el luchador dice que por un tiempo ganamos en el estudio de ocultar la derrota, mis parpadeadas gotas de agua, los espasmos, los puños, la rabia, el bruxismo, la disforia de género, la falta de pertenencia, el rencor, la desidia, la pausa de piedra en garganta
por un tiempo pensamos que habíamos ganado la batalla, éramos coraza férrea de zarzas oscuras sellando un pacto
nos pensábamos ganadores hasta que lloramos delante de alguien, y de otro, y otro
hasta que nos chocamos contra el temblor que nos produce aprender
el decir "te quiero" y "no puedo más"