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The Revenge of the Soul Eater - Volumen 7 - Capítulo 3 - Parte 3

Después de escapar de Onigashima, Kuraia se dirigió directamente al oeste.

No podía salvar a Klimt por sí misma, y no puede involucrar a sus amigos y conocidos. En esta situación, la única persona a la que Kuraia podía aferrarse era Sora.

Cuando se dirigió al oeste antes, Klimt y Goz estaban con ella, y los tres caminaron por el “camino de la ley”, pero ahora Kuraia no podía darse el lujo de caminar tranquilamente.

Se escapó de la mansión luego de haber sido encerrada, lastimó a sus compatriotas que trataron de detenerla, y finalmente cruzó espadas con uno de los dos prodigios que custodiaban la puerta demoníaca. Todo eso solo puede describirse como un grave delito, y además de eso, también está cometiendo el mayor tabú de escapar de la isla.

Pensando que la perseguían, Kuraia salió de la carretera, se adentró en las montañas y siguió corriendo como una bestia. No se detuvo en pueblos o aldeas en el camino.

Lo que bebía era el rocío de las plantas, y lo que comía era hierbas silvestres y vegetales. Lo mejor que encontró fue una higuera en la montaña.

Incluso cuando entró al reino de Canaria desde el imperio Adastera no siguió los procedimientos regulares, y agregó una inmigración ilegal a sus crímenes.

Aun así, logró llegar a Ishka, pero su cara y cabello estaban cubiertos de barro y su ropa estaba hecha jirones. Debido a que continuó corriendo sin descansar, su conciencia estaba nublada y su cuerpo estaba moribundo.

Usando lo último de su fuerza para atravesar las calles bulliciosas debido a la boda del príncipe heredero, de alguna manera logró llegar a la mansión de Sora-----y allí fue donde cesó la memoria de Kuraia.

Cuando despertó, Kuraia estaba acostaba en una cama. Su ropa sucia fue cambiada y se limpió cuidadosamente el barro de su cabello y cuerpo. Entonces.

[Ha pasado mucho tiempo. Aunque no creo que haya pasado tanto tiempo]

Sora estaba al lado de Kuraia. Mientras miraba a Kuraia acostaba en la cama, habló en voz baja.

Kuraia dijo el nombre de la otra persona con voz temblorosa.

[……Sora…..dono]

Fue una voz muy ronca. Al escuchar esa voz que era como la de una anciana, Sora frunció el ceño sin querer. Silenciosamente, agarró una jarra de agua puesta sobre una mesa, vertió el agua en una taza de madera y se la presentó a Kuraia.

Al ver eso, Kuraia se levantó con una sed tardía, pero intensa en la garganta. Luego, tomó la taza de madera y la bebió el contenido en un instante.

Después de vaciar la taza de madera, Kuraia respiró hondo y se inclinó ante Sora.

[Muchas gracias, Sora-dono]

[De nada. Entonces, ¿qué pasó? No te apresures y habla despacio]

[¡S-Sí…..!]

Como se le indicó, Kuraia comenzó a hablar sobre lo que le sucedió.

Mientras hablaba, ella estaba pensando en que puede hacer para que Sora la ayude.

Solo Sora puede ayudar a Kuraia. Con eso en mente, se dirigió a Ishka sin dudar. Si se trata de Sora, entonces no tendría miedo de los abanderados de Seirin Hatsuki que protegen la puerta demoníaca, y tampoco se acobardaría de los monstruos y kijins detrás de la puerta demoníaca, por lo que lucharía directamente. Esta es seguramente la decisión correcta.

Sin embargo, eso es solo un hecho práctico. Si se piensa en el lado emocional-----es decir, si se piensa que Sora arriesgaría su vida luchando por Klimt o Kuraia, no había posibilidades de que él aceptara.

Es natural. No hace mucho Kuraia y los otros lucharon contra Sora. En ese momento, lastimaron a muchas compañeras de Sora.

No lo ha olvidado. Esto estuvo constantemente en la mente de Kuraia mientras se dirigía a Ishka.

La razón por la que no pensó en eso fue porque no tuvo tiempo de pensar en nada más para defenderse de los perseguidores que se acercaban.

Sin embargo, era consciente de que era una excusa.

Kuraia estaba aterrorizada. No hay razón para que Sora la ayude. Tampoco puede dar ganancias que puedan mover a Sora. No tenía sentido ir a Ishka. Tenía miedo de enfrentar ese hecho.

Sabía qué si lo enfrentaba, la tensión se rompería en ese momento y caería de rodillas. Y sabía que una vez que se arrodillara, nunca podría volver a levantarse.

