Islandia nos dio paisajes de casi todo tipo: cascadas impresionantes, playas negras, géiseres, glaciares azules, laderas con musgo, montañas y rocas únicas… con viento, con lluvia, con nieve, con granizo, con nubarrones, con sol… nos dio casi de todo, era un espectáculo miraras a donde miraras, pero echamos en falta alguna que otra aurora. En los 10 días que estuvimos solo vimos auroras un par de veces y muy tenues, a penas se distinguían, parecían nubecitas verdosas 😅 En la cámara sí que se veían bastante mejor, aunque solo pudimos hacer ese par de fotos ya que hacía mucho frío con mucho viento… aunque lo peor no fue estar ahí de pie mientras se hacían las fotos, fue que después me quedé en el coche unos 45 minutos helada hasta que nos fuimos 😅 No es una foto que me guste demasiado, pero al menos es una foto con aurora boreal y que me costó. Las demás son ya las últimas fotos de autorretratos del viaje. Viéndolas así, todas me evocan inmensidad, aunque el proceso de hacerlas, al igual que las de las auroras (bueno, como casi todas) fueron dificilillas 😅 Las que estoy sobre unas rocas en una orilla sí que fueron de las más sencillas, porque tan solo hacía frío, lo que costó más fue ir hasta la roca en medio del agua (aunque le pedí a Álvaro que comprobara como estaba antes de ir yo y está grabado😂😂😂) que estaba fría de narices y el fondo era todo fango en el que te hundías🤦♀️ Pasaba lo mismo con las otras dos fotos del atardecer con el reflejo y es que lo que veis no era agua, era barro con una fina capa de agua encima. Está claro que en Islandia hubo momentos de todo.