He estado editando alguna foto de cuando estuve en la playa y bueno, pensé que os gustaría ver el detrás de las cámaras. Hacerse fotos a uno mismo es difícil, hacer fotos desnuda en la naturaleza es difícil, hacer fotos en el mar es difícil y aquí está todo en uno, así que no todo puede ser bonito y artístico, siempre hay percances y dificultades. Porque la arena es muy bonita cuando va al viento y le da la luz del sol al atardecer, pero se te mete en lugares a los que nunca tendría que haber llegado; porque el oleaje da una fuerza y una majestuosidad increíbles, a no ser que te arrastre cual pececillo indefenso; porque esa roca en medio de las olas es una maravilla, a no ser que te vengan todas de golpe y casi mueras en el intento; porque el romper de las olas sobre las piedras siempre queda espectacular, aunque es probable caerte y destrozarte el culo, la espalda, los brazos...; porque la orilla tras la tormenta es idílica, aunque estés al lado del paseo marítimo y la gente te mire raro y la arena vuelva a meterse en lugares que no debería. En fin, que los resultados son lo que cuenta y los percances hay que tomárselos con humor, así que reíros un rato.