Hace un tiempo la abuela de Álex me regaló esos pendientes y ese colgante que hizo ella misma a mano. Los tenía guardados porque me daba miedo ponérmelos y romperlos, pero al reencontrarlos, pensamos que podrían quedar preciosos para una sesión. Me hizo mucha ilusión que Álex se ofreciera para las fotos, ya que llevaba sin hacerle una sesión más o menos desde que empezamos a salir. Me gustó muchísimo el resultado y sobre todo que le gustaran a él y es que una de las cosas que más me llena es que la gente se vea y sienta mejor consigo misma cuando le hago fotos.