Akuma Koujo The Devil Princess Volumen 3/Prologo
Added 2025-04-15 20:55:32 +0000 UTC
Prólogo
La tierra, el cielo e incluso la psique de sus habitantes…Todo no era más que una tierra sumida en la desolación.
Estos paramos, completamente marchitos, no eran tierras aptas para que los Humanos vivieran en ellas. Por eso, desde tiempos antiguos, siglo tras siglo, los reyes de cada nación lo designaron como lugar idóneo para sus destierros y bajo el pretexto de Colonizar, enviaron en masa a miles de personas a pudrirse allí.
Desde criminales capturados y expulsados por sus crímenes como aquellos quienes fueron capturados, arrestados y condenados bajo falsas acusaciones. Pero de todos los enviados a esta tierra inhóspita, aún más numerosos fueron los de hijos nacidos de uniones entre humanos y otras razas.
Los vástagos de razas semi-humanas afines a las humanas, como los elfos y los enanos, fueron relativamente aceptadas por los ciudadanos y sus monarcas, pero aquellos nacidos con rasgos claramente contrarios a la apariencia humana se convirtieron en objeto de aversión, y debido a la ignorancia de los humanos, fueron repudiados y sometidos al ostracismo.
Aunque ciertamente tenían sangre Inhumana en sus venas, al menos uno de sus progenitores era un humano, así que en esencia seguían poseyendo un corazón y mentalidad humana. Pero, aquellos que nacieran y conservasen la piel escamosa, cuernos o cualquier atisbo que los emparentara con un reptil. No serian visto como personas, sino como meras bestias.
Por eso, los humanos los aborrecieron, y cegados por ese desprecio, los desterraron a esas fronterizas tierras baldías como Plagas inmundas, incapaces de reconocerlos como personas.
Co el único fin de sobrevivir en estos yermos. Atacaron, mataron, robaron y violaron a sus Compañeros sometidos a su misma precaria situación. Con el tiempo la sangre de estas supuestas Bestias se fue mezclando dando origen a nuevas razas….
Pieles grisáceas y ojos blanquecinos…… Aquellos quienes fueron repudiados por conservar varios rasgos inhumanos, consumidos por un feroz resentimiento hacia las razas humanas, llegaron a autodenominarse enemigos del bien. La Demoniaca Raza Malvada[1]
Las tribus de demonios, que heredaron la dichosa sangre inhumana, se volvieron físicamente y mágicamente mas fuertes que los humanos. Y con tal de sobrevivir en esa tierra marchita, olvidaron cualquier rastro de compasión que pudieran albergar por los demás. Esa misma sangre derramada en sus constantes conflictos, acabo contaminando la tierra, y el miasma resultante ascendió al cielo, bloqueando con ello incluso la gracia benefactora del sol, acentuando aún más la desolación.
Solo había una cosa en común entre todos los seres que habitaban esta inhóspita tierra. La Fuerza.
Los fuertes sometieron a los débiles. Los fuertes se enfrentaros entre si hasta subyugarse, con el tiempo, expandieron su poder y aumentaron sus números, hasta que eventualmente, en algún momento incierto fundaron una Nación.
Desde lo alto de un viejo castillo, el soberano de este supuesto país, contemplo su nación en ruinas y dejo escapar un leve suspiro.
「Este país ya ha alcanzado su límite….. 」
En lugar de protegerlos, los fuertes oprimían a los débiles a placer, y estos mismos débiles resignados, aceptaban su situación como algo natural.
Los fuertes no velaban por el bienestar de toda la raza en un conjunto, en su ciega creencia arrogante, si los débiles desaparecían el país se fortalecería.
De no detenerse, a este paso, en poco menos de cien años, la raza demoniaca se debilitaría y perecería.
El hombre giro sobre sus talones, apartando la mirada de la desoladora imagen de la ciudad en ruinas, y camino solo por el pasillo del castillo real.
A pesar de estar en la cima del poder de la nación demoniaca. Su espalda únicamente reflejaba su desilusión.
…… Necesito poder, uno que nadie pueda igualar.
En este punto cambiar la mentalidad de los demonios era una fantasía imposible. Tratar de enseñarles o transmitir la alegría y satisfacción de crear algo con sus propias manos a quienes desde su nacimiento solo han conocido el acto de saquear, era una tarea tan difícil como enseñar ética a un animal.
Los demonios solo razonan mediante la fuerza.
Por ende, el único medio apto para someterlos a escuchar seria por la fuerza.
Para ello necesitaba Poder, uno tan basto y abrumador, capaz de dominar a los fuertes como a los débiles por igual.
El hombre se dirigió al sótano del castillo. Allí había un altar dedicado a un dios, construido por antiguos desterrados, y sobre él, un enorme círculo de invocación recién creado.
Solo sus dimensiones, ya superaban considerablemente el tamaño del círculo mágico utilizado durante el incidente de invocación demoniaca del Santo Reino. Por lo tanto, el consumo de magia del mismo era inmensamente mas grande, tanto así que mas de cien magos Demonios habían estado canalizando todo su poder mágico día y noche durante casi toda una década.
Sigue sin ser suficiente.
Para invocar a la existencia que el hombre tanto necesitaba, se requería imbuir con magia el círculo de invocación durante varios años más.
Citando las antiguas leyendas de las diversas tribus de la raza demoniaca.
