Como ya sabéis de sobra, lo que más me gusta fotografiar es el desnudo femenino en la naturaleza. Bueno, que a mí me encante o vosotros lo entendáis, no quiere decir que todo el mundo lo entienda y yo como fotógrafa y modelo mujer, he pasado por casi todas las ''pegas'' que pueda tener. Hoy en día debería haber mentes abiertas y se debería comprender que un cuerpo es un cuerpo y que no importa como sea o cuanto enseñes, pero no es así, sobre todo si eres mujer. Si eres mujer, la sociedad te va criticar por enseñar tu cuerpo porque eso es algo inapropiado, pero al mismo tiempo van a hipersexualizarte constantemente; si eres mujer, generalmente se te tomará más en serio como modelo que como fotógrafa porque claro, somos musas, somos arte, no somos creadoras; si eres mujer tienes que seguir un canon establecido con tu cuerpo, porque si no cumples con ello no creen que puedas ser modelo; si eres mujer, tienes que tener mucho, muchísimo cuidado con los fotógrafos con los que trabajas, los follógrafos están a la orden del día y por todas partes; si eres mujer y te haces determinadas fotos o te ''dejas'' hacer determinadas fotos es que o no te valoras o que quieres calentar a todo el personal. Por todo esto, hay muchas mujeres que aunque quisieran hacerse fotos, no lo hacen por miedo o por complejos surrealistas que se les ha inculcado o por mi favorita: EL NOVIO. Las mujeres no sólo tienen que lidiar con toda la sociedad, sino también con un entorno que por lo general va también en su contra, no os imagináis la de veces que he borrado fotos de mi cuenta por cosas así o que me han dicho ''Es que mi novio se va a enfadar'' ''Es que a mi novio no le parece bien'' ''Es que mi novio me quiere tanto que sólo quiere verme desnuda él''. También sucede con la familia y al final, dejan de hacer esas cosas por evitar problemas. Hay muchas cosas de estas que también les pasa a los hombres, pero no en tal medida, bueno ya os expliqué mi punto de vista sobre el desnudo masculino y son más bien otras cuestiones. Al final, es hacerle frente, aunque sea duro mentalmente y tengas que ir con mucho cuidado. La verdad, no pienso dejar de hacerlo.