Fukushuu wo Koinegau - Volumen 2 - Capitulo 3 - Parte 2
Added 2020-01-26 05:31:11 +0000 UTC
Capítulo 3: Parte 2
Puerta del juicio
Con la excepción de mí, las almas de los muertos generalmente se dirigen primero a la “Puerta del juicio”. Al llegar justo encima de la puerta del juicio en el carruaje del shinigami, se podía ver formado una línea de muertos a los lejos. A diferencia de la puerta de piedra gigante, los humanos parecen insectos.
[Estoy seguro que el guardián la tiene difícil al tener que juzgar a toda esa cantidad]
Debido a que el shinigami no habla, estoy dialogando solo. Aunque no me importa.
La puerta se divide en tres rutas, cada una de las cuales tiene una puerta enorme al final del camino. Las puertas tienen inscripciones que dicen “Reino de dios” “Reencarnación” “Infierno”. El guardián de la puerta, que era aproximadamente cinco veces más grande que un humano, estaba sentado en una silla de piedra y juzgaba el destino de los muertos con una actitud mecánica. El alma de los muertos se juzga según el mérito y la personalidad de su vida anterior, y se determina su destino. El 90% reencarnan, el 10% van al infierno, pero es algo muy raro ir al reino de dios. Solo alguien que ha logrado hazañas como la de un héroe y no haya lastimado a otros en ese momento. Si se pregunta que por qué estoy familiarizado con el mundo de los muertos. Es porque la primera vez que morí y reencarné, obtuve un gran conocimiento que la gente común no podría obtener. En ese momento, la diosa se enamoró en mí y hubo muchos problemas, pero tengo que agradecer porque este conocimiento es útil ahora.
Por cierto, parece que un alma que ha pasado por la puerta del infierno al menos una vez no podrá ver la luz celestial para siempre después de eso. Debe ser por eso que la diosa se asustó cuando pedí un carruaje al infierno. Pero, esta venganza no puede comenzar si no es en el infierno. En primer lugar, no me importa lo que me pase después de cumplir con mi venganza. No me importa si caigo al infierno y no pueda ver la luz nunca más.
Es por eso que la producción comienza aquí. ¡Que la venganza comience! Al lamerme los labios, le robé las riendas al conductor. Justo ahora, estoy buscando a alguien en la larga fila.
[Oh, ahí estas]
Resaltaba a pesar de estar entre un gran número de personas. La santa estaba irradiando un aura sagrada como en su vida anterior. Cuando pasé con el carruaje a los ojos de Christiana, los muertos levantaron la vista. En el momento en que los ojos de Christiana y los míos se encontraron, su cara brilló. Y dando una sonrisa amistosa, agitó su delgada mano.
[Waa, Raúl. ¿Cómo has estado? Si estás aquí, ¿significa que también moriste?]
[Sí. Tuve que morir para volver a verte]
Agarré el brazo de Christiana y la levanté a la fuerza al carruaje.
[No tiene sentido tener que esperar en esa fila. Tu destino ya está decidido]
La senté a mi lado, y ella sonreía como si no supiera lo que está pasando.
[Entonces, Raúl. ¿A dónde me llevarás?]
[Al infierno~]
Al decirle eso apoyando mi mano en la mejilla, Christiana se llevó la mano a la boca y mostró una cara de sorprendida.
[Eh, ¿Al infierno? Fufu. Eso será imposible. Porque al infierno van las personas que hicieron cosas malas antes de morir, y los que no tuvieron la oportunidad de conectarse con una presencia sagrada como yo. Ciertamente, creo que las personas del infierno también necesiten la salvación de la santa, pero no será posible]
[Jajaja. Realmente solo tienes la cabeza llena de felicidad. No creo que haya un mejor lugar que el infierno para una mujer como tú]
Christiana inclinó la cabeza con una expresión de no entender mis palabras.
[Mi deber se ha cumplido en la tierra. Todo lo que me queda es recibir el amor del señor en su reino]
[Vamos, no digas eso. Preparé este carruaje para ti ¿sabes?]
[Pero, tengo que ir al reino de dios pronto]
Christiana, con las cejas bajadas, habló como si estuviera hablando como un niño indistinguible.
[Me alegra que me hayas invitado. Pero, no puedo dejar que el señor espere. Seguramente el señor está esperando el momento de darme la bienvenida. Como la santa, es algo que no puedo ignorar]
[No te preocupes, solo pido un poco de tu tiempo. Si puedes demostrar que tu fe y tu salvación no son delirios, entonces te liberaré]
[¿Eh…..? ¿Dudas de mi devoción…..?]
Los ojos de Christiana se humedecieron. Tiene una cara de querer protegerla. De hecho, hubo muchos hombres que fueron engañados por esta expresión. Seguramente jugó con todos ellos de esta forma.
[Eres muy cruel, Raúl…..]
Comenzó a llorar con las manos en la cara, pero es muy obvio que está fingiendo.
[Incluso si Raúl no me cree, el señor siempre miraba mis acciones. Por eso, si, todo está bien]
[¿Ah sí? Pero, si realmente existe esa salvación del señor que tanto dices, ¿Por qué las tragedias se repiten continuamente en la tierra?]
[Los que la pasan mal, es por lo que han hecho. Los que tienen desgracias, es algo que ganan en base a sus acciones, no es culpa del señor]
[Hmm. La desgracia es un castigo por acciones pasadas ¿eh?]
Recuerda bien esas palabras.
[En ese caso, apostemos]
[¿Apostar?]
[Debe haber algunos a los que complaciste para “salvarlos” ¿verdad? ¿Realmente fueron salvados y viven felices en el reino de dios? Si fueron al reino de dios, tú ganas. Dejaré mi venganza contra ti. Y te veré con una sonrisa cuando vayas al reino de dios]
[Jaja. ¿Te parece bien algo tan simple? También quiero que veas a las figuras felices de las personas que he salvado]
[Está decidido, vamos de inmediato]
[¡Sí! No puedo esperar para ver el reino de dios]
[¿Ha? ¿Qué estás diciendo? Te estás equivocando de lugar]
[¿Eh?]
[¡Nosotros haremos turismo por el infierno~!]
Cuando apresuré al caballo con las riendas, el carruaje aceleró rápidamente. La puerta del infierno se acercaba cada vez más. A medida que se acercó el carruaje, la pesada puerta se abrió con un traqueteo. Dentro de la puerta, estaba lleno de neblina púrpura y no se podía ver el interior.
[¡D-Detente, Raúl…..! ¿Por qué haces esto…..?]
[Antes de ir al cielo, primero hay que confirmar si hay conocidos tuyos en el infierno]
[No hay forma de que haya alguno. ¡Porque todos están en el reino de dios…..! Kyaaa]
El carruaje se balanceó. Christiana, que perdió el equilibrio, gritó y se aferró desesperadamente.
[Solo espera tranquilamente. Pronto llegaremos]
[¡N-No! ¡No quiero ir a un lugar tan horrible como el infierno! ¡No quiero!]
[Si ganas la apuesta, podrás ir al reino de dios. Así que no está mal ver el infierno al menos una vez ¿no crees?]
[¡No! ¡No quiero…..!]
[Sí, sí. Allá vamos~]
[¡Kyaaaaaaaaaaaa!]
Los gritos de Christiana eran vacíos, y el carruaje atravesó la puerta del infierno a gran velocidad.