Mark se levantó del sofá, miro hacia ambos lados, "donde está mi ropa", pensó, la busco alrededor y nada... "esos infelices" pensó algo molesto, seguramente su ropa seguía en casa de Joe.
Mark busco un teléfono en la sala y la cocina, pero no había nada, entonces decidido ir hacia la habitación de Noe y al abrir la puerta se encontró que era bastante sencilla, una cama, un closet, otra puerta y una mesita con el teléfono que necesitaba.
Antes de dirigirse al teléfono, Mark se vio a si mismo desnudo, y camino al closet, lo abrió y vio la ropa del dragón, Noe le había dicho que podía usar lo que necesitara, pero usar la ropa de alguien que apenas acaba de conocer seria incomodo, por lo que cerró la puerta y se dirigió al teléfono.
"esos malditos, lo hicieron con este propósito, creen que soy imbécil" farfullaba Mark mientras marcaba en el teléfono.
"Bueno?" contesto una voz conocida al otro lado.
"Susy, soy Mark, como están los…" un sin fin de gritos hizo alejar la oreja de Mark del auricular.
"PARA QUE LLAMAS, PARA DECIRME QUE YA DESPERTASTE CON TUS PUTAS!, PARA RESTREGARME EN LA CARA QUE DUERMES CON OTRAS, PINCHE CERDO, POCO HOMBRE, NI CREAS QUE VOY A TOLERAR MAS ESTO INFELIZ, MALDITO BASTARDO..." gritaba sin parar la esposa de Mark.
"MALDITA SEA, QUIERES CALMARTE CON UNA CHINGADA!, ME QUEDE EN CASA DE JOE, EL COCHE DE LEO SE DESCOMPUSO SI, NO TIENES QUE..." respondía Mark de igual forma.
"AHI SI, CREES QUE SOY TU PENDEJA!, NO ESTUPIDO, VE A VERLE LA CARA DE PENDEJA A TU MADRE, TU Y ESE PINCHE BURRO DE MIERDA, CREEN QUE SOY IDIOTA, PORQUE YO..." La voz de Susana fue cortada al colgar Mark de un golpe el teléfono.
"Maldita estúpida!" dijo mientras marcaba nuevamente.
"Si diga" contesto una voz masculina.
"MALDITA SEA JOE, PORQUE NO ME DEJARON LA ROPA, QUE DEMONIOS PASA CON USTEDES, PORQUE ME HACEN ESTO!" dijo Mark enfurecido.
"Hey hey, cálmate amigo, ayer estábamos ebrios, apenas te dejamos todos se quedaron a dormir en casa de Noe, si te hubieras levantado nos habrías encontrado a todos ahí" respondió el oso.
Mark solo resoplo en el teléfono.
"Mira porque no tomas algo de la ropa de Joe, él dice que no hay problema, de hecho, todos usamos sus pantalones, pues todos dejamos los nuestros en mi casa" dijo Joe.
"Pero..." dijo Mark.
"Mira dice Noe, que no te preocupes, que, con confianza, y que de paso te presta su baño" le dijo Joe, "amigo me dice que olías a pescado" eso ultimo lo dijo susurrando.
Mark colgó el teléfono avergonzado, entonces inclino su nariz y olio... definitivamente olía a...
Mark volvió a marcar por teléfono.
"Bueno" respondió una voz masculina, suave y profunda.
"Leo?" dijo Mark.
"Mark?, Mark escucha siento mucho lo de ayer, perdóname, estuvo mal, me excedí, lo lamento, es que deseaba eso con tantas ganas que..."
"Escucha Mark, no tienes por qué disculparte, paso lo que paso porque los dos quisimos, eso es todo, ahora hay cosas más importantes si" dijo Mark interrumpiendo a Leo.
"Es que esto es importante Mark, no quiero perder tu amistad, por lo que hice, eres muy importante para mí" respondió Leo.
"Tu también lo eres para mí, ayer me la pase muy bien, y.… y todo hasta el final fue perfecto" Mark trago saliva, "pero como dijimos, solo sería esa noche y ya, después diríamos que eso nunca paso, por eso no debería de haber ningún problema, ¿verdad?" pregunto Mark.
Mark pudo escuchar un suspiro al otro lado del auricular, seria de alivio, de decepción, no lo sabía.
"estas bien con eso, verdad Leo?", pregunto nuevamente Mark.
"Ha decir verdad, no Mark, no creo... no creo poder evitar hablar de eso contigo, hacer como que nunca paso, no creo que podamos simplemente ignorar lo que sentimos, te amo Mark y eso no puedo ocultarlo más" dijo Leo, su voz era triste, pero sincera.
Esta vez Mark suspiro, para después sentarse en la cama de Noe, "Si, siento lo mismo, pero no voy a arriesgarme Leo, no por ahora, no sé si me entiendas, pero, lo tuyo y lo mío talvez solo sea una aventura, un sentimiento pasajero, hasta un sueño que al verse cumplido desaparecerá de pronto, yo no puedo dejar a mi familia, por una fantasía Leo", dijo Mark mientras frotaba su mano en la pierna.
"entiendo" dijo Leo, "Bueno, hare lo que pueda, para fingir que eso nunca paso, si eso es lo que quieres, pero lo que siento por ti es serio, solo tenlo siempre presente" dijo Leo, para después cortar la llamada.
Mark se quedó un momento quieto, mirando el teléfono, se sentía, triste, frustrado, enojado.
Mark marco por teléfono una vez más.
"Bueno", contesto una voz quebrada, triste, dolida.
"Porque chingados me cuelgas!" dijo Mark enojado, "entonces eso es lo mejor que puedes hacer para demostrarme que te importo, hacer como que no paso nada, colgarme el teléfono y ya!" dijo Mark con voz molesta y gruñendo ligeramente.
"pero tu dijiste..." decía Leo antes de ser interrumpido.
"No dije que fingieras que no paso, no voy a dejar a mi familia, pero tampoco te voy a dejar a ti, no sé si me entiendas, y sé que esto que te digo está mal, pero yo no amo a esa mujer, pero es la madre de mis hijos, y por eso estoy con ella, pero si descubrimos que esto que tenemos es más que una fantasía, entonces y solo entonces, yo la dejare para estar contigo", dijo Mark, seguro de sus palabras, y con el corazón palpitándole a mil.
"No... no se si entiendo bien, pero... me estas pidiendo tener una aventura?, le vas hacer infiel a tu esposa... conmigo?, eso es lo que me propones, ser un amante, es eso?", respondió Leo.
El silencio se hizo una vez más en aquella llamada, y esta vez el que colgó fue Mark.
"Pero que chingados estoy haciendo" dijo llevándose las manos a la cara, poniéndolo en esos términos es exactamente lo que le estaba pidiendo a Leo, ser un amante, tener una infidelidad, "Se debió sentir humillado" pensó Mark.
De pronto el teléfono de Noe comenzó a sonar, Mark no contesto, entonces volvió a timbrar un par de veces más, hasta que Mark se decidido por fin a contestar.
"ACEPTO" grito Leo al teléfono.