Esta sesión fue de cuando volví a Huesca a pasar unos días hace ya más de un mes (ya, se me acumula todo) y tenía muchas ganas de enseñárosla porque me gustó un montón. No pensaba publicarla así, pero mientras editaba, iba viendo todas las fotos de prueba y no pude resistirme.
Era inevitable que me fuera con mi madre a fotear, es lo que más nos gusta. Aunque el modus operandi cambió un poco, porque ella antes solía posarme mucho, pero ahora es más ayudante. Lo que solemos hacer es que cuando veo una foto le pido que se ponga en el encuadre (o más o menos en la zona) a ver si me gusta como se ve, luego dejo la cámara en el trípode y me pongo yo en su lugar. En esta sesión tenía muchas fotos de esas pruebas y me encantan, sobre todo el contraste que da con la foto resultante. Ahora me ha entrado morriña, tengo ganas de volver a Huesca a crear con ella.