Aquí está la primera parte de la serie del anterior Before-After que como os dije, fue un día de mi mini vuelta a Huesca. Fue todo improvisado (como suele ser siempre), porque para empezar no sabía ni a dónde ir. En principio, la idea era ir a las pozas de Belsué ya que hacía fresquito y no habría demasiada gente, pero como estaba de tormenta decidimos pasar.
A mi madre se le ocurrió seguir hasta Lúsera que es un pueblo abandonado al que fuimos una vez hace unos cuantos años. Así que hasta ahí fuimos. Dejamos atrás la tormenta y descubrimos que había una zona muy rehabilitada (pero muchísimo, como si alguien con mucho dinero estuviera haciéndose el pueblo para él). Aún así, fuimos investigando igualmente y encontramos que la otra parte del pueblo seguía abandonada y fue el entorno que aprovechamos.