Así que corrió sin pensar.

Por eso, no le salieron las palabras ni siquiera estando frente a Sora.

En el pasado, podría haberse ofrecido a sí misma a cambio. Pero ahora que ha cometido una serie de delitos, y tal cosa no era posible. Kuraia es una delincuente cuya muerte está asegurada, y por lo tanto, está causando problemas inconmensurables solo por estar en la casa de Sora.

No se podría evitar que la echarán de la casa en este momento. Más bien, era natural hacerlo.

Kuraia ponía en peligro no solo a Sora, sino también a quienes lo rodean.

-----Sabiendo eso, pero aun tratando de aferrarse a la otra persona, Kuraia sintió una sensación de desesperación similar al mareo.

Finalmente, Kuraia, que había terminado de hablar de todo, miró a Sora mientras contenía los sollozos. Tal vez debido al cansancio o las lágrimas, no sabía cómo se veía el rostro de Sora. Ni siquiera sabía que tipo de expresión tenía Sora hacia ella.

¿Se burlará conociendo la difícil situación de Kuraia y Klimt? ¿Está siendo indiferente porque no tiene nada que ver con él? ¿O tal vez está sorprendido por el egoísmo de saber que Kuraia pedirá su ayuda?

Kuraia apretó las manos con fuerza para soportar los fríos ojos de Sora en su imaginación y murmuró un poco en su corazón.

-----Solo una vez. Le pedirá ayuda a Sora solo una vez.

Si Sora se niega, Kuraia se irá tranquilamente de esta casa. Por otro lado, podría ser mejor ofrecerle su cabeza a Sora. Sería un gran logró matar a un delincuente que escapó de la isla. Sería un pago por las molestias hasta cierto punto.

Mientras pensaba en esas cosas, Kuraia habló con voz temblorosa.

[…..Sora-dono. Tragándome la vergüenza, tengo un favor que pedirte. ¿Por favor…..podría ir conmigo…..a salvar a Klimt…..?]

Una voz temblorosa mezclada con sollozos. Además de eso, era como si llorara como una niña. Ya ni siquiera podía mirar a la cara de Sora por lo patética que se veía y la vergüenza.

Bajó la cabeza y las lágrimas que se derraman hacen manchas sucias sobre la ropa limpia. Incluso en un momento como este está causando problemas. Fue entonces cuando Kuraia trató de cubrirse la cara con ambas manos.

[Está bien]

Esas palabras hicieron temblar los oídos de Kuraia.

No se estaba burlando, no estaba sorprendido, no estaba siendo amable y tampoco se estaba compadeciendo. Era una voz muy ligera. Era como si estuviera respondiendo al preguntarle para ir de compras juntos.

Kuraia levantó la mirada como siendo forzada, pero su rostro mostraba más confusión que alegría. Sus ojos carmesíes estaban llenos de sospecha de que las palabras que acababa de escuchar eran solo alucinaciones debido a sus sentimientos elevados.

[……Sora-dono. ¿Qué acaba de decir……?]

[¿Hm? Dije que está bien. Quieres que te preste mi fuerza para salvar a Klimt ¿no?]

[¡S-Sí, así es!]

[Muy bien, lo haré]

Diciendo eso, Sora extendió su mano a la cara de Kuraia. Un ligero impacto recorre la frente de ella, quien involuntariamente cerró los ojos.

El impacto no venía acompañado con dolor. No fue más que un ligero toque en la frente con la punta del dedo.

[Ah]

Normalmente, no habría sido nada especial, pero la exhausta Kuraia no pudo resistir ni siquiera un poder tan pequeño.

Kuraia, que solo había levantado la parte superior de su cuerpo en la cama, fue ligeramente empujada por Sora y volvió a acostarse en la cama. Con un sonido sordo, su cabeza quedó enterrada en la almohada.

Ante Kuraia, que estaba parpadeando muchas veces, Sora habló como si nada.

[Te traeré algo de comer, así que descansa hasta entonces]

Después de decir eso, Sora se dio la vuelta y salió de la habitación sin esperar la respuesta de Kuraia.

Kuraia trató de abrir la boca para decirle algo, al menos decir una palabra de agradecimiento. Sin embargo, antes de que pueda hablar, su visión se nubla. Las palabras de Sora de que la ayudará llenaron su corazón con un sentimiento real y la tensión se rompió.

La conciencia de Kuraia quedó inmediatamente envuelta en la oscuridad, como si una cortina negra la estuviera cubriendo.

Comments

-_-

Javier Cruz

Si, la verdad que si

Kemilter Rodriguez

Capitulazo la verdad.

Dylan Rodríguez


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