"...el viento acaricia la arboleda que roza,
desprende las hojas en las que se despide.
Creer es renacer en cada brizna que va muriendo".
Hugo Mújica.
Qué realidad este llanto,
su lluvia inquieta;
aparece con su jauría, busca tu pecho tierno.
Cómo duele su arpón, cómo me hostiga el párpado
una lágrima, fibra de dura pena.
Cae en mi rostro su turbia juventud,
quizá rencor,
rocío muy veraz o despedida.
Si sientes una fragancia que perdura
súmelo en ti, adéntralo en tu pecho;
un amor nunca termina; se recobra.
Un amor o un dolor,
agradece que pervivas.
Con el frescor de la llovizna hilada
se disuelve el miedo, el sol te calienta.
Ya nada importa lo que borre la memoria;
querrás recorrer el camino soñado
pero quizás ya sea tarde.