Aunque no sea ni de desnudo ni en naturaleza, esta es una de mis sesiones favoritas. Lo que más disfruto es fotografiar el cuerpo al natural, pero si hay luz bonita y modelos así de puras todo sale bien. Fue una sesión improvisada en un interior al que no estoy acostumbrada, pero si sabes mirar la luz y emplear algunas cosas (en este caso el humo, que es uno de mis recursos preferidos aunque no lo use a penas) el resultado será bueno. Aunque claro, el ojo no lo es todo, el modelo es importantísimo y no me refiero al aspecto, por mi experiencia diré que los mejores modelos son los naturales, los que no se centran en cómo salen y los que están abiertos a experimentar (poses diferentes, ponerse en sitios raros, llenarse de pintura, etc). Y Marta puedo decir que tiene todo eso y mucho más; la iréis viendo mucho por aquí en las sesiones con ropa que también iré publicando.