Hace unas semanas fui a la montaña y aunque estaba lleno de gente, hice varias fotos, entre ellas están estas. Ese árbol era perfecto y obviamente me tenía que meter, a pesar de que estuviera podrido, húmedo y lleno de bichos. Menos mal que el resultado me gusta, porque fue un rato bastante angustioso, sentía que tenía bichos por todas partes y cada vez que me tocaba con algo gritaba. Aquí os dejo una mezcla de fotos finales con originales en las que salgo sufriendo.