Saludos, mecenas!!!
El set que hoy os traigo, es el regreso de mi señora esposa (me encanta mencionarla de esa manera, modo rancio, hehehe) a la fotografía después de un gran parón.
La verdad es que hay que tener muy en cuenta que la salud mental no es una broma, y hay que tomársela muy en serio, sobre todo cuando la persona que tiene problemas es cercana a ti.
Anita está pasando por un largo proceso de ansiedad y depresión que afectaba a su autoestima, y provocó que durante más de un año no se sintiese con ganas de hacer fotos.
Por fin, y aprovechando las vacaciones que pasamos en Tenerife, en un hotel con todos los lujos, se animó a una sesión. Lamentablemente ese día hacía mucho fresco y aire fuerte como para irnos a la playa (creedme, que podría haberse ahogado al intentar acercarse a la orilla).
Pero el hotel estaba muy aprovechable. La luz que entraba por el ventanal era muy caprichosa y no era para nada despreciable.
Para esta primera parte, usamos precisamente el ventanal y una silla, jugando con los contraluces tan duros de las horas del mediodía.
Espero que os guste, y no dudéis en comentar.