mirarse desde el ojo propio es a veces, más impactante de lo que parece,
aunque digamos que no nos gusta vernos en el ojo externo, es la referencia que usamos cada día para olvidarnos de lo que realmente somos
no creo que sea mala persona, solo siento que lo soy
cuanto más subo más alto caigo en
la incapacidad de habitar otra piel que no sea la de mi deseo, incoformismo y desenfreno
pero mientras, ...me quedo mirándome a través de un instante que parece congelarse y repetirse eternamente, la nada de un segundo presente en esta disparatada física