Estimados Patreons,
Hace un poco más de 4 años que decidí embarcarme en esta aventura del micromecenazgo. Algunos me habéis estado apoyando desde entonces, otros de forma intermitente, y algunos acabáis de empezar. A todos vosotros, muchísimas gracias por el apoyo tremendo que me habéis brindado. Aunque nunca os lo haya dicho explícitamente, quiero confesaros que fue en gran parte gracias a vuestro apoyo que pude realizar vídeos como "¿Qué hay después del sueño interestelar?", "¿Qué pasaría si fuéramos libres?" y "¿Qué pasaría si tuviéramos más sentidos?" mis vídeos favoritos del canal.
En esa época en la que me abrí esta cuenta, era un completo inexperto en muchos ámbitos de la vida. Este no era una excepción, como tampoco lo era YouTube. Me movía por pasión y motivación, y todo me iba de perlas. Hoy, sigo siendo ese completo inexperto, pero un poco menos. He aprendido muchas cosas del mundo, internet, y sobre todo, sobre mi. Lo que se mantiene es esa forma de actuar. Que si no amo algo con locura y ese algo no me ama a mi de la misma forma, no lo hago.
Una de las cosas que he averiguado es que, a diferencia de mis otros compañeros divulgadores, soy extremadamente pasional. Esto es bueno y malo a la vez. Bueno porque mis vídeos están cargados de sentimentalismo, humanidad y trascendencia, unos valores que creo que son la imprenta única de mi forma de divulgar. Malo porque sigo siendo así cuando cierro YouTube, y vivo con mucha intensidad cualquier evento de mi vida. En resumen: me cuesta mucho ser racional en aquellas situaciones donde a veces haría falta serlo, pierdo la perspectiva y mis emociones inundan mi mente y mis decisiones. Como os decía, esto suele ser una virtud más que un defecto.
Hasta que llegó agosto de 2020 (y otros momentos de mi vida, claro está, os vengo a contaros la única situación que os incumbe). Más allá de la situación de la pandemia, que gracias a mi fuerte salud mental pude gestionar bastante bien, empecé a tener trastornos en el sueño. Falta de apetito, he adelgazado 10 kg, quizá lo hayáis notado en los vídeos. Y, en general, un desánimo contante hacia la vida. Obviamente rápidamente asistí a un profesional, y con el psicólogo rápidamente encontramos la causa de mis problemas: Depresión, por frustración creativa, y un poco de ansiedad (menos grave), por inestabilidad económica.
Le conté al psicólogo mi situación vital, y de forma sorprendentemente eficiente los dos llegamos a la misma conclusión: el problema era que mis principales pilares en la vida (realización profesional y sustento) habían pasado a depender de un algoritmo aleatorio en constante cambio, completamente impredecible. Algunos meses podía ahorrar, otros tenía que tirar de ahorros. Cada vez las fluctuaciones eran más grandes, y con tendencia a la baja. Lo mismo, y lo que más me afectó, pasó con las visitas de los vídeos. El problema añadido con los vídeos es que no entendía qué funcionaba y qué no, no solamente las visitas bajas, por lo que se creó un feedback negativo terrible, y caí en una espiral de asfixia profesional terrible.
¿Qué pasó exactamente en agosto? Pues que las visitas medias del canal cayeron, en picado, de forma repentina, pasando de unas 2-3 millones al mes de media, a menos de 1 millón. YouTube nos da un ránking donde compara cómo han funcionado los últimos 10 vídeos del canal, y desde agosto, la gran mayoría de los vídeos del canal han estado en la posición de 10. Algo que no sólo me ha afectado a mi, más divulgadores como Rocío Vidal, Carlos Santana o Aldo Bartra se han visto afectados. Parece que es un cambio bastante profundo y generalizado en al forma que tiene de funcionar YouTube, basándose aún más en las recomendaciones aleatorias y no en base a buenas estadísticas para evitar que se haga ingeniería inversa con el algoritmo. Mis amigos divulgadores lo están gestionando a su manera. Yo, a la mía, y de forma muy intensa, como os he comentado antes. Sintiendo que YouTube ya no me ama, y viendo imposible sentirme realizado con este nivel de visitas.
Terminé mis sesiones con el psicólogo, pues él mismo me dijo que ya no había más que trabajar en mi mente. El problema estaba claro. Faltaba hallar la solución o dar un giro radical. Es decir, ejercer mi profesión de geólogo, y abandonar esta senda. Y en esta coyuntura me hallo ahora.
He hecho un diagrama de flujo de mi situación vital. Es super honesto, creedme que cuando digo que hay soluciones que no me han funcionado es porque no me han funcionado. Tomarme un descanso no funcionaría, pues soy una persona con la necesidad de aprovechar cada uno de los instantes que le ha brindado la vida. Este diagrama sólo lo he compartido con mis seres queridos más cercanos; pero, como so comentaba al principio de este post, sois parte de esta faceta tan importante de mi vida, por lo que, antes de tomar cualquiera decisión, quiero escuchar vuestros consejos y sugerencias. Honestamente, considero que mi lugar en el mundo está en la comunicación de la ciencia, las historias, el arte de la fascinación por el universo. Por ello, me he dado hasta el 31 de diciembre para escuchar a aquellas personas que quieren ayudarme, a ver si pueden echarme una mano y rellenar ese circulito verde con interrogantes (ver fotografía djunta).
Muchas gracias por estos años. Y quizá, por los que se vienen. No lo sé. Sólo sé que pase lo que pasé, serán buenas noticias, pues yo volveré a tener ganas de vivir.
Un cálido abrazo, os leo. Adjunto el diagrama
Martí
A. Matías Quezada
2020-12-15 00:33:07 +0000 UTCJesus256
2020-12-14 14:33:24 +0000 UTC