillante y las habilidades extravagantes no me servirían de nada en la batalla
En cambio. Mi atuendo consistía en una simple túnica gris con capucha holgada que me cubría hasta los ojos, y mi única arma no era la típica varita mágica que las chicas mágicas preferían, sino un tosco cuchillo kukri.
Después de todo, yo, como chica mágica no puedo volar, ni tengo alguna técnica especial super llamativa. y solo soy capaz de usar un único hechizo mágico, el cual definía mi condición de bruja.
"Con esto es suficiente".
Solo tenía que mirar hacia la esquina de la fábrica abandonada para encontrarme con la mirada del escarabajo tigre que protegía a la bruja novata inconsciente.
Justo ahora todos los insectos presentes habían sido convocados mediante un solo hechizo.
Desde las avispas encargadas de hacer albóndigas, hasta el ciempiés gigante en el que me sentaba, todos fueron invocados con mi magia.
Incluso si decidiera usar energía en disfraces y adornos llamativos como las demás esas cosas solo servirían para aumentar el ego, y la lujuria bestial de los demonios.
No importa cuán excelentes puedan ser las herramientas o si posees magia excepcional Incluso, las brujas como individuos también tienen sus límites.
Por lo eso, yo abandoné el combate en individual y elegí liderar enjambres para aplastar a los individuos y enfrentarme a sus grupos.
Si una chica mágica pierde, será humillada violada en el acto y convertida en incubadora...
"¿Ya casi termina?"
Mi mirada se posó en el único saco de carne que aún no se convertía en albóndiga.
Un ser corpulento que, Descaradamente, ostentaba una corona y una armadura que parecía barata.
Se trataba de un monstruo de un tamaño considerable uno de los compañeros del saco de carne que se autoproclamaba Rey,
Sobre él, una avispa de seda de un naranja vibrante se cernía presionando al saco de carne contra el suelo, mientras le introducía su largo ovopositor en su abdomen.
{AMD: El ovopositor, también llamado ovopositor u oviscapto, es un órgano usado por las hembras de muchos insectos para depositar huevos. preparar un lugar para este y ubicarlo en la forma apropiada. }
“……Supongo que sí”
“Parece que no está satisfecha.”
“Es natural, le recuerda a un íncubo.”
Menudo trabajo es ser un compañero de la justicia, pensé con cierta indiferencia.
Los íncubos necesitaban la energía de las mujeres jóvenes para reproducirse, usándolas como incubadoras.
Mientras maldecía a la diosa que ideó este sistema, reflexione un poco más.
Los íncubos necesitan energía para sobrevivir... lo que significa que la acumulan.
Los familiares que invoco con magia también necesitan energía. Su crecimiento, reproducción y evolución también dependen de la cantidad de energía que les proporcione, pero mi energía como bruja tiene un límite.
Entonces, ¿por qué no hacer que se coman a los íncubos y usarlos como incubadoras?
"Los íncubos mueren y los familiares crecen. Es matar dos pájaros de un tiro".
El método es similar, pero no tan repugnante como el de los íncubos.
Mientras están inconscientes por la anestesia, les ponemos huevos. Y luego al eclosionar los pequeños se encargarán de morderlos con sus mandíbulas desde adentro, hasta desmembrarlos y comerlos sin darles el tiempo para sentir miedo al ser devorados vivos.
¿No crees que es más ético que lo que hacen esas repugnantes bolsas de carne, que disfrutan escuchando los gritos de las niñas mientras las convierten en sus juguetes??
"Mmm..."
Pero, a pesar de haberlo hecho tantas veces y de saber que sería efectivo, todavía no terminaba de estar convencida.
Mi compañero torpemente se froto contra mi hombro izquierdo.
Las abejas carpinteras se alejaron volando rápidamente, seguidas por el zumbido grave de un enjambre de avispas comunes también emprendieron el vuelo.
Con la excepción de una sola bolsa de carne dejada solitaria en el suelo, todas las otras bolas de carne habían sido convertidas en albóndigas y llevadas lejos por los insectos.
