2.03.2018 Viernes
Ya llevo dos días en Gran Canaria, la vuelta fue complicada, el avión tuvo que hacer el aterrizaje dos veces ya que el viento no se lo permitió al primer intento, por momentos me agobié pero fue curioso. Desde que bajé me vino esta extraña sensación de 'vuelta al pasado'. Mis expectativas respecto a planes no se han desmoronado pero este presente tiene algo preestablecido y eso no me convence a ratos, otros me dejo llevar, quizá sea eso, obviar lo que te rodea y ya está... No hay nada de malo, más que la monotonía de paisajes y la lentitud con la que sientes las cosas, el clima, todo es tan diferente, también se relaciona con mi última experiencia aquí (navidades) así que es condicionarme. Por otra parte, he estado con mi abuela y mi madre, escenas surrealistas vistas patafísicamente, ahora más que nunca veo mi cultura, lo que inconscientemente se ha reflejado de ella en mí, y no es que quiera quitármela pero si quitar algunas cosas. Mi abuela habla de una forma terca, suele tener mal humor y quiere tenerlo todo en orden, en eso nos parecemos bastante, mi madre discute con ella y se suele cansar de que esté en casa muchos días, yo discuto con mi madre porque no quiero estar bajo el mismo techo sin escapar del ojo de su control, si bien es cierto que está intentándolo y se le ve más 'relajada', el contraste de la independización a esto, es intenso, al igual que lo está siendo estar sin él y Nihilo, volver a bailar sola sin poder parar porque la música me flipa y mirarme al espejo y pasear por mi cuarto mientras hago cosas, eso es totalmente antiguo y ha renacido por sí solo. Masturbarte por las noches en soledad. Soledad... ¿Es un poco eso lo que me invade? Es solo un inciso repentino pero quién sabe, en Barcelona tampoco me sentía 'acompañada' pero no importaba, tenía gente con la que hacer cosas y compartir y eso era suficiente, ¿cómo se desarrollará todo ahora?
Retomando, esa dualidad entre mi abuela/madre (madre-hija) y mi madre/yo (madre-hija) me hace ver cómo nos cuesta conectar a las unas con las otras, quizá porque somos todas hijas, como leí en un libro. Mi abuela dice que estudie, que tener dinero, que ahorrar, que cuidado con lo que se hace, y que aunque estés cuatro horas recogiendo y descanses: luego hay que dar más. Contradictorio es que mi madre reproche unas conductas que ella repite, yo también he hecho eso.. y no quiero que sea así, quiero ser consciente y no ser algo que no aprecio, no a ellas como tal sino esos miedos infundados por una persona que ni conocí, la madre de mi abuela, por una historia muy antigua de la que yo nada sé, más que (sobre)vivieron en cuevas. Entonces, estando tan preocupadas por la protección y sobrevivir cuando ya no es necesario esclavizar tanto el alma, han desarrollado trastornos obsesivo-compulsivos, que percibo tan solo en los tonos de voz reaccionarios. Me gustaría mejorar esta situación y que mi madre no se pasara las madrugadas despierta hasta que vuelvo a casa, cosa que no haría yo en el caso contrario, no soy de ella, no necesito esa 'protección' que no me ayuda más que a tener inseguridad y sentirme muy culpable de hacer cosas. Siempre que salgo siento el peso de mi madre, y aquí es más notable.
En fin, ayer observando esta cómica película en la que me encuentro me dio por sonreír mucho y hasta reírme. Era un cinismo precioso, no quiero ponerme supersticiosa con este sentimiento de que 'todo sea por una causa' pero quizás el estar aquí es una parte de un proceso que pasará por quitarme las lacras del pasado de encima, puede que ahora sea más una espectadora de mi vida que una actriz en sí. O una mezcla.
Ayer fui al dentista, a casa de Gonzalo a fumar...., y después estuve con el grupito.
Esto es tan paralelo a Barcelona, que es otra vida, otro ritmo.