En raras ocasiones. De entre los Grandes y sumamente poderosos Archidémonos que han vivido durante un largo tiempo, surge un demonio de un poder colosal.
Un demonio por encima de sus pares, un Rey de Reyes, un gobernante absoluto. Un autentico dios del inframundo…….
Una existencia sobrenatural que los mortales jamás podrían comprender, un ser cuyo poder fácilmente podría ocasionar el fin del mundo.
Un ser con una fuerza tal que rige sobre la destrucción.
Si lograba invocarlo, con dicho poder en sus manos, él podría unificar finalmente a la raza demoniaca.
Pero si su intento de controlar este poder fracasaba, ese día no solo marcaria el fin de su raza, también se convertiría en el inicio del fin del mundo mismo.
「¿Avanza todo sin contratiempos? 」
「¡Sí! 」
Cuando el hombre se dirigió a quienes estaban vertiendo poder mágico en el circulo de invocación, el corpulento demonio que los supervisaba se arrodillo ante él.
「En la situación actual, hemos calculado que estamos alrededor del ochenta por ciento de la cantidad mínima requerida. Pero con la acumulación actual de poder mágico que tenemos, estoy seguro de que podríamos invocar a varios Archidemonios sin problemas… 」
「Entiendo lo que quieres decir. 」
Ciertamente, seria mas seguro invocar a un poderoso Archidemonio, un ser cuya existencia seria mas probable, y que con solo liberarlo en el mundo podría ocasionaría un daño masivo en los Reinos humanos. Que confiar en una entidad mítica de existencia incierta.
Pero incluso para invocar a un demonio de clase alta como lo es un Archidemonio, se requeriría una preparación extremadamente minuciosa, o de lo contrario, el Reino Demoniaco terminara arrasado.
He incluso este demonio, a quien se le encomendó estos preparativos tan delicados, seguramente también debía estar deseosos de cruzar lanzas con el Héroe humano que definitivamente aparecería para derrotar al Archidemonio invocado, todo por su orgullosa sangre demoniaca obsesionada con la búsqueda de fuerza,
Pero esto carecía de sentido.
Simplemente destruir para después saquear y arrebatarles tierras a los humanos solo pospondría el problema.
「............ 」
El hombre estaba agotado. La fugaz esperanza de que al arrebatar territorios a los humanos, los demonios finalmente podrían vivir en paz y prosperidad, sin necesidad de luchar hasta matarse entre ellos, hacia mucho tiempo lo había abandonado.
Los demonios, que desconocían el simple concepto y la alegría de crear, solo desperdiciarían la tierra y seguirían caminando por el sendero de la destrucción.
Por eso necesitaba destrozar todos los marcos establecidos por los humanos, los demonios y el resto de razas. Sumir el mundo bajo este inmenso terror, y seleccionar solo a aquellos que lograsen sobrevivir durante generaciones a esta devastación.
La selección natural implícita en todas las criaturas vivientes en este mundo…… Este método era el único camino que podría salvar a la Raza Demoniaca, del borde de su inminente extinción.
El hombre hacia mucho que renuncio a cualquier otra esperanza para salvar a su precaria raza demoniaca.
「….. Continuaremos según lo planeado. No habrá cambios en este punto. 」
Tras pronunciar esta firme declaracion, el hombre comenzó a verter su propio poder mágico, considerado el mas grande entre todos los demonios, en el círculo de invocación.
Al ver la férrea determinación del hombre, el corpulento demonio que lo había observado desde que era un niño en su infancia bajo la cabeza afligido y asintió suavemente aceptando su decisión.
「Cumpliré sus órdenes con mi vida….. Mi Lord Gran Rey Demonio de la Raza Malvada. 」
Para los demonios que no adoraban a ningún dios omnipotente. El Rey Demonio, el ser mas poderoso entre los demonios, era en esencia su dios omnipresente.
Mas, el Rey Demonio era solo eso, un Rey que gobernaba sobre las tribus demoniacas, no era una Calamidad de la naturaleza con el poder suficiente para destruir naciones, como los Archidemonios, pero, aun así, para los demonios su rey era el indiscutible Rey de todos los Demonios.
Los demonios realmente no tienen ningún otro dios al que adorar. Sin embargo, se atrevieron a orar a cualquier dios.
Oraban de todo corazón a algún dios dedicado a los demonios, que escuchara los sinceros deseos del Rey Demonio.
Rezaban para que algún día, la paz finalmente cubriera el bondadoso corazón del Rey Demonio, afligido por el precario estado de todos los demonios……
Por aquel entonces, un cierto Demonio Despreocupado[2] bajo el pretexto de un experimento, termino vertiendo una cantidad considerable de poder mágico en un circulo de invocación de uso practico general en la academia de magia. Que, por alguna razón, termino expulsando contra su cara, una gran cantidad de algas wakame[3] desde el otro lado, y ahora mientras secaba la pila de algas junto a sus sirvientes, se devanaba los sesos preguntándose que uso podría darles.
[1] No entiendo que tiene este autor con denominar a los Demonios en cada una de sus obras directamente como Evil Race, Raza Malvada, supongo que le gusta, en verdad no entiendo, puede dejarlo como demonio a secas no.
[2] Como dato, Demonio Despreocupado, es de cierto modo la traducción literal del nombre demoniaco de Yurushia la prota de la novela, que es yuru
[3] Las algas Wakame, son algas comestibles.