Josh y Kaiser eran amigos de toda la vida, ambos habian estado jugando fubol por mucho tiempo, eran los juagores mas esbeltos de todo el equipo. sin embargo, despues de algunos años de no practicarlo y llevar uan vida sedentarios hicieron que ambos ex jugaores comenzaran a subir de peso... Despues de mucho tiempo, Kaiser y josh se volveriana reunir para trar de revivir los viejos tiempos, pero ambos se llevarian una gran sorpresa
-Hey! josh! hace...¿cuantos kilos no te veia?...mirate lo gordo que eres...
+callate! mirate, tu vieja playera del uniforme te queda tan apretada que estas apunto de romperla...si vamos a volver a jugar futball solo podrias ocupar el rol de la pelota por lo gordo que eres jaja
-Tu tampoco eres el jugadormas delgado...estas tetas son tan grandes que rebotarian al correr tras la pelota, ademas...ese short deja ver mucho de tu culo...no creo que quieras ir a jugar... con esta panza vas a hacer el ridiculo..¿porque nno mejor vamos a comer...hace tiempo que nos vemos y esta es una ocasión especial!
+Me parece una buena idea! vamos!
Josh y Kaiser se encontraron en su restaurante favorito para celebrar una ocasión especial. Pedían con entusiasmo uno tras otro, disfrutando de cada bocado con una alegría inigualable.
"Buuuurp! Ooofff.... ¿De verdad...vas a comer tan poco...? Solo te has servido unas 13 veces..entre pizza,pasteles y donas...... Buurp!" exclamó Kaiser, apoyándose en la mesa. "no has probado el pollo frito y los tacos..."
Josh rió, mientras su estómago daba señales de que estaba llegando a su límite pero no iba a sucumbir. "Kaiser. Me servi 15 platos colmados y no se cuantos litros de refresco... ¿cuentas cubetas de pollo frito llevas"
"Buuuurp....perdí la cuenta por comerme las docenas de piezas de pollo... cómo sea! vamos por el helado! " sugirió Kaiser, con una sonrisa que mostraba que aún tenía espacio para más.
Josh asintió, admirando la capacidad de su amigo para seguir comiendo. "¡Por supuesto, Kaiser! Aún podemos hacer espacio para unos litros de helado ¡no hay comida que se nos resista!"
Los dos amigos se dirigieron a su lugar de helados favorito, listos para disfrutar de unos últimos litros juntos. Su cena épica seguía siendo la comidilla de conversación en los próximos días, una hazaña culinaria que siempre recordarían con una sonrisa...