Hay un buen cambio en esta serie con respecto a las demás de la misteriosa localización y es que se nota que las edité después de que me diera la pájara de los colores. Me he rallado muchísimo con estas fotos a la hora de editar (me parece que os hacéis a una idea), de hecho, cada foto que veis tiene tres o cuatro ediciones más: si la veis con color trambólico tiene también su versión más natural y viceversa, entre otras. En la publicación anterior del before-after podéis ver el tremendo cambio que tienen todas, principalmente por lo horrible que era la luz, porque, ¡sorpresa! era otra vez con mi foco cutre a batería. Es curioso, porque de las fotos que quería hacer en esa zona, quedaron mejor las que no tenía pensadas que las que sí. Pero vaya, con las condiciones que había, creo que ya es más que suficiente lo que ha salido. No puedo esperar a ser millonaria para poder tener escenarios alucinantes totalmente a mi disposición, los focos más pro del mercado, lxs modelxs más increíbles y toda la pesca.