Si no se trataban adecuadamente, el cadáver de un demonio como el incubo emitiría un gas afrodisiaco que volvería violentos a los hombres que lo respiraran. Ya había escuchado muchas historias de chicas mágicas que terminaron violadas después de quedar incapaces de moverse por sus heridas luego de una batalla.
"E-esto, ¿este lugar es...?"
Parece que el efecto de la anestesia finalmente había desaparecido.
La bolsa de carne, aún con la conciencia nublada, se levantó torpemente.
Probablemente incluso yo, que solo puedo blandir un kukri con mi propia fuerza bruta, podría cortarle la cabeza.
Que vulnerable era.
Pero no planeaba matarla.
"¡T-tú, bruja!"
Al verme, retrocedió varios pasos hacia atrás tambaleándose hasta caer al suelo.
Probablemente el efecto de la anestesia había afectado su equilibrio.
Aparté mi delgado trasero de la cabeza de la escolopendra gigante y me puse de pie para poder mirar a la bolsa de carne desde arriba.
Apoyé el kukri en mi hombro derecho, intentando que incluso mi cuerpo de tan solo 146 cm de altura lograra parecer un poco más imponente.
"¡¿Qué me has hecho….. qué me has hecho?!"
Sin embargo, incluso sin hacer nada, la voz de la bolsa de carne estaba llena de un miedo palpable que provenía de no saber qué había pasado.
Las brujas, con su lema de "el mal debe ser cortado de raíz", no deberían hacer algo así...
Creo que mi manera de pensar es similar a la de los íncubos.
En ese caso, solo tenía una cosa que decirle:
"Es algo que a las íncubos nos gusta"
"¿Cosa que les gusta...?"
Mi compañero en el hombro izquierdo se sostuvo la cabeza con una de sus patas y meneo su cuerpo con resignación.
No estoy mintiendo.
Frente a mí la bolsa de carne tenía una expresión desconcertada, incapaz de comprender, solo estaba ahí quieto mirándome con el ceño fruncido.
No..., tan solo se negaba a levantarse fingiendo que no podía moverse, mientras esconde las manos detrás de su espalda.
Se recupera rápido.
La bolsa de carne ya había recuperado su libertad de movimiento y la capacidad de pensar lo suficiente como para planear algo.
¿Así que así es como atrapan a las brujas por sorpresa y se las llevan?
Me quité la capucha sin quitarle los ojos de encima y le hice un gesto a la escolopendra gigante que al instante se enrosco a mi alrededor.
"No te resistas"
"... Jajaja, qué ingenua"
La bolsa de carne soltó una risa repugnante y sacó las manos que tenía escondidas detrás de la espalda.
Me esperaba un objeto propio de íncubos, como un narcótico o un afrodisíaco... pero no, lo que él tenía era una obscena figura con forma de mujer.
Mientras acariciaba el lomo del ciempiés gigante que se había puesto en posición de ataque, le hice un gesto con la mano a los ojos negros que me miraban desde arriba para que esperara.
"Es un portal"
"Ah"
Respondo con indiferencia a él despreocupado informe de mi compañero.
Qué fastidio. En serio es un poco decepcionante, ya que me había preparado para un contraataque.
"¡Liberación!"
El objeto que la bolsa de carne escondía se elevó en el aire, emitiendo un intenso destello ominoso que tiñó la fábrica abandonada de rojo.
Al momento siguiente, un rugido escalofriante resonó en el aire mientras un vórtice rojo aparecía de repente detrás de la bolsa de carne.
Con una ligereza que no contrastaba con su torpe caída anterior, la bolsa de carne se lanzó hacia el vórtice.
“¡Eres demasiado ingenua, bruja!”
Ya no tenía sentido atacarlo, al estar dentro de esa cosa la magia que no sea compatible será repelida. incluso los ataques mágicos serían desviados.
Ese vórtice rojo que distorsionaba el espacio frente a mí, era un portal que conducía al mundo de los íncubos y solo otras bolsas de carne con una energía similar a la de esos demonios podían atravesarlos.
Tras asegurarse de que estaba a salvo, la bolsa de carne se giró y esbozo una sonrisa repugnante.
