Esta fue la primera sesión en la que conseguí que Nerea no saliera en todas las fotos riéndose como una loca. Las primeras sesiones fueron complicadas porque le daba la risa floja todo el tiempo y además no había posado nunca; en verdad, todavía le está cogiendo el tranquillo a eso de posar, pero cada vez lo hace mejor y vamos más compenetradas. La vais a ir viendo mucho por aquí, así que veréis cómo va evolucionando.