Justo antes de irme de Huesca, pasé por el rastro de Zaragoza y como no sabía cuántas fotos podría hacer una vez estuviera por el sur, hice esta mini sesión exprés con mi nueva adquisición. Hacía tiempo que no iba a ningún mercadillo y al ver ese espejo me enamoré y bueno, era inevitable que lo comprara (me timaron un poco, pero no pasa nada), estaba deseando hacer fotos con él y aunque no estén mal, tengo ganas de volver para hacer una sesión en condiciones, creo que puede darme mucho juego. He tenido muchas dudas sobre cómo editarlas y sigo teniéndolas, pero me queda aún tanto por editar que creo que las voy a dejar así, porque yo sigo haciendo fotos y el trabajo no hace más que acumularse.