"Te arrepentirás de no haberme rematado. ¡Cuando regrese, reuniré a mis compañeros y volveremos a este lugar!"
La bolsa de carne habló sin parar durante un buen tiempo.
Habría sido mejor si hubiera escapado antes.
De lo contrario, también podría cumplir tu deseo y hacer que el ciempiés gigante use sus mandíbulas para que tu cabeza y tu cuerpo se separen de un latigazo, ¿no?
“¡La próxima vez que nos encontremos bruja te violare hasta que esa expresión en tu cara se tiña de placer!”
“Haz tu mejor esfuerzo”
La bolsa de carne, que parecía haber interpretado mis palabras apoyo como una provocación, se adentró en el vórtice rojo con la cara roja como una remolacha.
No te lo decía a ti.
Le estaba hablando a los huevos que te implantaron en el vientre.
Pequeños huevos de la avispa de la seda que, cuando crezcan, te abrirán el vientre y le pondrán huevos a tus compañeros también, convirtiéndoles en una nueva incubadora.
"No hay íncubos que hayan tenido una segunda oportunidad".
Las despiadadas palabras de mi compañero no llegaran a los oídos de la bolsa de carne.
Y tal vez, nunca lo harán.
El portal se cerró en un instante, devolviendo el color y el silencio nocturno a la fábrica abandonada.
"Por ahora".
Me reí burlonamente de las últimas palabras de la bolsa de carne. Y enfunde mi cuchillo kukri en su vaina.
Con esa bolsa de carne ya iban 44 íncubos que me dejaban una frase similar pero al final, todos ellos se convierten en mero alimento para las larvas de las avispas de la seda y las avispas parasito.
Aunque es una lástima que no pueda atravesar el portal, así que no puedo ver el crecimiento de las crías después de su eclosión, pero sé que se están esforzando por aumentar el número de nidos.
Espero que continúen multiplicándose hasta que representen una amenaza para la supervivencia de los íncubos.
"Si las otras brujas también lo hicieran..."
"Las chicas mágicas normales no ven a los íncubos como nidos".
"... tienes razón".
"Pero tampoco los ven como su alimento".
Oye. No me niegues las cosas tan rápido.
Un familiar que se autoabastece de energía y se fortalece a sí mismo es una idea innovadora.
Creo que deberías sentirte más orgullosos de ello en lugar de rechazarlo por no ser algo propio de una mascota de chica mágica.
Pero no diré nada porque te pondrás de mal humor y será un problema.
"Vámonos".
"Espere. Ella todavía no ha recuperado la conciencia".
No hace falta decir que la chica tumbada inconsciente en el suelo, era una bruja novata o chica mágica como los mundanos les llamaban que, estuvo a nada de ser violada en grupo por las bolsas de carne antes de que yo llegara.
No es como si me haya olvidado de ella.
Simplemente no quería involucrarme demasiado en este tipo de asuntos.
“¿Deberíamos despertarla?”
En realidad. No me siento muy motivada para hacerlo.
Sin otra opción en mente, le ordene a la escolopendra gigante enrollada a mi alrededor que me acercara a novata que seguía inconsciente en el suelo
Era la primera vez que veía a una chica mágica, usando un vestido azul cargado con muchos volantes, mientras llevaba una espada casi del mismo tamaño de su cuerpo en vez, de la habitual varita mágica extravagante. Sin duda tenía una apariencia de lo más inusual.
A juzgar por como acabo así. Probablemente se trataba de una novata que aun no estaba acostumbrada a luchar en la oscuridad y como resultado las bolsas de carne lograron engañarla.
Aunque no estoy segura.
“Parece que aún conserva su pureza”
Las chicas mágicas tienen una gran resistencia física, por lo que pequeñas heridas y las lesiones leves no serían un problema.
Sin embargo, lo que más preocupa es la carga mental ese puede ser un asunto más serio.
Y para empeorar la situación, el compañero, la mascota que debería estar a cargo de la estabilidad mental de la novata no estaba por ningún lugar.
¿Acaso es consciente de que está enviando a una menor a una batalla?
"¿Y su compañero?"
"Lamentablemente, no se ha podido confirmar su presencia".
