En medio de un oscuro y sucio cuarto, que parece ser utilizado para torturar y ejecutar personas, podemos darnos cuenta de esto por la cantidad de herramientas como látigos, cuchillos de diversos tipos y demás artefactos aterradores y la cantidad de manchas de sangre en el lugar, vemos a dos personas luchando, uno es un ser corpulento de piel marrón, y aspecto humanoide, calvo, vestido con una camisa blanca, y una chaqueta y pantalón de cuero negros, su chaqueta tenía varios remaches dorados en ella y usaba botas café, su rostro era áspero y de su boca sobresalían dos colmillos hacia arriba, sus orejas eran puntiagudas, estaba armado con una enorme hacha de doble hoja manchada con sangre, su oponente era una linda chica de unos 16 años de piel blanca, cabello verde claro lacio y largo hasta la mitad de las espalda con un flequillo, y sus ojos eran azules, estaba vestida con una blusa blanca con encajes, y una falda negra sujetada con tirantes en sus hombros, además de unos zapatos deportivos color blanco con negro, en su cuello tenía una gargantilla negra adornada con un corazón rosa, y sus manos estaban cubiertas por guantes de tela negros, estaba armada con una escopeta semi-recortada de dos cañones. Ambos estaban luchando violentamente, mientras el extraño ser intentaba asestar un golpe de su hacha, la chica lo bloqueaba usando su escopeta como escudo para luego dar un par de disparos que eran esquivados por el enemigo, la chica recargaba su arma usando una sola mano e inmediatamente disparaba, el combate era sumamente violento, cada uno apenas si podía evadir los ataques del otro, sin embargo, el horrible ser era más fuerte que la chica, y en un descuido de esta, el monstruo la golpeo en el estomago haciendo que retrocediera por el dolor, lo cual fue aprovechado por su enemigo para hacerle una zancadilla provocando que la joven cayera de espaldas sobre lo que parecía una mesa de ejecuciones hecha de piedra colocada a unos 50 centímetros del piso, la chica intentó recuperarse pero era tarde, en cuanto abrió los ojos lo único que vio fue una afilada hacha caer pesadamente sobre su cuello decapitándola en el acto y salpicando el lugar con su sangre, su cabeza salió rodando. Por su parte el monstruo dejó su hacha en esa posición y procedió a caminar dando la espalda al cadáver que aun se movía involuntariamente por unos instantes, hasta que finalmente dejó de hacerlo.
El ser sacó un teléfono celular de su chaqueta y precedió a hacer una llamada.
-Lady Murata, le tengo buenas noticias, está muerta, como ordenó… ¿Eh? Sí, estoy seguro, solo digamos que no tendrá que preocuparse porque peinado elegir nunca más, je, je, je, entendido, esperaré sus ordenes – decía la criatura mientras terminaba la llamada y se acercaba al cadáver.
-Vaya, tienes un cuerpo muy hermoso – decía mientras levantaba su falda – sería una pena desperdiciarlo mientras sigue tibio – decía nuevamente mientras tocaba sus piernas y se relamía.
El pervertido ser se disponía a tocar el seno derecho de la difunta con su mano izquierda, cuando para su sorpresa esta tomo su brazo con mucha fuerza y se levantó como si fuera un vampiro saliendo de su tumba.
-¿Qué diablos está pasando? – se preguntaba el extraño ser sorprendido mientras el cuerpo decapitado de la chica levantaba su escopeta y apuntaba al monstruo y le disparaba a quema ropa haciendo volar su entrepierna, por la fuerza del impacto, el monstruo se estrello de espaldas contra una pared, retorciéndose de dolor mientras veía como el cuerpo ensangrentado y sin cabeza de su oponente caminaba hasta donde estaba su cabeza, se agachó y la alzo del cabello, se acercó de nuevo a donde estaba el enemigo, mostrando su cabeza con un hilo de sangre saliendo por su boca, de repente abrió los ojos y le dijo.
-La próxima vez que vayas a decapitar a alguien, asegúrate que este no sea un dullahan – dijo la chica sujetando su propia cabeza.