Ha pasado un mes ya desde que fui a la montaña por última vez y lo noto muchísimo. Estas fotos son de entonces y ojalá hubiera podido aprovechar más, pero era un día festivo y estaba llenísimo de gente. Fue todo bastante rápido e incómodo y eso que menos mal que tuve ayuda para poder hacerme las fotos... y bueno, aunque sean pocas, los resultados me gustan. Espero poder volver a ir antes de que acabe el otoño.