Mientras hablaba con la araña en mi hombro, acaricie la cabeza de la avispa que protegía a la chica como un caballero, tratando de aliviar mi frustración.
Su textura era dura, pero por alguna razón la sensación de su membrana me resultaba tranquilizadora.
{AMD por si acaso no lo saben los insectos como tal no tiene piel sino una membrana o exoesqueleto que protege y mantiene unidos sus órganos internos}
Luego me de calmarme me agache lentamente y sacudí suavemente los delgados hombros de la chica mágica novata.
"Despierta".
"Mmm, mmm..."
La Bella Durmiente no se despierta eh.
No sé si es una fortuna o una desgracia que solo haya quedado inconsciente después de recibir un golpe tan fuerte en la nuca.
En fin, pero, debo decir que tiene unas pestañas muy largas.
No me extrañaría que las bolsas de carne la encuentren atractiva, la novata tenia unos rasgos faciales delicados y su cabello y piel brillaban con un resplandor saludable, incluso yo que no soy un íncubo la encontraba encantadora
Cuando le di unas palmadas en la cara, la elasticidad de su piel era tan suave que casi parecía absorber mi mano.
"Ah, eh... ¿dónde estoy...?"
Sus ojos verdes, que finalmente se abren, se fijan en mí y luego se congelan al ver al ciervo volante que me mira desde atrás.
Cuando finalmente, sus ojos azules se abrieron y fijaron en mí, no paso ni un segundo para que se congelaran del miedo y todo su cuerpo se paralizara al ver a la escolopendra gigante detrás de mi
Antes de que pudiera gritar, tapé su boca con la mano y le hice señas para que guardara silencio tratando de calmarla.
"Tranquila. Mantén la calma ¿si? ".
Sé que es una petición difícil.
Después de todo ¿Quién podría guardar la clama al ver un insecto más grande que un humano justo frente a él?
Bueno esto podría considerarse ya una rutina para mí, ya estaba acostumbrada a nunca recibir ni una sola palabra de agradecimiento. Eh incluso en el peor de los casos terminaba siendo atacada por chicas mágicas a las que rescataba.
Aunque ya estoy acostumbrado, eso no significa que me sienta bien.
"El de atrás es mi familiar, no es un enemigo".
Pronuncie con mi extraña voz de lolita incongruente con mi apariencia. tratando de explicarle lo más claro y lentamente posible para que ella lograra entender la situación.
Siento que estoy tratando de clamar a un niño... no espera, ¿en qué se diferencia esto de calmar un niño?
En cualquier caso, necesitaba tranquilizarla,
Así que. Escarabajo deja de chasquear tus mandíbulas ¿quieres?,
"He derrotado al enemigo. Aquí estás a salvo, ¿de acuerdo?"
La bruja novata asintió con la cabeza desesperada con todas sus fuerzas.
¿Realmente lo entiende? ¿Puedo confiar en ella?
En serio odio las molestias.
Lentamente retire mi mano de su boca, pero... ¡¿Eh ahora ella me esta sujetando?!
“¡Ah! ¡Tú, tú eres!"
La novata no dejaba de apretar mi mano con fuerza, mientras que por alguna razón sus ojos brillaban intensamente como si fueran estrellas nuevas.
¡Qué fuerza! No puedo escapar. Si ella fuera un incubo, ya estaría muerta.
"¡¿Es usted la chica mágica Número 13, Silver Lotus-sama?!"
"S-sí, asi es... pero..."
Asentí de mala gana confirmando su pregunta y por alguna razón ante mi respuesta, sentí como el brillo en sus ojos se intensificaba
Ya era bastante vergonzoso solo escuchar mi nombre, pero ella encima le añadió un “sama” por favor detente, no le añadas “sama". Ni en mi segunda vida, ni en la primera, me han tratado con tanto respeto.
La chica de cabello plateado, que se reflejaba en sus grandes ojos verdes, es decir, yo, estaba desconcertada.
Es la primera vez que me encuentro con alguien y me ocurre algo así.
No podía imaginar qué diría a continuación.
"¡Soy su fan!"
"¿Eh?"
"¡Qué!"
