Seguimos con fotos de verano, aunque ya son de finales de agosto. Estas son la primera parte de una serie que hice en una excursión con Nerea. Fuimos a la zona de Alquézar y fue muy bonito, pero un poco agobiante, ya que pasamos mucho calor en el camino, tenía el pie mal, había más gente de la que pensábamos, el agua estaba heladísima (de esto que está tan fría que duele) y Nerea tenía marcas del bañador de todo el verano. De verdad, que las marcas del moreno son lo peor para hacer fotos de desnudo en naturaleza donde lo que se busca es eso, naturalidad. Sabía que me iba a volver loca para igualarle el tono de la piel, sobre todo, porque la condenada llevaba mix de marcas de no sé cuántos tipos de bañadores. Al final, creo que conseguí quitarlo bastante bien, pero me costó una barbaridad (seguro que haré una publicación de before-after para que podáis ver la diferencia).